EVANGELIO DEL DÍA

lunes, 24 de enero de 2011

« Is not this the man who was persecuting us? » (Ac 9,21)

DAILY GOSPEL: 25/01/2011
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


The Conversion of Saint Paul, apostle - Feast

Acts of the Apostles 22:3-16.
"I am a Jew, born in Tarsus in Cilicia, but brought up in this city. At the feet of Gamaliel I was educated strictly in our ancestral law and was zealous for God, just as all of you are today.
I persecuted this Way to death, binding both men and women and delivering them to prison.
Even the high priest and the whole council of elders can testify on my behalf. For from them I even received letters to the brothers and set out for Damascus to bring back to Jerusalem in chains for punishment those there as well.
"On that journey as I drew near to Damascus, about noon a great light from the sky suddenly shone around me.
I fell to the ground and heard a voice saying to me, 'Saul, Saul, why are you persecuting me?'
I replied, 'Who are you, sir?' And he said to me, 'I am Jesus the Nazorean whom you are persecuting.'
My companions saw the light but did not hear the voice of the one who spoke to me.
I asked, 'What shall I do, sir?' The Lord answered me, 'Get up and go into Damascus, and there you will be told about everything appointed for you to do.'
Since I could see nothing because of the brightness of that light, I was led by hand by my companions and entered Damascus.
"A certain Ananias, a devout observer of the law, and highly spoken of by all the Jews who lived there,
came to me and stood there and said, 'Saul, my brother, regain your sight.' And at that very moment I regained my sight and saw him.
Then he said, 'The God of our ancestors designated you to know his will, to see the Righteous One, and to hear the sound of his voice;
for you will be his witness before all to what you have seen and heard.
Now, why delay? Get up and have yourself baptized and your sins washed away, calling upon his name.'

Psalms 117:1.2.
Praise the LORD, all you nations! Give glory, all you peoples!
The LORD'S love for us is strong; the LORD is faithful forever. Hallelujah!

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Mark 16:15-18.
He said to them, "Go into the whole world and proclaim the gospel to every creature.
Whoever believes and is baptized will be saved; whoever does not believe will be condemned.
These signs will accompany those who believe: in my name they will drive out demons, they will speak new languages.
They will pick up serpents (with their hands), and if they drink any deadly thing, it will not harm them. They will lay hands on the sick, and they will recover." 
 Mc 16,15-18
Commentary of the day 
Saint Cyril of Jerusalem (313-350), Bishop of Jerusalem, Doctor of the Church
Baptismal catechesis 10
« Is not this the man who was persecuting us? » (Ac 9,21)
«We preach not ourselves, but Christ Jesus as Lord, and ourselves as your servants for Jesus' sake» (2Cor 4,5). Who then is this? The former persecutor. O mighty wonder! The former persecutor himself preaches Christ. But why? Was he bribed? No, there was no one who could have persuaded him in that way. Was it the sight of Christ on earth that blinded him? But Jesus had already been taken up into heaven. Saul set out from Jerusalem to persecute Christ's church, and after three days the persecutor had become a preacher in Damascus. By what power? Others call friends as witnesses for friends but I have presented to you as a witness the former enemy.

Do you still doubt? The testimony of Peter and John is weighty... but they were indeed his friends. But of the testimony of one who was formerly his enemy, and afterwards died for his sake, who can any longer doubt the truth? I am amazed at the wise dispensation of the Holy Spirit;... to Paul, the former persecutor, he gave the privilege of writing fourteen letters... In order that his teaching might be beyond question, he granted the former enemy and persecutor the privilege of writing more letters than Peter and John so that we might all be thus made believers. For «all were amazed at Paul and said: 'Isn't this the man who was formerly a persecutor? Didn't he come here to take us away bound to Jerusalem?'» (Acts 9,21) «Be not amazed,» said Paul, I know «it is hard for me to kick against the pricks» (Acts 26,14): I know that «I am not worthy to be called an apostle, because I persecuted the Church of God» (1Cor 15,9); but «mercy was shown to me because I did it in ignorance»... «the grace of God was exceedingly abundant in me» (1Tm 1,13-14).



«¿No es éste el que nos perseguía?» (Hch 9,21)

EVANGELIO DEL DÍA: 25/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


La Conversión de San Pablo - Fiesta

Libro de los Hechos de los Apóstoles 22,3-16.
"Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero me he criado en esta ciudad y he sido iniciado a los pies de Gamaliel en la estricta observancia de la Ley de nuestros padres. Estaba lleno de celo por Dios, como ustedes lo están ahora.
Perseguí a muerte a los que seguían este Camino, llevando encadenados a la prisión a hombres y mujeres;
el Sumo Sacerdote y el Consejo de los ancianos son testigos de esto. Ellos mismos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y yo me dirigí allá con el propósito de traer encadenados a Jerusalén a los que encontrara en esa ciudad, para que fueran castigados.
En el camino y al acercarme a Damasco, hacia el mediodía, una intensa luz que venía del cielo brilló de pronto a mi alrededor.
Caí en tierra y oí una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'.
Le respondí: '¿Quién eres, Señor?', y la voz me dijo: 'Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues'.
Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba.
Yo le pregunté: '¿Qué debo hacer, Señor?'. El Señor me dijo: 'Levántate y ve a Damasco donde se te dirá lo que debes hacer'.
Pero como yo no podía ver, a causa del resplandor de esa luz, los que me acompañaban me llevaron de la mano hasta Damasco.
Un hombre llamado Ananías, fiel cumplidor de la Ley, que gozaba de gran prestigio entre los judíos del lugar,
vino a verme y, acercándose a mí, me dijo: 'Hermano Saulo, recobra la vista'. Y en ese mismo instante, pude verlo.
El siguió diciendo: 'El Dios de nuestros padres te ha destinado para conocer su voluntad, para ver al Justo y escuchar su Palabra,
porque tú darás testimonio ante todos los hombres de lo que has visto y oído.
Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y purifícate de tus pecados, invocando su Nombre'.

Salmo 117,1.2.
¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!
Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!

Evangelio según San Marcos 16,15-18.
Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.
El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas;
podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán". 
Mc 16,15-18
Leer el comentario del Evangelio por 
San Cirilo de Jerusalén (313-350), obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia
Catequesis bautismal, 10

«¿No es éste el que nos perseguía?» (Hch 9,21)
     «No nos predicamos a nosotros mismos, predicamos que Cristo es Señor, y nosotros siervos vuestros por Jesús» (2C 4,5). ¿Quién es ese testigo que anuncia a Cristo? El que antes era su perseguidor. ¡Qué maravilla! El que hasta hace poco era perseguidor, ahora anuncia a Cristo. ¿Por qué? ¿Será que lo han comprado? Pero no es él persona para dejarse persuadir de esta forma. ¿Es el hecho de haber visto a Cristo en esta tierra que lo ha cegado? Pero Jesús ya había subido al cielo. Saulo había salido de Jerusalén para perseguir a la Iglesia de Cristo, y tres días más tarde, en Damasco, el perseguidor se había transformado en predicador. ¿Bajo qué influencia? Algunos apelan a gente de su partido como testigos en favor de sus amigos. Yo, digo lo contrario, a ti, mi antiguo enemigo, te he hecho mi testigo.


     ¿Todavía dudas? Grande es el testimonio de Pedro y de Juan, pero... eran personas de casa. Cuando el testigo es el antiguo enemigo, un hombre que más tarde morirá por la causa de Cristo, ¿quién podría todavía dudar del valor de su testimonio? Estoy lleno de admiración por los planes del Espíritu Santo...: concede a Pablo, el antiguo perseguidor, escribir sus catorce cartas... Puesto que no se podía contradecir su enseñanza, concedió al que anteriormente había sido su enemigo y perseguidor, escribir más que Pedro y Juan; así vemos como es sólida nuestra fe común. En cuanto a Pablo, efectivamente, todos quedaban estupefactos: «¿Acaso no es éste el mismo que nos perseguía? ¿No vino aquí para llevársenos encadenados?» (Hch 9,21). No estéis tan extrañados, decía Pablo. Lo sé muy bien; para mí  «es duro dar coces contra el aguijón» (Hch 26,14). «No soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios» (1C 15,9); «Dios tuvo compasión de mí, porque no sabía lo que hacía»... «Dios derrochó su gracia en mí» (1Tm 1,13-14).



martes 25 Enero 2011

Conversión de San Pablo



La conversión de San Pablo es uno de los mayores acontecimientos del siglo apostólico. Así lo proclama la Iglesia al dedicar un día del ciclo litúrgico a la conmemoración de tan singular efemérides. "Era, la muerte repentina, trágica, del judío, y el nacimiento esplendoroso, fulgurante, del cristiano y del apóstol". San Jerónimo lo comentaba así: "El mundo no verá jamás otro hombre de la talla de San Pablo".

Saulo, nacido en Tarso, hebreo, fariseo rigorista, bien formado a los pies de Gamaliel, muy apasionado, ya había tomado parte en la lapidación del diácono Esteban, guardando los vestidos de los verdugos "para tirar piedras con las manos de todos", como interpreta agudamente San Agustín.
De espíritu violento, se adiestraba como buen cazador para cazar su presa. Con ardor indomable perseguía a los discípulos de Jesús. Pero Saulo cree perseguir, y es él el perseguido. Thompson, en El mastín del cielo, nos presenta a Dios como infatigable cazador de almas. Y cazará a Saulo.

"Cuando Jesús se evade del grupo de sus discípulos, dice Mauriac, sube al cielo y se disuelve en la luz, no se trata de una partida definitiva. Ya se ha emboscado en el recodo del camino que va de Jerusalén a Damasco, y acecha a Saulo, su perseguidor bienamado. A partir de entonces, en el destino de todo hombre existirá ese mismo Dios al acecho".

Mientras Saulo iba a Damasco en persecución de los discípulos de Jesús, una voz le envolvió, cayó en tierra y oyó la voz de Jesús: Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres tú, Señor? Jesús le respondió: Yo soy Jesús a quien tú persigues. ¿Y qué debo hacer, Señor?

Pocas veces un diálogo tan breve ha transformado tanto la vida de una persona. Cuando Saulo se levantó estaba ciego, pero en su alma brillaba ya la luz de Cristo. "El vaso de ignominia se había convertido en vaso de elección", el perseguidor en apóstol, el Apóstol por antonomasia.

Desde ahora "el camino de Damasco, la caída del caballo", quedará como símbolo de toda conversión. Quizá nunca un suceso humano tuvo resultados tan fulgurantes. Quedaba el hombre con sus arrebatos, impetuoso y rápido, pero sus ideales estaban en el polo opuesto al de antes de su conversión.  En adelante únicamente Cristo será el centro de su vida.

La caída del caballo representa para Pablo un auténtico punto sin retorno. "Todo lo que para mí era ganancia, lo tengo por pérdida comparado con Cristo. Todo lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo. Sólo una cosa me interesa: olvidando lo que queda atrás y lanzándome a lo que está delante, corro hacia la meta, hacia el galardón de Dios, en Cristo Jesús". Pablo es llamado "el Primero después del único".

La vocación de Pablo es un caso singular. Es un llamamiento personal de Cristo. Pero no quita valor al seguimiento de Pablo. En el Evangelio hay otros llamamientos personales del Señor, como el del joven rico y el de Judas Iscariote, que no le siguieron o no perseveraron. "Dios es un gran cazador y quiere tener por presa a los más fuertes" (Holzner). Pablo se rindió: "He sido cazado por Cristo Jesús". Pero pudo haberse rebelado.

Normalmente los llamamientos del Señor son mucho más sencillos, menos espectaculares. No suelen llegar en medio del huracán y la tormenta, sino sostenidos por la suave brisa, por el aura tenue de los acontecimientos ordinarios de la vida, Todos tenemos nuestro camino de Damasco. A cada uno nos acecha el Señor en el recodo más inesperado del camino.





Con presunción de bélico soldado,
galán sale feroz, Pablo, atrevido,
que, si ahora en la cuenta no ha caído,
caerá muy presto del primer estado.

¿ adónde, Pablo, de soberbio armado,
para quedar con una voz vencido?.
Seguid las letras, ¿ dónde vais perdido?,
que habéis de ser doctor del mayor grado.

Aunque valor vuestra persona encierra,
no es bien que nadie contra Dios presuma:
que dará con los ojos por la tierra.

La Iglesia espera vuestra docta suma:
mirad que no sois vos para la guerra,
dejad las armas y tomad la pluma.
Amén 




Señor Dios, que has iluminado al mundo entero, con la palabra del apóstol San Pablo, haz que quienes recordamos hoy su conversión, imitando sus ejemplos, anunciemos el Evangelio al mundo y seamos así testigo de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. 





Calendario de fiestas Marianas:Traslado de las mortajas y la tumba de Nuestra Señora a Constantinopla en 455