EVANGELIO DEL DÍA

domingo, 3 de octubre de 2010

«Anda, haz tú lo mismo»

EVANGELIO DEL DÍA: 04/10/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Lunes de la XXVII Semana del Tiempo Ordinario


Carta de San Pablo a los Gálatas 1,6-12.
Me sorprende que ustedes abandonen tan pronto al que los llamó por la gracia de Cristo, para seguir otro evangelio.
No es que haya otro, sino que hay gente que los está perturbando y quiere alterar el Evangelio de Cristo.
Pero si nosotros mismos o un ángel del cielo les anuncia un evangelio distinto del que les hemos anunciado, ¡que sea expulsado!
Ya se lo dijimos antes, y ahora les vuelvo a repetir: el que les predique un evangelio distinto del que ustedes han recibido, ¡que sea expulsado!
¿Acaso yo busco la aprobación de los hombres o la de Dios? ¿Piensan que quiero congraciarme con los hombres? Si quisiera quedar bien con los hombres, no sería servidor de Cristo.
Quiero que sepan, hermanos, que la Buena Noticia que les prediqué no es cosa de los hombres, porque
yo no la recibí ni aprendí de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.

Salmo 111(110),1-2.7-8.9.10.
¡Aleluya! Doy gracias al Señor de todo corazón, en la reunión y en la asamblea de los justos.
Grandes son las obras del Señor : los que las aman desean comprenderlas.
Las obras de sus manos son verdad y justicia; todos sus preceptos son indefectibles :
están afianzados para siempre y establecidos con lealtad y rectitud.
El envió la redención a su pueblo, promulgó su alianza para siempre : su Nombre es santo y temible.
El temor del Señor es el comienzo de la sabiduría : son prudentes los que lo practican. ¡El Señor es digno de alabanza eternamente!

Evangelio según San Lucas 10,25-37.
Y entonces, un doctor de la Ley se levantó y le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la Vida eterna?".
Jesús le preguntó a su vez: "¿Qué está escrito en la Ley? ¿Qué lees en ella?".
El le respondió: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu espíritu, y a tu prójimo como a ti mismo".
"Has respondido exactamente, le dijo Jesús; obra así y alcanzarás la vida".
Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervención, le hizo esta pregunta: "¿Y quién es mi prójimo?".
Jesús volvió a tomar la palabra y le respondió: "Un hombre bajaba de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dejándolo medio muerto.
Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo.
También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino.
Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió.
Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo.
Al día siguiente, sacó dos denarios y se los dio al dueño del albergue, diciéndole: 'Cuídalo, y lo que gastes de más, te lo pagaré al volver'.
¿Cuál de los tres te parece que se portó como prójimo del hombre asaltado por los ladrones?".
"El que tuvo compasión de él", le respondió el doctor. Y Jesús le dijo: "Ve, y procede tú de la misma manera". 
 Lc 10,25-37
Leer el comentario del Evangelio por 
Orígenes (hacia 185-253), presbítero y teólogo
Comentario al Cantar de los Cantares, prólogo 2, 26-31
«Anda, haz tú lo mismo»
     Está escrito: «Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios» (1Jn 4-7) y poco después «Dios es amor» (v.8). Aquí se nos enseña que al mismo tiempo que Dios mismo es amor, el que es de Dios es amor. Ahora bien ¿quién es de Dios sino el que dice: «Salí del Padre y he venido al mundo»? (Jn 16,28). Si Dios Padre es amor, el Hijo es también amor...; el Padre y el Hijo son uno y no difieren en nada. Por eso es con todo derecho que Cristo, por la misma razón que es Sabiduría, Poder, Justicia, Verbo, y Verdad es llamado también Amor...

     Y porque Dios es amor y el que es Hijo de Dios es amor, esta verdad exige que en nosotros haya algo que nos haga semejantes a él, de manera que, por este amor, esta caridad que está en Cristo Jesús..., estemos unidos a él por una especie de parentesco gracias, a ese nombre. Como dice san Pablo, que estaba unido a él: «¿Quién nos separará del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro?» (Rm 8,39).

     Ahora bien, este amor de caridad nos hace valorar el hecho que todo hombre es nuestro prójimo. Es por esta razón que el Salvador corrigió a un hombre que creía que el justo no tiene que observar, para con todos, las leyes que tratan de la condición de prójimo ... Y compuso la parábola que dice: «Un hombre cayó en manos de bandidos cuando bajaba de Jerusalén a Jericó». Censura al sacerdote y al levita que, viéndole medio muerto, pasaron de largo, pero ensalza al Samaritano que practicó la misericordia con el herido. Y a través de la respuesta que dio el mismo que hizo la pregunta, confirma que el samaritano fue el prójimo del herido, y le dice: «Ves y haz tú lo mismo». En efecto, por naturaleza todos somos prójimos los unos de los otros, pero por las obras de caridad, el que puede hacer el bien se hace el prójimo del que no puede. Por eso nuestro Salvador se hace nuestro prójimo y no pasa de largo delante de nosotros cuando yacemos «medio muertos» como consecuencia de las «heridas infligidas por los bandidos». 



lunes 04 Octubre 2010

San Francisco de Asís




San Francisco de Asís  
(1181-1226)  Las oraciones de la Misa trazan hoy un fiel retrato de San Francisco. Este hombre de Dios «dejó su casa, abandonó la herencia que le pertenecía y logró llegar a ser pobre y necesitado; v así. el Señor le tomó a su servicio».
Francisco llevó una vida «asemejándose a Cristo por la humildad y la pobreza», llena de «amor jubiloso»; «se consagró al misterio de la cruz»; «en su caridad y en su celo apostólico», se puso al servicio de todos para salvarlos a todos.   Francisco de Asís es, sin duda, el santo cuya vida ha reproducido más a la letra la de Jesús.
Desde el día en que, en San Damián oyó cómo le decía el Crucificado: «Vete y repara mi Iglesia en ruinas» (1206) hasta aquel otro en que, sobre el Averno, recibió los estigmas de la Pasión (1224), y al de su muerte, tendido en tierra, cerca de Santa María de los Ángeles (1226), toda su vida dilatada de itinerante entre sus hermanos a los que por humildad, llamó Hermanos Menores.
Francisco no tuvo otro deseo que fijar sus pasos tras las huellas de Jesús, a fin de vivir las Bienaventuranzas. «Dichosos los pobres»: Francisco se encuentra reflejado por entero en esas palabras: . dicha y pobreza, dicha nacida de la pobreza, simplicidad de corazón y humilde adhesión a los ministros de Jesucristo, ternura para con todos los hombres y, más allá de ellos mismos, para con todas las criaturas, tal es el secreto de la felicidad que Francisco enseñó a sus hermanos y hermanas.   Y su mensaje sigue permanente en la Iglesia.«El varón que tiene corazón de lis, alma de querube, lengua celestial, el mínimo y dulce ... », dirías que es el santo más para todo el mundo.
Ateos, agnósticos, herejes, anticlericales, todos sienten una ternura especial por el Poverello, y de esta manera quizá se abarata un poco su santidad, hecha sentimentalismo laico.   De todas formas, quede claro que no era un bohemio caprichoso, como hijo de mercader sabía muy bien lo que costaba el dinero, pero también que el camino hacia Dios pasa por la renuncia, por lo que suele llamarse pobreza, y cuando ya no tenemos nada habrá que seguir dando, se da uno mismo, lo que se es.
Mientras tengamos cosas, éstas nos protegen de Dios, y una vez libres de las cosas y de su deseo, sólo queda darse, y eso es lo que significa la Pobreza. Lo que todos queremos rehuir prescindiendo cómodamente de lo exterior y de lo superfluo, hasta que desnudos de todo, se acaba dando el último reducto, la voluntad.   Y sin embargo nadie glorificó como él la Creación, el hermano mundo. Desprendido de todo y amante finísimo de todo, del agua, del fuego, de la tierra, del aire, del hermano lobo, de la hermana ceniza, que es casta, decía, hasta de unos pasteles de almendra que le preparaba cariñosamente una devota.
El mundo, visto a través de Dios, es fraterno y hermoso, hasta en la hermana muerte, se disfruta en su voluntaria privación. Es el arte de la posesión en Dios, el arte de poseer la tierra con esa extraña lógica de los santos que es su tener y no tener: no teniendo nada, no deseando nada, se posee de verdad todo, siendo libre de las cosas se señorea alegremente el universo.   ¡¡¡ paz y bien !!!  Paix et bien!!!  frieden und guten!  Pace e bene!  Peace and godness!







Himno  (laudes)

Ven Francisco, a tus hermanos,

Visita a los pobrecillos;

Ven Traspasado de amor



Por las heridas de Cristo;

Como nueva primavera

Después del invierno frío.

Ven, que los hombres te vean

Por el mundo peregrino:

Liberado, sin alforja

Y sin dinero en el cinto;

Y anuncia la paz  y el bien

Con los labios florecidos.

Ven con los brazos sin armas,

Hermano suave y pacífico;

Ven, menor de los menores,

De corazón compasivo;

Profeta sin amargura,

Ven con el ramo de olivo.

Ven, penitente gozoso,

Que lloras de regocijo;

Heraldo loco de amor

Y paz de los enemigos;

Ven por los barrios y plazas,

Juglar del perdón divino.

Ven, ángel de buenas nuevas,

Háblanos de Jesucristo;

Ven, boca del Evangelio,

Cristiano sabio y sencillo;

Hermano tan deseado,

Francisco tan bien querido. Amén




Himno ( vísperas)

En la cumbre de la Verna

Se han dado cita de amor

El siervo con su Señor

Unidos en Pascua eterna.

Del cielo el Señor venía,

Hijo de Dios humanado,

Tenía el cuerpo llagado

Y el rostro resplandecía.

¡Oh Jesús, el más hermoso

entre los hijos de Adán,

libres tus brazos están para

el abrazo de esposo!

Y Francisco se ha quedado

De gracia y amor transido;

Por Cristo se encuentra herido

En manos, pies y costado.

Ved la Regla ya cumplida

En el monte de la alianza;

Amor que la sangre alcanza

Es de aquél que da la vida.

¡Gloria a ti, Cristo benigno,

en el precioso madero;

para el gozo verdadero guárdanos

bajo tu signo! Amén

Señor Dios, que en el pobre y humilde Francisco de Asís has dado a tu Iglesia una imagen viva de Jesucristo, haz que nosotros, siguiendo su ejemplo, imitemos a tu Hijo y vivamos, como este santo, unidos a ti en el gozo del amor. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.



sábado, 2 de octubre de 2010

«Somos unos pobres siervos»

EVANGELIO DEL DÍA: 03/10/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

XXVII Domingo del Tiempo Ordinario


Libro de Habacuc 1,2-3.2,2-4.
¿Hasta cuándo, Señor, pediré auxilio sin que tú escuches, clamaré hacia ti: "¡Violencia", sin que tú salves?
¿Por qué me haces ver la iniquidad y te quedas mirando la opresión? No veo más que saqueo y violencia, hay contiendas y aumenta la discordia.
El Señor me respondió y dijo: Escribe la visión, grábala sobre unas tablas para que se la pueda leer de corrido.
Porque la visión aguarda el momento fijado, ansía llegar a término y no fallará; si parece que se demora, espérala, porque vendrá seguramente, y no tardará.
El que no tiene el alma recta, sucumbirá, pero el justo vivirá por su fidelidad.

Salmo 95(94),1-2.6-7.8-9.
¡Vengan, cantemos con júbilo al Señor, aclamemos a la Roca que nos salva!
¡Lleguemos hasta él dándole gracias, aclamemos con música al Señor!
¡Entren, inclinémonos para adorarlo! ¡Doblemos la rodilla ante el Señor que nos creó!
Porque él es nuestro Dios, y nosotros, el pueblo que él apacienta, las ovejas conducidas por su mano. Ojalá hoy escuchen la voz del Señor:
"No endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masá, en el desierto,
cuando sus padres me tentaron y provocaron, aunque habían visto mis obras.

Segunda Carta de San Pablo a Timoteo 1,6-8.13-14.
Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos.
Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.
No te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que soy su prisionero. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios.
Toma como norma las saludables lecciones de fe y de amor a Cristo Jesús que has escuchado de mí.
Conserva lo que se te ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.

Evangelio según San Lucas 17,5-10.
Los Apóstoles dijeron al Señor: "Auméntanos la fe".
El respondió: "Si ustedes tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, y dijeran a esa morera que está ahí: 'Arráncate de raíz y plántate en el mar', ella les obedecería.
Supongamos que uno de ustedes tiene un servidor para arar o cuidar el ganado. Cuando este regresa del campo, ¿acaso le dirá: 'Ven pronto y siéntate a la mesa'?
¿No le dirá más bien: 'Prepárame la cena y recógete la túnica para servirme hasta que yo haya comido y bebido, y tú comerás y beberás después'?
¿Deberá mostrarse agradecido con el servidor porque hizo lo que se le mandó?
Así también ustedes, cuando hayan hecho todo lo que se les mande, digan: 'Somos simples servidores, no hemos hecho más que cumplir con nuestro deber'". 
Lc 17,5-10
Leer el comentario del Evangelio por 
Papa Benedicto XVI
Encíclica «Deus caritas est», § 35
«Somos unos pobres siervos»
     Éste es un modo de servir que hace humilde al que sirve. No adopta una posición de superioridad ante el otro, por miserable que sea momentáneamente su situación. Cristo ocupó el último puesto en el mundo —la cruz—, y precisamente con esta humildad radical nos ha redimido y nos ayuda constantemente. Quien es capaz de ayudar reconoce que, precisamente de este modo, también él es ayudado; el poder ayudar no es mérito suyo ni motivo de orgullo. Esto es gracia.
     Cuanto más se esfuerza uno por los demás, mejor comprenderá y hará suya la palabra de Cristo: « Somos unos pobres siervos » (Lc 17,10). En efecto, reconoce que no actúa fundándose en una superioridad o mayor capacidad personal, sino porque el Señor le concede este don. A veces, el exceso de necesidades y lo limitado de sus propias actuaciones le harán sentir la tentación del desaliento. Pero, precisamente entonces, le aliviará saber que, en definitiva, él no es más que un instrumento en manos del Señor; se liberará así de la presunción de tener que mejorar el mundo —algo siempre necesario— en primera persona y por sí solo. Hará con humildad lo que le es posible y, con humildad, confiará el resto al Señor.
     Quien gobierna el mundo es Dios, no nosotros. Nosotros le ofrecemos nuestro servicio sólo en lo que podemos y hasta que Él nos dé fuerzas. Sin embargo, hacer todo lo que está en nuestras manos con las capacidades que tenemos, es la tarea que mantiene siempre activo al siervo bueno de Jesucristo: « Nos apremia el amor de Cristo » (2C 5, 14).



domingo 03 Octubre 2010

San Francisco de Borja



San Francisco de Borja 

(1510-1572)
Duque Gandía, Marqués de Lombay, Virrey de Cataluña y Grande España de la noble y turbulenta estirpe de los Borgias, bisnieto del Papa Alejandro VI, de no muy feliz memoria, gran señor, cortesano, amigo del emperador Carlos, que cambió todo el oro del mundo por seguir a ese Señor que nunca habría de faltarle.

Nació Francisco en Gandía el 10 de octubre de 1510. Su vida discurrió durante treinta y seis años en una constante entrega al servicio de la Corte de Carlos V, con cuyo hijo Felipe II mantuvo estrecha amistad, y su propia familia, sin que todo ello supusiera postergación alguna su recia vida de hombre de fe.

Pero Dios fue llamando repetidamente a las puertas de su alma, siendo los momentos claves la muerte de la reina y de su propia esposa, Leonor de Castro - de la que tuvo ocho hijos.  La muerte de la emperatriz Isabel, su bienhechora, provocó una de las frases más célebres en los anales de la santidad, «No servir a señor que se pueda morir».

Aún hubo de esperar para arreglar todos sus múltiples asuntos antes de poder seguir esa llamada sellándola con los votos de la vida religiosa. Por fin, el 30 de agosto de 1550 parte para Roma, haciendo sonar el estampido del que decía San Ignacio que no había oídos capaces de captarlo en el mundo.

Al año siguiente, culminando los estudios comenzados mucho antes recibe el sacerdocio. Su primera Misa registró ya una ingente multitud de asistentes que se apretaban para
ver con sus propios ojos al que llamaban el Duque Santo.

Santa, en efecto, fue su humilde vida de jesuita en la que buscaba con avidez los trabajos más simples como barrer, ayudar en la cocina, acarrear la leña... Pero Dios hacía brillar sus obras llegando a convertirse en el apóstol de Guípúzcoa, durante su período de estancia en Oñate, y más tarde llamándole nuevamente a negocios de mayor trascendencia ante los ojos del mundo: fue nombrado por Ignacio comisario general, con autoridad sobre toda la Compañía de Jesús de España y Portugal (1554).

Con todo, tampoco le faltaron a Borja las contradicciones: ante la animosidad creciente en España por sus decisiones, el sucesor de Ignacio, Diego Laínez, le llamó a Roma (1558), donde, tras alguna breve estancia nuevamente en España, se dedicó a la predicación.

En 1565 es designado como Superior General de la Orden, cargo en el que atendió con preferencia a la orientación de los noviciados, el fomento de la vida de piedad y la organización de los estudios; a la vez que actuaba como hombre de confianza del Papa Pío V en varias legaciones.

Francisco ilustró así el apellido de su familia, puntal de la leyenda negra de la Iglesia, en un sentido opuesto al de sus famosos antepasados; no sólo porque opuso santidad a libertinaje y cinismo, sino también porque contrapesa la pompa mundana y señorial de los suyos con su aniquilamiento voluntario, desgastándose en ingratas tareas que le consumen hasta su muerte en la noche del 30 de septiembre al 1 de octubre de 1572.

Siglos después, como para borrar cualquier residuo de grandezas visibles, la revolución aventará sus reliquias en el Madrid de 1936.





Oración

Tú, Señor, que concediste a San Francisco de Borja el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Que vive y reina contigo.

"We are unprofitable servants; we have done what we were obliged to do."

DAILY GOSPEL: 03/10/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Twenty-seventh Sunday in Ordinary Time


Book of Habakkuk 1:2-3.2:2-4.
How long, O LORD? I cry for help but you do not listen! I cry out to you, "Violence!" but you do not intervene.
Why do you let me see ruin; why must I look at misery? Destruction and violence are before me; there is strife, and clamorous discord.
Then the LORD answered me and said: Write down the vision Clearly upon the tablets, so that one can read it readily.
For the vision still has its time, presses on to fulfillment, and will not disappoint; If it delays, wait for it, it will surely come, it will not be late.
The rash man has no integrity; but the just man, because of his faith, shall live. Wealth, too, is treacherous: the proud, unstable man--

Psalms 95(94):1-2.6-7.8-9.
Come, let us sing joyfully to the LORD; cry out to the rock of our salvation.
Let us greet him with a song of praise, joyfully sing out our psalms.
Enter, let us bow down in worship; let us kneel before the LORD who made us.
For this is our God, whose people we are, God's well-tended flock. Oh, that today you would hear his voice:
Do not harden your hearts as at Meribah, as on the day of Massah in the desert.
There your ancestors tested me; they tried me though they had seen my works.

Second Letter to Timothy 1:6-8.13-14.
For this reason, I remind you to stir into flame the gift of God that you have through the imposition of my hands.
For God did not give us a spirit of cowardice but rather of power and love and self-control.
So do not be ashamed of your testimony to our Lord, nor of me, a prisoner for his sake; but bear your share of hardship for the gospel with the strength that comes from God.
Take as your norm the sound words that you heard from me, in the faith and love that are in Christ Jesus.
Guard this rich trust with the help of the holy Spirit that dwells within us.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 17:5-10.
And the apostles said to the Lord, "Increase our faith."
The Lord replied, "If you have faith the size of a mustard seed, you would say to (this) mulberry tree, 'Be uprooted and planted in the sea,' and it would obey you.
Who among you would say to your servant who has just come in from plowing or tending sheep in the field, 'Come here immediately and take your place at table'?
Would he not rather say to him, 'Prepare something for me to eat. Put on your apron and wait on me while I eat and drink. You may eat and drink when I am finished'?
Is he grateful to that servant because he did what was commanded?
So should it be with you. When you have done all you have been commanded, say, 'We are unprofitable servants; we have done what we were obliged to do.'" 
 Lc 17,5-10
Commentary of the day 
Blessed Teresa of Calcutta (1910-1997), founder of the Missionary Sisters of Charity
No Greater Love
"We are unprofitable servants; we have done what we were obliged to do."
Always be faithful in little things because our strength is to be found in them. Nothing is too small for God. He does not mean anything to diminish. All things are infinite for Him. Practice fidelity in the tiniest things, not for their own sake but because of that great thing we call the will of God… for which I myself have infinite respect.

Don’t look for spectacular deeds. We should deliberately give up any desire to see the results of our work, only carry out what we are able to do as best we can, and leave the rest in God’s hands. What matters is your gift of self, the amount of love you put into each of your actions.

Don’t give in to discouragement when confronted with failure so long as you have done your best. Turn away from praise, too, when you succeed. Offer everything back to God with deepest gratitude. If you feel demoralised it is a sign of pride, showing you how much faith you place in your own strength. Don’t worry any more about what other people think. Be humble and nothing will ever upset you. The Lord has bound me where I am; he is the one who will unbind me.


Sunday, 03 October 2010

St. Gerard of Brogne, Abbot († 959)



SAINT GERARD OF BROGNE
Abbot
(† 959)
        Saint Gerard was of a noble family of the county of Namur, France. An engaging sweetness of temper, and a strong inclination to piety and devotion, gained him from the cradle the esteem and affection of every one. Having been sent on an important mission to the Court of France, he was greatly edified at the fervor of the monks of St. Denis, at Paris, and earnestly desired to consecrate himself to God with them. Returning home he settled his temporal affairs, and went back with great joy to St. Denis'.
         He had lived ten years with great fervor in this monastery, when in 931 he was sent by his abbot to found an abbey upon his estate at Brogne, three leagues from Namur. He settled this new abbey, and then built himself a little cell near the church, and lived in it a recluse until God called him to undertake the reformation of many monasteries, which he did successfully.
        When he had spent almost twenty years in these zealous labors, he shut himself up in his cell, to prepare his soul to receive the recompense of his labors, to which he was called on the 3d of October in 959.

viernes, 1 de octubre de 2010

«Te llevarán en sus palmas» (Sl 90,12)

EVANGELIO DEL DÍA: 2/10/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Santos Ángeles Custodios - Memoria


Libro del Exodo 23,20-23.
Yo voy a enviar un ángel delante de ti, para que te proteja en el camino y te conduzca hasta el lugar que te he preparado.
Respétalo y escucha su voz. No te rebeles contra él, porque no les perdonará las transgresiones, ya que mi Nombre está en él.
Si tú escuchas realmente su voz y haces todo lo que te diga, seré enemigo de tus enemigos y adversario de tus adversarios.
Entonces mi ángel irá delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, los hititas, los perizitas, los cananeos, los jivitas y los jebuseos, y los exterminará.

Salmo 91(90),1-2.3-4.5-6.10-11.
Tú que vives al amparo del Altísimo y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: "Mi refugio y mi baluarte, mi Dios, en quien confío".
El te librará de la red del cazador y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas, y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche, ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas, ni la plaga que devasta a pleno sol.
No te alcanzará ningún mal, ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque él te encomendó a sus ángeles para que te cuiden en todos tus caminos.

Evangelio según San Mateo 18,1-5.10.
En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?".
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos
y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos.
Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos.
El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial. 
Mt 18,1-5#Mt 18,10-10
Leer el comentario del Evangelio por 
San Bernardo (1091-1153), monje cisterciense y doctor de la Iglesia
12avo sermón sobre el salmo 90
«Te llevarán en sus palmas» (Sl 90,12)
     «A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos» (Sl 90,11). ¡Cuánto respeto debe infundirte esta palabra... por la presencia de tu ángel bueno! Cuánta confianza debe inspirarte puesto que Dios se preocupa que seas custodiado. Pon particular atención a todo lo que haces puesto que los ángeles están presentes en todas tus decisiones tal como Dios se lo ha mandado. En cualquier lugar que te halles, en cualquier rincón que estés, ten siempre una gran devoción a tu buen ángel... ¿Dudarás de su presencia en todo lo que haces aunque no lo veas? ¡Cuánto respeto te infundiría si lo escucharas, si lo tocaras, si lo sintieras cerca de ti!

     Sé consciente de que no es sólo la vista la que te da la certeza de la presencia de las cosas; no todo lo que es presente y corporal puede ser captado por la vista. ¡Cuánto más, entonces, los seres espirituales están lejos de ser captados por nuestros sentidos y sólo pueden ser buscados y encontrados a través de medios espirituales! Si preguntas a la fe ¿no te da la certeza que tu buen ángel está siempre presente? Sí, lo aseguro, la fe te da prueba de ello, porque según el apóstol, la fe es prueba y convicción de las realidades que no se ven (Hb 11,1). Ten por cierto que nuestros buenos ángeles están siempre contigo, no solamente con nosotros, sino para nosotros. Están cerca de nosotros para protegernos y para servirnos.

     ¿Cómo pagarás al Señor todo el bien que te ha hecho? (Sl 115,12). A él solo sea el honor y la gloria, puesto que es él quien ha mandado a sus ángeles que nos guarden; él es quien nos los ha dado. Todo don perfecto sólo puede venir de arriba (St 1,17).



sábado 02 Octubre 2010

Santos Ángeles Custodios





Santos Ángeles Custodios




La fiesta del 29 de septiembre nos asociaba a los ángeles en aquello que es lo fundamental de su vocación. Pero la Memoria de los Ángeles Custodios nos trae también el recuerdo de otra función de los ángeles: la de mantener cerca de los hombres una presencia fraternal.


En efecto: «Dios, en su Providencia amorosa, se ha dignado enviar para nuestra custodia a sus santos ángeles». El Antiguo Testamento evoca con frecuencia la intervención de algún ángel para guiar a los patriarcas en sus peregrinaciones o para proteger al pueblo de Dios cuando éste entra en la tierra de Canaán;


y el Salmo 90 nos hace cantar: "A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en sus caminos. Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra".


También Jesús hablaría de esa asistencia, de los ángeles. Al recordar la dignidad de los niños, declara: «Sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial». Por consiguiente, apoyándonos en sus propias palabras, le pedimos al Señor que nos veamos «Siempre defendidos por la protección de los ángeles Y gocemos eternamente de su compañía».«Dios te enviará a sus ángeles para que te guarden en todos tus caminos», dice el salmo 91.


Antes, a los niños, después de enseñarles a rezar a Dios y a la Virgen María, se les enseñaba a invocar todas las noches al ángel de la Guarda, hermano mayor espiritual, compañero aventajado por la visión de Dios, tutor, guía, centinela, escudo, discretísimo e invisible maestro en los peligros cotidianos, aliento, aguijón, consejo, confidencia.


Y esa figura angélica - venerada en la Iglesia por lo menos desde hace quince siglos -, acoplada a nuestra debilidad como un plus sobrenatural de sostén y ayuda, aunque hoy se quiera relegar a la nursery, junto con mitos vigorosos y consoladores de hadas y enanos buenos, sigue siendo un punto de la fe para chicos y grandes.


Delegados celestiales junto a nosotros, para creer en los custodios se necesita la fe que hace niños; nos los imaginamos etimológicamente como mensajeros de Dios, radiantes y halados, con una hermosura que no es de este mundo, incondicionales del alma, dulces e inflexibles como un amigo que nos quiere bien, soplando, como apuntadores a lo divino, las inspiraciones más altas.


«Fuerte compañía - el poeta enmendaba la jaculatoria popular - que no nos desampara ni de día ni de noche, atentos a cada segundo, porque todos son preciosos, de nuestra titubeante existencia, interviniendo en ella con misteriosos aletazos que nos desconciertan. Y sabiendo que al fin nos va a presentar ante el Señor con la serena sonrisa del trabajo bien hecho (y en silencio) para que podamos llegar de su mano a la Ciudad de la Luz.




Santos Ángeles Custodios


Himno (laudes)

Cantemos hoy a los ángeles,
Custodios nuestros hermanos,
Que velan por los humanos
Y van de su bien en pos.


Ven siempre la faz del Padre,
Él los ampara benigno,
Y luchan contra el maligno
En las batallas de Dios.


¡Oh espíritus inmortales!
Tenéis por reina a María,
Sois su vital letanía,
Su enamorada legión.


Por vuestro medios nos llegan
Dones y gracias del cielo,
La fe, la luz, el consuelo,
La paz y la inspiración.


Terribles como un ejército
Bien ordenado en batalla,
Vuestra asistencia no falla
Contra la insidia infernal.


Silentes guardas y amigos,
De nuestra noche luceros,
Seréis nuestros compañeros
En la patria celestial.


La gloria a Dios que ha creado
Ejército tan prolijo:
Que adore sumiso al Hijo,
Su rey y su plenitud,
Y que al Espíritu Santo,
Terrenos y celestiales,
Le rindan universales
Tributos de gratitud. Amén



Himno (vísperas)

Ángeles de la gloria y del servicio,
Que vivís junto a la fuente de la vida,
La santidad de Dios es vuestra estancia
Y su divina faz es vuestra dicha.


Ángeles servidores de la paz
En Belén junto al Hijo de María,
Ángeles que rendís adoración
En el desierto al vencedor Mesías,


Jóvenes de celestes vestiduras
Para anunciar en Pascua la noticia,
La Iglesia reconoce vuestros pasos
Y da gracias al Padre que os envía.


Ángeles invisibles y callados,
Vuestra gracia supera fantasía;
Sois gozo de la excelsa Trinidad
Y ayuda de la Iglesia peregrina.


Honor y majestad a Jesucristo,
Cuyo rostro los ángeles ansían;
Honor y gratitud al Unigénito,
Al que nos dio su honor con su venida. Amén



Dios, Padre misericordioso, que, en tu providencia inefable, te has dignado enviar, para nuestra guarda, a tus santos ángeles, concede a quienes te suplican ser siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

«They will bear you in their hands» (Ps 90,12)

EVANGELIO DEL DÍA: 02/10/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


The Guardian Angels, memorial


Book of Exodus 23:20-23.
"See, I am sending an angel before you, to guard you on the way and bring you to the place I have prepared.
Be attentive to him and heed his voice. Do not rebel against him, for he will not forgive your sin. My authority resides in him.
If you heed his voice and carry out all I tell you, I will be an enemy to your enemies and a foe to your foes.
"My angel will go before you and bring you to the Amorites, Hittites, Perizzites, Canaanites, Hivites and Jebusites; and I will wipe them out.

Psalms 91(90):1-2.3-4.5-6.10-11.
You who dwell in the shelter of the Most High, who abide in the shadow of the Almighty,
Say to the LORD, "My refuge and fortress, my God in whom I trust."
God will rescue you from the fowler's snare, from the destroying plague,
Will shelter you with pinions, spread wings that you may take refuge; God's faithfulness is a protecting shield.
You shall not fear the terror of the night nor the arrow that flies by day,
Nor the pestilence that roams in darkness, nor the plague that ravages at noon.
No evil shall befall you, no affliction come near your tent.
For God commands the angels to guard you in all your ways.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Matthew 18:1-5.10.
At that time the disciples approached Jesus and said, "Who is the greatest in the kingdom of heaven?"
He called a child over, placed it in their midst,
and said, "Amen, I say to you, unless you turn and become like children, you will not enter the kingdom of heaven.
Whoever humbles himself like this child is the greatest in the kingdom of heaven.
And whoever receives one child such as this in my name receives me.
See that you do not despise one of these little ones, for I say to you that their angels in heaven always look upon the face of my heavenly Father.
Mt 18,1-5#Mt 18,10-10
Commentary of the day 
Saint Bernard (1091-1153), Cistercian monk and doctor of the Church
12th sermon on Psalm 90[91]
«They will bear you in their hands» (Ps 90,12)
       «For he has commanded his angels to keep you in all your ways» (Ps 91[90],11). How greatly should these words draw you to respect... the presence of your good angel! What great confidence they ought to inspire in you since it is God who is taking care of you. Pay great attention to all you do since the angels are present to all your affairs as God has commanded them. Wherever you go, in whatever nook or cranny you may find yourself, always show great devotion to your good angel... Do you question whether this unseen spirit is present to all you do? What great respect you would show if you understood, touched and felt him beside you!

       Take good note that it isn't only by seeing that we become convinced that something is present; not all present, corporeal things can be grasped by sight. How much more, then, are spiritual things outside the grasp of our senses and cannot be sought or found except by spiritual means? So if you examine your faith, doesn't it assure you that your good angel is always with you? Yes indeed, faith gives you its proof because, according to the apostle, faith grants proof and conviction of realities we do not see (Heb 11,1). Be assured, then, that our good angels are always there, no just with us but on our side. They are close to us to protect and serve us.

How will you make a return to the Lord for all the good he has done for you? (cf. Ps 116[115],12). To him alone be all honor and glory because it is he who commanded his angels to keep us in all our ways; it is he who has given them to us. No perfect gift can come to us but from him (Jas 1,17).

                    

Saturday, 02 October 2010

The Holy Guardian Angels - Memorial



THE HOLY GUARDIAN ANGELS
        God does not abandon to mere chance any of His handiworks; by His providence He is everywhere present; not a hair falls from the head or a sparrow to the ground without His knowledge.
        Not content, however, with yielding such familiar help in all things, not content with affording that existence which He communicates and perpetuates through every living being, He has charged His angels with the ministry of watching and safeguarding every one of His creatures that behold not His face. Kingdoms have their angels assigned to them, and men have their angels; these latter it is whom religion designates as the Holy Guardian Angels.
        Our Lord says in the Gospel, "Beware lest ye scandalize any of these little ones, for their angels in heaven see the face of my Father." The existence of Guardian Angels is, hence, a. dogma of the Christian faith: this being so, what ought not our respect be for that sure and holy intelligence that is ever present at our side; and how great should our solicitude be, lest, by any act of ours, we offend those eyes which are ever bent upon us in all our ways!

jueves, 30 de septiembre de 2010

«Escucha mi pueblo...; voy a dar testimonio contra ti, yo, Dios, tu Dios» (Sl 49,7)

EVANGELIO DEL DÍA: 01/10/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Viernes de la XXVI Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Job 38,1.12-21.40,3-5.
El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo:
¿Has mandado una vez en tu vida a la mañana, le has indicado su puesto a la aurora,
para que tome a la tierra por los bordes y sean sacudidos de ella los malvados?
Ella adquiere forma como la arcilla bajo el sello y se tiñe lo mismo que un vestido:
entonces, a los malvados se los priva de su luz y se quiebra el brazo que se alzaba.
¿Has penetrado hasta las fuentes del mar y has caminado por el fondo del océano?
¿Se te han abierto las Puertas de la Muerte y has visto las Puertas de la Sombra?
¿Abarcas con tu inteligencia la extensión de la tierra? Indícalo, si es que sabes todo esto.
¿Por dónde se va adonde habita la luz y dónde está la morada de las tinieblas,
para que puedas guiarla hasta su dominio y mostrarle el camino de su casa?
¡Seguro que lo sabes, porque ya habías nacido y es muy grande el número de tus días!
Y Job respondió al Señor:
¡Soy tan poca cosa! ¿Qué puedo responderte? Me taparé la boca con la mano.
Hablé una vez, y no lo voy a repetir; una segunda vez, y ya no insistiré.

Salmo 139(138),1-3.7-8.9-10.13-14.
Del maestro de coro. De David. Salmo. Señor, tú me sondeas y me conoces
tú sabes si me siento o me levanto; de lejos percibes lo que pienso,
te das cuenta si camino o si descanso, y todos mis pasos te son familiares.
¿A dónde iré para estar lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiré de tu presencia?
Si subo al cielo, allí estás tú; si me tiendo en el Abismo, estás presente.
Si tomara las alas de la aurora y fuera a habitar en los confines del mar,
también allí me llevaría tu mano y me sostendría tu derecha.
Tú creaste mis entrañas, me plasmaste en el seno de mi madre:
te doy gracias porque fui formado de manera tan admirable. ¡Qué maravillosas son tus obras! Tú conocías hasta el fondo de mi alma

Evangelio según San Lucas 10,13-16.
¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros realizados entre ustedes, hace tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y sentándose sobre ceniza.
Por eso Tiro y Sidón, en el día del Juicio, serán tratadas menos rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaún, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás precipitada hasta el infierno.
El que los escucha a ustedes, me escucha a mí; el que los rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza, rechaza a aquel que me envió". 
Lc 10,13-16
Leer el comentario del Evangelio por 
Clemente de Alejandría  (150-hacia 215), teólogo
Protréptico, 9; PG 8, 195-201  
«Escucha mi pueblo...; voy a  dar testimonio contra ti, yo, Dios, tu Dios» (Sl 49,7)
     «Ojala escuchéis hoy su voz: 'No endurezcáis vuestro corazón como en los días del desierto: cuando vuestros padres me pusieron a prueba... por eso he jurado en mi cólera: No entrarán en mi descanso'». (Sl 94, 7-11). La gracia de la promesa de Dios es abundante si hoy escuchamos su voz, porque este hoy se extiende a cada nuevo día durante todo el tiempo, por largo que sea, en que digamos «hoy». Este hoy, lo mismo que la posibilidad de conocer, dura hasta el final de los tiempos. En aquel día el verdadero 'hoy', el día sin fin de Dios, se confundirá con la eternidad. Obedezcamos, pues, siempre, a la voz del Verbo divino, la Palabra de Dios hecha carne, porque el hoy de siempre es imagen de la eternidad y el día es símbolo de la luz; ahora bien, el Verbo es, para los hombres, la luz (Jn 1,9) en la cual vemos a Dios.

     Es, pues, natural que sobreabunde la gracia para los que han creído y obedecido, pero es natural que Dios esté irritado contra los que han sido incrédulos..., que no han reconocido los caminos del Señor..., y  los amenace... Así ocurrió a los hebreos que se equivocaron en el desierto: no entraron en el lugar de descanso por haber sido incrédulos...

     El Señor, porque ama a los hombres, invita a todos «al conocimiento de la verdad» (1Tm 2,4), y les envía el Espíritu Santo, el Paráclito... Escuchad, pues, los que estáis lejos y los que estáis cerca (Ef 2,17). El Verbo no se esconde a nadie. Él es nuestra luz común, brilla para todos los hombres. Apresurémonos, pues, hacia la salvación, hacia el nuevo nacimiento. Apresurémonos, pues, a encontrarnos en gran número en un solo rebaño, en la unidad del amor. Y esa multitud de voces..., obedientes a un solo señor, el Verbo, encontrará su descanso en la misma Verdad y podrá decir «Abba, Padre» (Rm 8,15).



viernes 01 Octubre 2010

Santa Teresa del Niño Jesús



Santa Teresa del Niño Jesús

SANTA TERESA DEL NIÑO JESÚS 1873-1897
La santa más popular de los tiempos modernos y también la menos vistosa; arropada incluso por una piedad llena de bonísimas intenciones, la fuerza interior de esta alma ha impresionado a los contemporáneos.

Sólo la fuerza interior, porque de puertas para afuera, una más en el Carmelo normando de Lisieux: callada, obediente, gris, débil de cuerpo, , que ni siquiera gozaba de buena reputación entre sus compañeras y sus superiores.

Nunca hizo nada extraordinario, nunca se movió de su sitio, un convento cualquiera en un rincón de provincias; las estadísticas se estrellan en su figura, aquí no hay nada que contar, nada periodístico, llamativo, brillante.

Se limitó a seguir lo que ella llamaba el caminito, «la petite voie».
Adorar, rezar, sufrir, trabajar, obedecer, encomendar. Su reino pertenece a lo invisible, a lo sobrenatural, y murió ignorada de todos.

La gran santa de los últimos siglos vivió de espaldas al relumbrón de la modernidad, conjurando con su entrega silenciosa el estruendo diabólico que nos rodea.

Sólo después de su muerte su libro, Historia de un alma, y sus milagros la hicieron famosa, y la Iglesia la ha hecho patrona de las misiones.

Asombroso patronazgo suyo, al menos a primera vista; la pobre monjita de Lisieux patrona de la actividad misionera, motor de la evangelización, ella, de horizontes humanos tan cortos, sin medios, sin dinero, sin salud. Sólo poniéndose en manos de Dios para todo y no conformándose con menos.

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SANTA TERESA DE JESUS JONET, Virgen Fundadora del Instituto de las Pequeñas Hermanas de los Ancianos Abandonados.

Santa Teresa nació el 9 de enero de 1843, en Lérida, Cataluña. Deseaba ingresar en la vida religiosa y solicitó su admisión con las clarisas de Briviesca, cerca de Burgos, pero no pudo profesar a causa de la legislación en vigor. Se dedicó entonces a la enseñanza y se hizo terciaria carmelita.

En 1872, fundó la primera casa en Barbastro, destinada a recoger ancianos sin familia y sin medios de subsistencia. El 27 de enero de 1873, tomó el hábito y fue nombrada superiora.

Para poder recibir a más ancianos, compró el antiguo convento de los agustinos. Esta casa se convirtió más tarde, en la casa madre de la congregación de las Pequeñas Hermanas de los Ancianos Abandonados. Fue aprobada por la Santa Sede en 1887, y hasta ese año contaba ya con 58 filiales.

Santa Teresa aprendió con las terciarias carmelitas la devoción a la Santísima Virgen y con las clarisas el amor a los pobres; en los ejercicios de San Ignacio, el ardiente deseo de identificar constantemente sus sentimientos a la voluntad divina.

La santa solía decir: "No hay nada pequeño cuando se trata de la gloria de Dios".
Murió el 26 de agosto de 1897. Pío XII la beatificó el 27 de abril de 1958.





Himno

Nos apremia el amor, vírgenes santas,
Vosotras, que seguisteis su camino,
Guiadnos por las sendas de las almas
Que hicieron de su amor amar divino.

Esperasteis en vela a vuestro Esposo
En la noche fugaz de vuestra vida,
Cuando llamó a la puerta, vuestro gozo
Fue contemplar su gloria sin medida.

Vuestra fe y vuestro amor, un fuego ardiente
Que mantuvo la llama en la tardanza,
Vuestra antorcha encendida ansiosamente
Ha colmado de luz vuestra esperanza.

Pues gozáis ya las nupcias que el Cordero
Con la Iglesia de Dios ha celebrado,
No dejéis que se apague nuestro fuego
En la pereza y el sueño del pecado.

Demos gracias a Dios y, humildemente,
Pidamos al Señor que su llamada
Nos encuentre en vigilia permanente,
Despiertos en la fe y en veste blanca.
Amén


Dios y Padre Nuestro, que abres las puertas de tu reino a los pequeños y humildes, haz que sigamos confiadamente el camino de sencillez que siguió Santa Teresa del Niño Jesús, para que, por su intercesión, también nosotros lleguemos a descubrir aquella gloria que permanece escondida a los sabios y prudentes según el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.



Oración a Santa Teresa de Jesús Jonet

Escucha, Señor, nuestras plegarias y concede a los que celebramos la virtud de Santa Teresa de Jesús  Jonet, virgen, crecer siempre en tu amor y perseverar en él hasta el fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

«Hear, my people... I will testify against you» (Ps 50[49],7)

DAILY GOSPEL: 01/10/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Friday of the Twenty-sixth week in Ordinary Time


Book of Job 38:1.12-21.40:3-5.
The LORD addressed Job out of the storm and said :
Have you ever in your lifetime commanded the morning and shown the dawn its place
For taking hold of the ends of the earth, till the wicked are shaken from its surface?
The earth is changed as is clay by the seal, and dyed as though it were a garment;
But from the wicked the light is withheld, and the arm of pride is shattered.
Have you entered into the sources of the sea, or walked about in the depths of the abyss?
Have the gates of death been shown to you, or have you seen the gates of darkness?
Have you comprehended the breadth of the earth? Tell me, if you know all:
Which is the way to the dwelling place of light, and where is the abode of darkness,
That you may take them to their boundaries and set them on their homeward paths?
You know, because you were born before them, and the number of your years is great!
Then Job answered the LORD and said:
Behold, I am of little account; what can I answer you? I put my hand over my mouth.
Though I have spoken once, I will not do so again; though twice, I will do so no more.

Psalms 139(138):1-3.7-8.9-10.13-14.
For the leader. A psalm of David. I LORD, you have probed me, you know me:
you know when I sit and stand; you understand my thoughts from afar.
My travels and my rest you mark; with all my ways you are familiar.
Where can I hide from your spirit? From your presence, where can I flee?
If I ascend to the heavens, you are there; if I lie down in Sheol, you are there too.
If I fly with the wings of dawn and alight beyond the sea,
Even there your hand will guide me, your right hand hold me fast.
You formed my inmost being; you knit me in my mother's womb.
I praise you, so wonderfully you made me; wonderful are your works! My very self you knew;

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 10:13-16.
Woe to you, Chorazin! Woe to you, Bethsaida! For if the mighty deeds done in your midst had been done in Tyre and Sidon, they would long ago have repented, sitting in sackcloth and ashes.
But it will be more tolerable for Tyre and Sidon at the judgment than for you.
And as for you, Capernaum, 'Will you be exalted to heaven? You will go down to the netherworld.'"
Whoever listens to you listens to me. Whoever rejects you rejects me. And whoever rejects me rejects the one who sent me." 
Lc 10,13-16
Commentary of the day 
Saint Clement of Alexandria (150- around 215), theologian
Protreptic, 9  ; PG 8, 195-201 (SC 2, p. 143)
«Hear, my people... I will testify against you» (Ps 50[49],7)
«Today, if you will hear His voice, harden not your hearts, as in the provocation, in the day of temptation in the wilderness, when your fathers proved Me by trial... they shall not enter into My rest»... For great is the grace of His promise, if today we hear His voice. And that «today» is lengthened out day by day, while it is called today. And to the end the today and the instruction continue; and then the true today, the never-ending day of God, extends over eternity. Let us then ever obey the voice of the divine word. For the «today» signifies eternity. And day is the symbol of light; and the light of men is the Word (Jn 1,9), by whom we behold God.

Rightly, then, to those who have believed and obey, grace will superabound; while with those who have been unbelieving... and have not known the Lord's ways... God is incensed, and these He threatens. And, indeed, the old Hebrew wanderers in the desert received in type the end of this threatening; for they are said not to have entered into the rest, because of their unbelief.
But the Lord, in His love, invites all to a knowledge of the truth (1Tm 2,4) and for this end sends the Paraclete... Hear, then, «you who are far off, hear you who are near» (Ep 2,17): the word has not been hidden from any; light is common, it shines on all... Let us haste to salvation, to regeneration; let us who are many haste that we may be brought together into one love. The union of many in one...becomes one symphony following one choir-leader and teacher, the Word, reaching and resting in the same truth, and crying «Abba, Father» (Rm 8,15). 



Friday, 01 October 2010

St. Therese of Lisieux, Virgin & Doctor of the Church (1873-1897) - Memorial



Saint Therese of Lisieux
Virgin and Doctor of the Church
(1873-1897)
        Thérèse Martin was born at Alençon, France on 2 January 1873. Two days later, she was baptized Marie Frances Thérèse at Notre Dame Church. Her parents were Louis Martin and Zélie Guérin. After the death of her mother on 28 August 1877, Thérèse and her family moved to Lisieux.
        Towards the end of 1879, she went to confession for the first time. On the Feast of Pentecost 1883, she received the singular grace of being healed from a serious illness through the intercession of Our Lady of Victories. Taught by the Benedictine Nuns of Lisieux and after an intense immediate preparation culminating in a vivid experience of intimate union with Christ, she received First Holy Communion on 8 May 1884. Some weeks later, on 14 June of the same year, she received the Sacrament of Confirmation, fully aware of accepting the gift of the Holy Spirit as a personal participation in the grace of Pentecost.
        She wished to embrace the contemplative life, as her sisters Pauline and Marie had done in the Carmel of Lisieux, but was prevented from doing so by her young age. On a visit to Italy, after having visited the House of Loreto and the holy places of the Eternal City, during an audience granted by Pope Leo XIII to the pilgrims from Lisieux on 20 November 1887, she asked the Holy Father with childlike audacity to be able to enter the Carmel at the age of fifteen.
        On 9 April 1888 she entered the Carmel of Lisieux. She received the habit on 10 January of the following year, and made her religious profession on 8 September 1890 on the Feast of the Birth of the Blessed Virgin Mary.
        In Carmel she embraced the way of perfection outlined by the Foundress, Saint Teresa of Jesus, fulfilling with genuine fervour and fidelity the various community responsibilities entrusted to her. Her faith was tested by the sickness of her beloved father, Louis Martin, who died on 29 July 1894. Thérèse nevertheless grew in sanctity, enlightened by the Word of God and inspired by the Gospel to place love at the centre of everything. In her autobiographical manuscripts she left us not only her recollections of childhood and adolescence but also a portrait of her soul, the description of her most intimate experiences. She discovered the little way of spiritual childhood and taught it to the novices entrusted to her care. She considered it a special gift to receive the charge of accompanying two "missionary brothers" with prayer and sacrifice. Seized by the love of Christ, her only Spouse, she penetrated ever more deeply into the mystery of the Church and became increasingly aware of her apostolic and missionary vocation to draw everyone in her path.
        On 9 June 1895, on the Solemnity of the Most Holy Trinity, she offered herself as a sacrificial victim to the merciful Love of God. At this time, she wrote her first autobiographical manuscript, which she presented to Mother Agnes for her birthday on 21 January 1896.
        Several months later, on 3 April, in the night between Holy Thursday and Good Friday, she suffered a haemoptysis, the first sign of the illness which would lead to her death; she welcomed this event as a mysterious visitation of the Divine Spouse. From this point forward, she entered a trial of faith which would last until her death; she gives overwhelming testimony to this in her writings. In September, she completed Manuscript B; this text gives striking evidence of the spiritual maturity which she had attained, particularly the discovery of her vocation in the heart of the Church.
        While her health declined and the time of trial continued, she began work in the month of June on Manuscript C, dedicated to Mother Marie de Gonzague. New graces led her to higher perfection and she discovered fresh insights for the diffusion of her message in the Church, for the benefit of souls who would follow her way. She was transferred to the infirmary on 8 July. Her sisters and other religious women collected her sayings. Meanwhile her sufferings and trials intensified. She accepted them with patience up to the moment of her death in the afternoon of 30 September 1897. "I am not dying, I am entering life", she wrote to her missionary spiritual brother, Father M. Bellier. Her final words, "My God..., I love you!", seal a life which was extinguished on earth at the age of twenty-four; thus began, as was her desire, a new phase of apostolic presence on behalf of souls in the Communion of Saints, in order to shower a rain of roses upon the world.
        She was canonized by Pope Pius XI on 17 May 1925. The same Pope proclaimed her Universal Patron of the Missions, alongside Saint Francis Xavier, on 14 December 1927.
        Her teaching and example of holiness has been received with great enthusiasm by all sectors of the faithful during this century, as well as by people outside the Catholic Church and outside Christianity.
        On the occasion of the centenary of her death, many Episcopal Conferences have asked the Pope to declare her a Doctor of the Church, in view of the soundness of her spiritual wisdom inspired by the Gospel, the originality of her theological intuitions filled with sublime teaching, and the universal acceptance of her spiritual message, which has been welcomed throughout the world and spread by the translation of her works into over fifty languages.
        Mindful of these requests, His Holiness Pope John Paul II asked the Congregation for the Causes of Saints, which has competence in this area, in consultation with the Congregation for the Doctrine of the Faith with regard to her exalted teaching, to study the suitability of proclaiming her a Doctor of the Church.
        On 24 August, at the close of the Eucharistic Celebration at the Twelfth World Youth Day in Paris, in the presence of hundreds of bishops and before an immense crowd of young people from the whole world, Pope John Paul II announced his intention to proclaim Thérèse of the Child Jesus and of the Holy Face a Doctor of the Universal Church on World Mission Sunday, 19 October 1997.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Like lambs among wolves"

DAILY GOSPEL: 30/09/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Thursday of the Twenty-sixth week in Ordinary Time


Book of Job 19:21-27.
Pity me, pity me, O you my friends, for the hand of God has struck me!
Why do you hound me as though you were divine, and insatiably prey upon me?
Oh, would that my words were written down! Would that they were inscribed in a record:
That with an iron chisel and with lead they were cut in the rock forever!
But as for me, I know that my Vindicator lives, and that he will at last stand forth upon the dust;
And from my flesh I shall see God; my inmost being is consumed with longing.
Whom I myself shall see: my own eyes, not another's, shall behold him,

Psalms 27(26):7-8.9.13-14.
I Hear my voice, LORD, when I call; have mercy on me and answer me.
"Come," says my heart, "seek God's face"; your face, LORD, do I seek!
Do not hide your face from me; do not repel your servant in anger. You are my help; do not cast me off; do not forsake me, God my savior!
But I believe I shall enjoy the LORD'S goodness in the land of the living.
Wait for the LORD, take courage; be stouthearted, wait for the LORD!

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 10:1-12.
Jesus appointed seventy-two other disciples whom he sent ahead of him in pairs to every town and place he intended to visit.
He said to them, "The harvest is abundant but the laborers are few; so ask the master of the harvest to send out laborers for his harvest.
Go on your way; behold, I am sending you like lambs among wolves.
Carry no money bag, no sack, no sandals; and greet no one along the way.
Into whatever house you enter, first say, 'Peace to this household.'
If a peaceful person lives there, your peace will rest on him; but if not, it will return to you.
Stay in the same house and eat and drink what is offered to you, for the laborer deserves his payment. Do not move about from one house to another.
Whatever town you enter and they welcome you, eat what is set before you,
cure the sick in it and say to them, 'The kingdom of God is at hand for you.'
Whatever town you enter and they do not receive you, go out into the streets and say,
'The dust of your town that clings to our feet, even that we shake off against you.' Yet know this: the kingdom of God is at hand.
I tell you, it will be more tolerable for Sodom on that day than for that town. 
Lc 10,1-12
Commentary of the day 
Saint Ambrose (c.340-397), Bishop of Milan and Doctor of the Church
Commentary on St Luke's Gospel, 7, 45.59 (cf. SC 52, p. 23f. rev.)
"Like lambs among wolves"
As he sent out disciples into his harvest, (which had,in truth,been sown by the Father's Word but which required to be worked over, cultivated and carefully tended if the birds were not to ravage the seed), Jesus said to them: «Behold, I send you out like lambs among wolves»... The Good Shepherd could not but fear wolves in his flock: these disciples were sent to spread grace abroad, not to become a prey. But the Good Shepherd's care prevented the wolves from doing anything against these lambs he sends out. He sends them that Isaiah's prophecy might be fulfilled: «The wolf and the lamb shall graze alike» (Is 65,25)... And besides, were not the disciples who were sent out ordered not even to carry a staff?...

       What our humble Lord laid down, his disciples also accomplished by practising humility. Because he sends them out to broadcast the faith, not by force but by their teaching; not by exerting force of will but by exalting the doctrine of humility. And he thought good to link patience to humility since, according to Peter's testimony: «When he was insulted, he returned no insult; when he suffered, he did not threaten» (1Pt 2,23).

       This amounts to saying: «Be imitators of me: let go of your thirst for revenge; respond to the blows of pride, not by returning evil for evil but with the patience that forgives. No one should perform on their own account what they reprehend in others; gentleness confronts the arrogant with far greater strength».


Thursday, 30 September 2010

St. Jerome, Priest & Doctor of the Church (c. 340- c. 420) - Memorial



SAINT JEROME
Priest & Doctor of the Church)
(c. 340-c.420)
        St. Jerome, born in Dalmatia, in 329, was sent to school at Rome. His boyhood was not free from fault. His thirst for knowledge was excessive, and his love of books a passion. He had studied under the best masters, visited foreign cities, and devoted himself to the pursuit of science.
        But Christ had need of his strong will and active intellect for the service of His Church. St. Jerome felt and obeyed the call, made a vow of celibacy, fled from Rome to the wild Syrian desert, and there for four years learnt in solitude, penance, and prayer a new lesson of divine wisdom. This was his novitiate.
        The Pope soon summoned him to Rome, and there put upon the now famous Hebrew scholar the task of revising the Latin Bible, which was to be his noblest work. Retiring thence to his beloved Bethlehem, the eloquent hermit poured forth from his solitary cell for thirty years a stream of luminous writings upon the Christian world.

«Como corderos en medio de lobos»

EVANGELIO DEL DÍA: 30/09/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Jueves de la XXVI Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Job 19,21-27.
¡Apiádense, apiádense de mí, amigos míos, porque me ha herido la mano de Dios!
¿Por qué ustedes me persiguen como Dios y no terminan de saciarse con mi carne?
¡Ah, si se escribieran mis palabras y se las grabara en el bronce;
si con un punzón de hierro y plomo fueran esculpidas en la roca para siempre!
Porque yo sé que mi Redentor vive y que él, el último, se alzará sobre el polvo
Y después que me arranquen esta piel, yo, con mi propia carne, veré a Dios.
Sí, yo mismo lo veré, lo contemplarán mis ojos, no los de un extraño. ¡Mi corazón se deshace en mi pecho!

Salmo 27(26),7-8.9.13-14.
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme!
Mi corazón sabe que dijiste: "Busquen mi rostro". Yo busco tu rostro, Señor,
no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda; no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador.
Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes.
Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.

Evangelio según San Lucas 10,1-12.
Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'.
Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan:
'¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca'.
Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad. 
Lc 10,1-12
Leer el comentario del Evangelio por 
San Ambrosio (hacia 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia
Comentario al evangelio de Lucas, 7, 45.49
«Como corderos en medio de lobos»
     Cuando Jesús mandó a los discípulos ir a su mies, que había sido bien sembrada por el Verbo del Padre, pero que necesitaba ser trabajada, cultivada, cuidada con solicitud para que los pájaros no saquearan la simiente, les dijo: «Mirad que os mando como corderos en medio de lobos»... El Buen Pastor no podía temer a los lobos para su rebaño; sus discípulos no fueron enviados para ser una presa, sino para difundir la gracia. La solicitud del Buen Pastor hace que los lobos no puedan emprender nada contra los corderos que envía; les envía para que se cumpla la profecía de Isaías: «Llegará el día en que lobos y corderos pacerán juntos» (Is 65,25)... Por otra parte ¿no han sido enviados los discípulos con la orden de no llevar ni tan siquiera un bastón en la mano?...

     Lo que el humilde Señor les ha mandado, sus discípulo los cumplen por la práctica de la humildad. Porque les envía a sembrar la fe no por obligación sino por la enseñanza; no haciendo servir la fuerza de su poder, sino exaltando la doctrina de la humildad. Y juzgó necesario unir la paciencia a la humildad, y de ahí el testimonio de Pedro en favor de Cristo: «Cuando lo insultaban no devolvía el insulto; cuando lo golpeaban, no devolvía los golpes» (1P 2,23).

     Todo eso quiere decir: «Sed mis imitadores: abandonad el gusto por la venganza, a los golpes arrogantes responded devolviendo el mal a través de una paciencia que perdona. Que nadie imite por su propia cuenta lo que reprende de otro; la suavidad es la mejor respuesta a los insolentes».



jueves 30 Septiembre 2010

San Jerónimo



San Jerónimo 
(340 – 420)  La mejor apología que podemos hacer de San Jerónimo son las palabras que el Papa Benedicto XV le dedica en la Encíclica «Spíritus Paráclitus»: «el máximo doctor que dio el cielo, para interpretar la Divina Escritura».   Nace alrededor del los años 330 en Estridón, una ciudad de Dalmacia.

Educado en Roma con los mejores maestros de la época, pronto destaca por su gran inteligencia. Siendo catecúmeno, se deja arrastrar en alguna ocasión por las malas influencias del ambiente, mas movido por la gracia, al terminar sus estudios, recibe el Bautismo.   Renuncia a los caminos de gloria humana que le brindaba su dominio de los clásicos latinos y se entrega al estudio de la Palabra divina y a una vida de intenso ascetismo.

Después de una etapa viajera se traslada al desierto de Calcis. «Oh soledad dichosa, exclama, si tu padre para detenerte se tiende en el umbral de tu puerta, pasa por encima de él» (Carta a Heliodoro).   Allí el santo anacoreta, entregado de lleno a la oración y el ayuno, se ve envuelto en un mar de tentaciones. Pero sale triunfante de ellas y con la virtudes más acrisolada,  «...porque fiel es Dios que no permite que seamos tentados sobre nuestras fuerzas» (1 Cor. 10, 13).

Poco más de treinta años contaría San Jerónimo cuando se ordena sacerdote.   Hacia el año 382, invitado por el Papa San Dámaso, se traslada a Roma donde llegó a ser nombrado secretario del Sumo Pontífice. Aureolado por el brillo de su santidad y ciencia, se le consulta siempre como defensor de la fe. Por orden del Papa emprende su obra cumbre: la traducción de los Sagrados Libros, que con el nombre de VULGATA, adoptó oficialmente la Iglesia. Hasta que se extinga su vida jamás dejará el estudio de la Sagradas Escrituras.

La Orden Jerónima Merced a su influencia saludable, algunas damas de la nobleza dejarán el mundo para llevar vida escondida en Cristo. Muerto el Pontífice, se levantan tal serie de calumnias contra San Jerónimo que, pese a ser probada su inocencia, decide abandonar Roma. «Doy gracias a Dios, decía, porque me ha juzgado digno de que el mundo me odie».

Tras recorrer los Santos lugares, se establece en la gruta de Belén, donde se le unen muchos discípulos y son fundados varios monasterios femeninos por su dirigida Santa Paula, y uno masculino dirigido por el mismo doctor.

Junto a sus trabajos bíblicos, fue inagotable sus labor en defensa del dogma ante la multitud de herejías reinantes..Tras muchos sufrimientos murió el 30 de septiembre del año 420. «Amad la ciencia de la Escritura y no amareis los vicios de la carne», repetía San Jerónimo, «...Ignorar las Escrituras es ignorar a Cristo».




Oremos  


Oh Dios, que concediste a San Jerónimo saber gustar de la sagrada Escritura y vivirla intensamente, haz que tu pueblo se alimente cada vez más en tu Palabra y encuentre en ella la fuente de la vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.