EVANGELIO DEL DÍA

lunes, 20 de septiembre de 2010

Una de las primeras atestaciones históricas de los evangelistas

EVANGELIO DEL DÍA: 21/09/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


San Mateo, apóstol y evangelista - Fiesta


Carta de San Pablo a los Efesios 4,1-7.11-13.
Yo, que estoy preso por el Señor, los exhorto a comportarse de una manera digna de la vocación que han recibido.
Con mucha humildad, mansedumbre y paciencia, sopórtense mutuamente por amor.
Traten de conservar la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz.
Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu, así como hay una misma esperanza, a la que ustedes han sido llamados, de acuerdo con la vocación recibida.
hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.
Hay un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, lo penetra todo y está en todos.
Sin embargo, cada uno de nosotros ha recibido su propio don, en la medida que Cristo los ha distribuido.
El comunicó a unos el don de ser apóstoles, a otros profetas, a otros predicadores del Evangelio, a otros pastores o maestros.
Así organizó a los santos para la obra del ministerio, en orden a la edificación del Cuerpo de Cristo,
hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, al estado de hombre perfecto y a la madurez que corresponde a la plenitud de Cristo.

Salmo 19(18),2-3.4-5.
El cielo proclama la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos;
un día transmite al otro este mensaje y las noches se van dando la noticia.
Sin hablar, sin pronunciar palabras, sin que se escuche su voz,
resuena su eco por toda la tierra y su lenguaje, hasta los confines del mundo. Allí puso una carpa para el sol,

Evangelio según San Mateo 9,9-13.
Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". 
Fiesta : Mt 9,9-13
Leer el comentario del Evangelio por 
San Ireneo de Lión (hacia 130-hacia 208), obispo, teólogo y mártir
Contra las herejías, III, 11,8; 9,1
Una de las primeras atestaciones históricas de los evangelistas
     Los apóstoles, que poseían todos de manera igual y cada uno en particular, la Buena Noticia de Dios, se fueron hasta los confines de la tierra proclamando la buena noticia de los bienes que Dios nos envía y anunciando a los hombres la paz del cielo (Lc 2,14). Precisamente Mateo, hizo aparecer en su propia lengua, una forma  escrita de evangelio dirigida a los Hebreos, justamente cuando Pedro y Pablo evangelizaban Roma y fundaban allí la Iglesia. Después de su muerte, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro (1P 5,13), también por escrito nos transmitió la predicación de Pedro. E igualmente Lucas, el compañero de Pablo, consignó en un libro el evangelio que éste predicaba. Mas adelante Juan, el discípulo del Señor, el que reclinó su cabeza sobre su pecho (Jn 13,25), publicó también, durante su estancia en Éfeso, el evangelio.
     En su evangelio, Mateo nos narra la generación de Cristo como hombre: «Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán: el nacimiento de Jesucristo fue de esta manera» (Mt 1,1-18). Este evangelio presenta pues a Cristo bajo su forma humana; por eso en él Cristo se presenta siempre con sentimientos de humildad y siempre como hombre benigno... El apóstol Mateo sólo conoce a un único y mismo Dios que prometió a Abrahán que multiplicaría su descendencia como las estrellas del cielo (Gn 15,5) y que a través de su Hijo, Jesucristo, nos llama a pasar del culto a las piedras a su conocimiento (Mt 3,9), de manera que «el que no era un pueblo pasa a ser su pueblo, y la que no era amada se convierte en la amada» (Os 2,25 ; Rm 9,25).  



martes 21 Septiembre 2010

San Mateo



San Mateo
San Mateo (Apóstol y Evangelista).Se llamaba también Leví, y era hijo de Alfeo.  Su oficio era el de recaudador de impuestos, un cargo muy odiado por los judíos, porque esos impuestos se recolectaban para una nación extranjera. Los publicanos o recaudadores de impuestos se enriquecían fácilmente.
Y quizás a Mateo le atraía la idea de hacerse rico prontamente, pero una vez que se encontró con Jesucristo ya dejó para siempre su ambición de dinero y se dedicó por completo a buscar la salvación de las almas y el Reino de Dios.   Como ejercía su oficio en Cafarnaum, y en esa ciudad pasaba Jesús muchos días y obraba milagros maravillosos, ya seguramente Mateo lo había escuchado varias veces y le había impresionado el modo de ser y de hablar de este Maestro formidable.
Y un día, estando él en su oficina de cobranzas, quizás pensando acerca de lo que debería hacer en el futuro, vio aparecer frente a él nada menos que al Divino Maestro el cual le hizo una propuesta totalmente inesperada: "Ven y sígueme".   Mateo aceptó sin más la invitación de Jesús y renunciando a su empleo tan productivo, se fue con El, no ya a ganar dinero, sino almas. No ya a conseguir altos empleos en la tierra, sino un puesto de primera clase en el cielo.
San Jerónimo dice que la llamada de Jesús a Mateo es una lección para que todos los pecadores del mundo sepan que, sea cual fuere la vida que han llevado hasta el momento, en cualquier día y en cualquier hora pueden dedicarse a servir a Cristo, y El los acepta con gusto.   Mateo dispuso despedirse de su vida de empleado público dando un gran almuerzo a todos sus amigos, y el invitado de honor era nada menos que Jesús. Y con Él, sus apóstoles.
Y como allí se reunió la flor y nata de los pecadores y publicanos, los fariseos se escandalizaron horriblemente y llamaron a varios de los apóstoles para protestarles por semejante actuación de su jefe. "¿Cómo es que su maestro se atreve a comer con publicanos y pecadores?".
Jesús respondió a estas protestas de los fariseos con una noticia que a todos nos debe llenar de alegría: "No necesitan médico los que están sanos, sino los que están enfermos. Yo no he venido a buscar santos sino pecadores. Y a salvar lo que estaba perdido". Probablemente mientras decía estas bellas palabras estaba pensando en varios de nosotros.   Desde entonces Mateo va siempre al lado de Jesús. Presencia sus milagros, oye sus sabios sermones y le colabora predicando y catequizando por los pueblos y organizando las multitudes cuando siguen ansiosas de oír al gran profeta de Nazaret.
Jesús lo nombra como uno de sus 12 preferidos, a los cuales llamó apóstoles (o enviados, o embajadores) y en Pentecostés recibe el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego.    Los judíos le dieron 39 azotes por predicar que Jesús sí había resucitado (y lo mismo hicieron con los otros apóstoles) y cuando estalló la terrible persecución contra los cristianos en Jerusalén, Mateo se fue al extranjero a evangelizar, y dicen que predicó en Etiopía y que allá murió martirizado.
En todo el mundo es conocido este santo, y lo será por siempre, a causa del maravilloso librito que él escribió: "El evangelio según San Mateo". Este corto escrito de sólo 28 capítulos y 50 páginas, ha sido la delicia de predicadores y catequistas durante 20 siglos en todos los continentes. San Mateo en su evangelio (palabra que significa: "Buenas Noticias") copia sermones muy famosos de Jesús, como por ej. El Sermón de la Montaña (el sermón más bello pronunciado en esta tierra), el sermón de las Parábolas, y el que les dijo a sus apóstoles cuando los iba mandar a su primera predicación. Narra milagros muy interesantes, y describe de manera impresionante la Pasión y Muerte de Jesús. Termina contando su resurrección gloriosa.
El fin del evangelio de San Mateo es probar que Jesucristo sí es el Mesías o Salvador anunciado por los profetas y por el Antiguo Testamento. Este evangelio fue escrito especialmente para los judíos que se convertían al cristianismo, y por eso fue redactado en el idioma de ellos, el arameo.   Quizás no haya en el mundo otro libro que haya convertido más pecadores y que haya entusiasmado a más personas por Jesucristo y su doctrina, que el evangelio según San Mateo.
No dejemos de leerlo y meditarlo.   A cada uno de los 4 evangelistas se les representa por medio de uno de los 4 seres vivientes que, según el profeta, acompañan al Hijo del hombre (un león: el valor. El toro: la fuerza. El águila: los altos vuelos. Y el hombre: la inteligencia).
A San Marcos se le representa con un león. A San Lucas con un toro (porque empieza su evangelio narrando el sacrifico de una res que estaban ofreciendo en el templo). A San Juan por medio del águila, porque este evangelio es el que más alto se ha elevado en sus pensamientos y escritos.    Y a San Mateo lo pintan teniendo al lado a un ángel en forma de hombre, porque su evangelio comienza haciendo la lista de los antepasados de Jesús como hombre, y narrando la aparición de un ángel a San José.





Himno (laudes   

Vosotros, que escuchasteis la llamada

De viva voz que Cristo os dirigía,

Abrid nuestro vivir y nuestra alma

Al mensaje de amor que él nos envía.



Vosotros, que invitados al banquete

Gustasteis el sabor del nuevo vino,

Llenad el vaso, del amor que ofrece,

Al sediento de Dios en su camino.


Vosotros, que tuvisteis tan gran suerte

De verle dar a muertos nueva vida,

No dejéis que el pecado y que la muerte

Nos priven de la vida recibida. 
Vosotros, que lo visteis ya glorioso,

Hecho Señor de gloria sempiterna,

Haced que nuestro amor conozca el gozo

De vivir junto a él la vida eterna.  Amén


Dios nuestro, que, en tu inefable misericordia, elegiste a San Mateo, para transformarlo de recaudador de impuestos en un apóstol, haz que también nosotros, imitando su ejemplo y apoyados por su intercesión, te sigamos con fidelidad, cualesquiera que sean las circunstancias de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


Himno ( II vísperas )


¡Columnas de la Iglesia, piedras vivas!

¡Apóstoles de Dios, grito del Verbo!

Benditos vuestros pies, porque han llegado

Para anunciar la paz del mundo entero.


De pie en la encrucijada de la vida,

Del hombre peregrino y de los pueblos,

Lleváis agua de Dios a los cansados,

Hambre de Dios lleváis a los hambrientos.



De puerta en puerta va vuestro mensaje,

Que es verdad y es amor y es Evangelio.

No temáis, pecadores, que sus manos

Son caricias de paz y de consuelo.



Gracias, Señor, que el pan de tu palabra

Nos llega por tu amor, pan verdadero;

Gracias, Señor, que el pan de vida nueva

Nos llega por tu amor, partido y tierno.  Amén

domingo, 19 de septiembre de 2010

Placing our lamp on the lampstand

DAILY GOSPEL: 20/09/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Monday of the Twenty-fifth week in Ordinary Time


Book of Proverbs 3:27-34.
Refuse no one the good on which he has a claim when it is in your power to do it for him.
Say not to your neighbor, "Go, and come again, tomorrow I will give," when you can give at once.
Plot no evil against your neighbor, against him who lives at peace with you.
Quarrel not with a man without cause, with one who has done you no harm.
Envy not the lawless man and choose none of his ways:
To the LORD the perverse man is an abomination, but with the upright is his friendship.
The curse of the LORD is on the house of the wicked, but the dwelling of the just he blesses;
When he is dealing with the arrogant, he is stern, but to the humble he shows kindness.

Psalms 15(14):2-3.4.5.
Whoever walks without blame, doing what is right, speaking truth from the heart;
Who does not slander a neighbor, does no harm to another, never defames a friend;
Who disdains the wicked, but honors those who fear the LORD; Who keeps an oath despite the cost,
lends no money at interest, accepts no bribe against the innocent. III Whoever acts like this shall never be shaken.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 8:16-18.
No one who lights a lamp conceals it with a vessel or sets it under a bed; rather, he places it on a lampstand so that those who enter may see the light.
For there is nothing hidden that will not become visible, and nothing secret that will not be known and come to light.
Take care, then, how you hear. To anyone who has, more will be given, and from the one who has not, even what he seems to have will be taken away." 
Lc 8,16-18
Commentary of the day 
Saint José Maria Escriva de Balaguer (1902-1975), priest, founder
Homily in Amigos de Dios
Placing our lamp on the lampstand
       «Christ,» wrote a Father of the Church [Saint John Chrysostom], «has left us in this world to be like lamps..., to act like leaven..., to become seed, to bear fruit. If our lives were to have this kind of impact we would not need to open our mouths. Words would be unnecessary if we could show our works. There wouldn't be a single pagan left if we were truly christians.»

We should avoid making the mistake of thinking that the apostolate consists in the witness of a few pious practices. We are christians, you and I, but at the same time, and without resolution of continuity, we are citizens and fellow-workers at very clear obligations, which we are to carry out in an exemplary fashion if we want to become holy once and for all. It is Jesus Christ who urges us: «You are the light of the world. A city set on a mountain cannot be hidden. Nor do they light a lamp and then set it under a bushel basket; it is set on a lampstand , where it gives light to all in the house. Just so, your light must shine before others, that they may see your good deeds and glorify your heavenly Father» (Mt 5,14-16).

Your professional work, whatever it may be, becomes the lamp giving light to your colleagues and friends. That's why I'm always saying over again...: what does it matter to me if someone tells me he is a good sort, a good christian, if he's nothing but a mediocre cobbler! If he doesn't make the effort to master his trade and exercise it diligently then he will neither be able to sanctify it nor make an offering of it to our Lord. And the sanctification of our daily work is, so to speak, the melting pot of genuine spirituality for all those of us who, while immersed in temporal affairs, have committed ourselves to remaining with God.


Monday, 20 September 2010

Sts. Eustachius and Companions, Martyrs († 2nd century)



SAINTS EUSTACHIUS
and Companions
Martyrs
(† 2nd century)
        Eustachius, called Placidus before his conversion, was a distinguished officer of the Roman army under the Emperor Trajan. One day, whilst hunting a deer, he suddenly perceived between the horns of the animal the image of our crucified Saviour. Responsive to what he considered a voice from heaven, he lost not a moment in becoming a Christian. In a short time he lost all his possessions and his position, and his wife and children were taken from him.
        Reduced to the most abject poverty, he took service with a rich land-owner to tend his fields. In the mean time the empire suffered greatly from the ravages of barbarians. Trajan sought out our Saint, and placed him in command of the troops sent against the enemy. During this campaign he found his wife and children, whom he despaired of ever seeing again.
        Returning home victorious, he was received in triumph and loaded with honors; but the emperor having commanded him to sacrifice to the false gods, he refused. Infuriated at this, Trajan ordered Eustachius with his wife and children to be exposed to two starved lions; but instead of harming these faithful servants of God, the beasts merely frisked and frolicked about them. The emperor, grown more furious at this, caused the martyrs to be shut up inside a brazen bull, under which a fire was kindled, and in this horrible manner they were roasted to death.

Pon tu lámpara sobre el candelero

EVANGELIO DEL DÍA: 20/09/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Lunes de la XXV Semana del Tiempo Ordinario


Libro de los Proverbios 3,27-34.
No niegues un beneficio al que lo necesite, siempre que esté en tus manos hacerlo.
No digas a tu prójimo: "Vuelve después, mañana te daré", si tienes con qué ayudarlo.
No trames el mal contra tu prójimo, mientras vive confiado junto a ti.
No litigues con un hombre sin motivo, si no te ha causado ningún mal.
No envidies al hombre violento ni elijas ninguno de sus caminos.
Porque el hombre perverso es abominable para el Señor, y él reserva su intimidad para los rectos.
La maldición del Señor está en la casa del malvado, pero él bendice la morada de los justos.
El se burla de los insolentes y concede su favor a los humildes.

Salmo 15(14),2-3.4.5.
El que procede rectamente y practica la justicia; el que dice la verdad de corazón
y no calumnia con su lengua. El que no hace mal a su prójimo ni agravia a su vecino,
el que no estima a quien Dios reprueba y honra a los que temen al Señor. El que no se retracta de lo que juró, aunque salga perjudicado;
el que no presta su dinero a usura ni acepta soborno contra el inocente. El que procede así, nunca vacilará.

Evangelio según San Lucas 8,16-18.
No se enciende una lámpara para cubrirla con un recipiente o para ponerla debajo de la cama, sino que se la coloca sobre un candelero, para que los que entren vean la luz.
Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día, ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.
Presten atención y oigan bien, porque al que tiene, se le dará, pero al que no tiene, se le quitará hasta lo que cree tener". 
Lc 8,16-18
Leer el comentario del Evangelio por 
San José María Escrivá de Balaguer (1902-1995), presbítero, fundador
Homilía en Amigos de Dios
Pon tu lámpara sobre el candelero
     «Cristo, escribe un Padre de la Iglesia [San Juan Crisóstomo], nos ha dejado como lámparas en este mundo...; para que actuemos como levadura...; para que seamos semilla; para que demos fruto. Si nuestra vida tuviera el resplandor que debiera, no habría necesidad ni de que abriéramos la boca. Con solo nuestras obras, las palabras sobrarían. No habría ni un pagano si verdaderamente fuéramos cristianos».

     Debemos evitar el error de creer que el apostolado se reduce a algunas prácticas piadosas. Tú y yo somos cristianos, pero al mismo tiempo y sin solución de continuidad, somos ciudadanos y trabajadores con obligaciones muy precisas que debemos cumplir de manera ejemplar si de verdad queremos santificarnos. Es Jesucristo quien nos acucia: «Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una vela para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de la casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo» (Mt 5,14-16).

     El trabajo profesional, cualquiera que sea, llega a ser una lámpara que alumbra a vuestros colegas y amigos. Por eso tengo la costumbre de repetir...:¡qué me importa que me digan de fulano que es un buen hijo, un buen cristiano, si no es un buen zapatero! Si no se esfuerza en aprender bien su oficio y ejercerlo cuidadosamente, no podrá santificarlo ni ofrecerlo al Señor. Y la santificación del trabajo diario es, por decirlo de alguna manera, la bisagra de la verdadera espiritualidad para todos nosotros que, sumergidos en la realidades temporales, hemos decidido tratar con Dios.



lunes 20 Septiembre 2010

San Andrés Kin




San Andrés Kim y compañeros mártires  
San Andrés Kim, presbítero, San Pablo Chong y compañeros mártires (s. XIX).   Más de un centenar de cristianos, encabezados por un presbítero y un laico dieron testimonio de Cristo con el martirio en Corea a lo largo del siglo XIX, en diversas persecuciones.





Oremos 





Dios todopoderoso y eterno, que distes a los santos mártires San Andrés, San Pablo Chong y compañeros  la valentía de aceptar la muerte por el nombre de Cristo: concede también tu fuerza a nuestra debilidad para que, a ejemplo de aquellos que no dudaron en morir por ti, nosotros sepamos también ser fuerte, confesando tu nombre con nuestras vidas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.





I Vísperas


San Mateo, Apóstol y Evangelista


Himno


¡Columnas de la Iglesia, piedras vivas!


¡Apóstoles de Dios, grito del Verbo!


Benditos vuestros pies, porque han llegado


Para anunciar la paz del mundo entero.





De pie en la encrucijada de la vida,


Del hombre peregrino y de los pueblos,


Lleváis agua de Dios a los cansados,


Hambre de Dios lleváis a los hambrientos.


De puerta en puerta va vuestro mensaje,


Que es verdad y es amor y es Evangelio.


No temáis, pecadores, que sus manos


Son caricias de paz y de consuelo.





Gracias, Señor, que el pan de tu palabra


Nos llega por tu amor, pan verdadero;


Gracias, Señor, que el pan de vida nueva


Nos llega por tu amor, partido y tierno.  Amén





Dios nuestro, que, en tu inefable misericordia, elegiste a San Mateo, para transformarlo de recaudador de impuestos en un apóstol, haz que también nosotros, imitando su ejemplo y apoyados por su intercesión, te sigamos con fidelidad, cualesquiera que sean las circunstancias de nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.



sábado, 18 de septiembre de 2010

"The person who is trustworthy in very small matters is also trustworthy in great ones"

DAILY GOSPEL: 19/09/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Twenty-fifth Sunday in Ordinary Time


Book of Amos 8:4-7.
Hear this, you who trample upon the needy and destroy the poor of the land!
"When will the new moon be over," you ask, "that we may sell our grain, and the sabbath, that we may display the wheat? We will diminish the ephah, add to the shekel, and fix our scales for cheating!
We will buy the lowly man for silver, and the poor man for a pair of sandals; even the refuse of the wheat we will sell!"
The LORD has sworn by the pride of Jacob: Never will I forget a thing they have done!

Psalms 113(112):1-2.4-6.7-8.
Hallelujah! Praise, you servants of the LORD, praise the name of the LORD.
Blessed be the name of the LORD both now and forever.
High above all nations is the LORD; above the heavens God's glory.
Who is like the LORD, our God enthroned on high,
looking down on heaven and earth?
The LORD raises the needy from the dust, lifts the poor from the ash heap,
Seats them with princes, the princes of the people,

First Letter to Timothy 2:1-8.
First of all, then, I ask that supplications, prayers, petitions, and thanksgivings be offered for everyone,
for kings and for all in authority, that we may lead a quiet and tranquil life in all devotion and dignity.
This is good and pleasing to God our savior,
who wills everyone to be saved and to come to knowledge of the truth.
For there is one God. There is also one mediator between God and the human race, Christ Jesus, himself human,
who gave himself as ransom for all. This was the testimony at the proper time.
For this I was appointed preacher and apostle (I am speaking the truth, I am not lying), teacher of the Gentiles in faith and truth.
It is my wish, then, that in every place the men should pray, lifting up holy hands, without anger or argument.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 16:1-13.
Then he also said to his disciples, "A rich man had a steward who was reported to him for squandering his property.
He summoned him and said, 'What is this I hear about you? Prepare a full account of your stewardship, because you can no longer be my steward.'
The steward said to himself, 'What shall I do, now that my master is taking the position of steward away from me? I am not strong enough to dig and I am ashamed to beg.
I know what I shall do so that, when I am removed from the stewardship, they may welcome me into their homes.'
He called in his master's debtors one by one. To the first he said, 'How much do you owe my master?'
He replied, 'One hundred measures of olive oil.' He said to him, 'Here is your promissory note. Sit down and quickly write one for fifty.'
Then to another he said, 'And you, how much do you owe?' He replied, 'One hundred kors of wheat.' He said to him, 'Here is your promissory note; write one for eighty.'
And the master commended that dishonest steward for acting prudently. "For the children of this world are more prudent in dealing with their own generation than are the children of light.
I tell you, make friends for yourselves with dishonest wealth, so that when it fails, you will be welcomed into eternal dwellings.
The person who is trustworthy in very small matters is also trustworthy in great ones; and the person who is dishonest in very small matters is also dishonest in great ones.
If, therefore, you are not trustworthy with dishonest wealth, who will trust you with true wealth?
If you are not trustworthy with what belongs to another, who will give you what is yours?
No servant can serve two masters. He will either hate one and love the other, or be devoted to one and despise the other. You cannot serve God and mammon."
 Lc 16,1-13
Commentary of the day 
Saint Basil (c.330-379), monk and Bishop of Caesarea in Cappadocia, Doctor of the Church
Homily 14, On love for the poor, § 23-25 ; PG 35,887
"The person who is trustworthy in very small matters is also trustworthy in great ones"
       You should know where your own existence comes from, breath, intellect, and what is most precious of all: knowledge of God; from where comes hope of the kingdom of heaven and of beholding the glory that, at present, you see only dimly as in a mirror but that, tomorrow, you will see in all its purity and brilliance (1Cor 13,12). From whence does it come that you are a child of God, inheritor along with Christ (Rom 8,16-17) and, dare I say it, that you yourself are a god? Where does all this come from, and through whom?

       Again, to speak only of things of lesser importance, those that are obvious: who granted you sight of the beauty of the heavens, the movement of the sun, the cycle of the moon, the countless stars and, in it all, the harmony and order governing them?... Who gave you the rain, the cultivation of the land, food, art, laws, cities, a civilized life, close relationships with people like yourself?

       Isn't it from he who, before all else and in return for all his gifts, requires of you to love humankind?... When he, our God and Lord, is not ashamed to be called our Father, are we going to deny our brethren? No, my brothers and friends, do not let us be dishonest stewards of the good things confided to us.

                    

Sunday, 19 September 2010

St. Januarius, Bishop and Martyr († 305)

 

ST. JANUARIUS
Bishop and Martyr
(† 305)
        Many centuries ago, St. Januarius died for the faith in the persecution of Diocletian, and to this day God confirms the faith of his Church, and works a continual miracle, through the blood which Januarius shed for Him.
        The Saint was Bishop of Beneventum, and on one occasion he travelled to Misenum in order to visit a deacon named Sosius. During this visit Januarius saw the head of Sosius, who was singing the gospel in the church, girt with flames, and took this for a sign that ere long Sosius would wear the crown of martyrdom. So it proved. Shortly after Sosius was arrested, and thrown into prison. There St. Januarius visited and encouraged him, till the bishop also was arrested in turn. Soon the number of the confessors was swollen by some of the neighboring clergy. They were exposed to the wild beasts in the amphitheatre. The beasts, however, did them no harm; and at last the Governor of Campania ordered the Saints to be beheaded.
        Little did the heathen governor think that he was the instrument in God's hand of ushering in the long succession of miracles which attest the faith of Januarius. The relics of St. Januarius rest in the cathedral of Naples, and it is there that the liquefaction of his blood occurs. The blood is congealed in two glass vials, but when it is brought near the martyr's head it melts and flows like the blood of a living man.

«El que es de fiar en lo poco, también en lo importante es de fiar»

EVANGELIO DEL DÍA: 19/09/2010


XXV Domingo del Tiempo Ordinario


Libro de Amós 8,4-7.
Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país.
Ustedes dicen: "¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar;
compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo".
El Señor lo ha jurado por el orgullo de Jacob: Jamás olvidaré ninguna de sus acciones.

Salmo 113(112),1-2.4-6.7-8.
¡Aleluya! Alaben, servidores del Señor, alaben el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor, desde ahora y para siempre.
El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo.
¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas,
y se inclina para contemplar el cielo y la tierra?
El levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria,
para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo;

Primera Carta de San Pablo a Timoteo 2,1-8.
Ante todo, te recomiendo que se hagan peticiones, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres,
por los soberanos y por todas las autoridades, para que podamos disfrutar de paz y de tranquilidad, y llevar una vida piadosa y digna.
Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador,
porque él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre él también,
que se entregó a sí mismo para rescatar a todos. Este es el testimonio que él dio a su debido tiempo,
y del cual fui constituido heraldo y Apóstol para enseñar a los paganos la verdadera fe. Digo la verdad, y no miento.
Por lo tanto, quiero que los hombres oren constantemente, levantando las manos al cielo con recta intención, sin arrebatos ni discusiones.

Evangelio según San Lucas 16,1-13.
Decía también a los discípulos: "Había un hombre rico que tenía un administrador, al cual acusaron de malgastar sus bienes.
Lo llamó y le dijo: '¿Qué es lo que me han contado de ti? Dame cuenta de tu administración, porque ya no ocuparás más ese puesto'.
El administrador pensó entonces: '¿Qué voy a hacer ahora que mi señor me quita el cargo? ¿Cavar? No tengo fuerzas. ¿Pedir limosna? Me da vergüenza.
¡Ya sé lo que voy a hacer para que, al dejar el puesto, haya quienes me reciban en su casa!'.
Llamó uno por uno a los deudores de su señor y preguntó al primero: '¿Cuánto debes a mi señor?'.
'Veinte barriles de aceite', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo, siéntate en seguida, y anota diez'.
Después preguntó a otro: 'Y tú, ¿cuánto debes?'. 'Cuatrocientos quintales de trigo', le respondió. El administrador le dijo: 'Toma tu recibo y anota trescientos'.
Y el señor alabó a este administrador deshonesto, por haber obrado tan hábilmente. Porque los hijos de este mundo son más astutos en su trato con los demás que los hijos de la luz.
Pero yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas.
El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho, y el que es deshonesto en lo poco, también es deshonesto en lo mucho.
Si ustedes no son fieles en el uso del dinero injusto, ¿quién les confiará el verdadero bien?
Y si no son fieles con lo ajeno, ¿quién les confiará lo que les pertenece a ustedes?
Ningún servidor puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede servir a Dios y al Dinero". 
Lc 16,1-13
Leer el comentario del Evangelio por 
San Basilio (hacia 330-379), monje y obispo de Cesarea en Capadocia, doctor de la Iglesia
Homilía 14, sobre el amor a los pobres, § 23-25; PG 35,887
«El que es de fiar en lo poco, también en lo importante es de fiar»
      Debes saber de donde te viene la existencia, el aliento, la inteligencia y lo que en ti hay de más precio, el conocimiento de Dios, de donde viene la esperanza del Reino de los cielos y la de contemplar, un día, su gloria que hoy ves de manera oscura, como en un espejo, pero que verás mañana en toda su pureza y esplendor (1C 12,12). ¿De dónde viene que seas hijo de Dios, heredero con Cristo (Rm 8,16-17) y, me atrevo a decir, que tú mismo seas un dios? ¿De dónde te viene todo esto y por quién?

     O bien, para hablar de cosas menos importantes, las que se ven: ¿quién te ha dado la posibilidad de ver la belleza del cielo, el recorrido del sol, el ciclo de la luna, las innumerables estrellas y, en todo eso, la armonía y el orden que las conducen?...  ¿Quién te ha dado la lluvia, la agricultura, los alimentos, las artes, las leyes, la ciudad, una vida civilizada, unas relaciones familiares con tus semejantes?

     ¿No es Aquel que, antes que todas las cosas y a cambio de todos esos dones, te pide amar a los hombres?... Si él, nuestro Dios y nuestros Señor, no se avergüenza de ser llamado nuestro Padre, ¿nosotros vamos a renegar de nuestros hermanos? No, hermanos y amigos míos, no seamos gerentes deshonrados de los bienes que se nos confían. 



domingo 19 Septiembre 2010

San Jenaro (Genaro)




San Jenaro 
Obispo y mártir(+ 305) Los santos Jenaro, Festo, Desiderio, Sosso, Eutiques y Acucio, de los que tenemos Passiones muy posteriores, parece que derramaron su sangre por Cristo al comienzo del siglo IV.

En una breve nota hagiográfica de la Liturgia de las Horas se lee, efectivamente, que Jenaro "fue obispo de Benevento; durante la persecución de Diocleciano sufrió el martirio, juntamente con otros cristianos, en la ciudad de Nápoles, en donde se le tiene una especial veneración".   Los obispos de Benevento con este nombre son por lo menos dos: San Jenaro, mártir en el 305, y San Jenaro 11, que en el 342 participó en el concilio de Sardes.

Este último, perseguido ,por los arrianos por su adhesión a la fe de Nicea, se lo habría venerado como mártir. Pero la mayoría de los historiadores se inclinan a identificar al patrono de Nápoles con el primero, o mejor con un mártir napolitano de Pozzuoli.   Condenado "ad bestias" en el anfiteatro de Pozzuoli, junto con los compañeros de fe, a causa del atraso de un juez, fue decapitado en vez de ser echado en pasto a las fieras para la gratuita y macabra diversión de los paganos.   Más de un siglo después, en el 432, con ocasión del traslado de las reliquias de Pozzuoli a Nápoles, una mujer le habría entregado al obispo Juan dos ampollas pequeñas con la sangre coagulada de San Jenaro.

Casi como garantía de la afirmación de la mujer la sangre se volvió líquida ante los ojos del obispo y de una gran muchedumbre de fieles.   Ese acontecimiento extraordinario se repite constantemente todos los años en determinados días, es decir, el sábado anterior al primer domingo de mayo y en los ocho días siguientes; el 16 de diciembre y el 19 de septiembre y durante toda la octava de las celebraciones en su honor.   El fenómeno se realiza también en fechas variables, y de ahí deducen los devotos del santo acontecimientos faustos o infaustos.

Los testimonios de este fenómeno comienzan desde 1329 y son tan numerosos y concordantes que no se pueden tener dudas.   El prodigio, porque así lo considera hasta la ciencia, merece la afectuosa admiración con que lo sigue el pueblo. La sincera devoción de los napolitanos por este mártir, históricamente poco identificable, ha hecho que la memoria de San Jenaro, celebrada litúrgicamente desde 1586, se haya conservado en el nuevo calendario.

Puesto que el fenómeno no tiene ninguna explicación natural, pues no depende ni de la temperatura ni del ambiente, podemos atribuirle el significado simbólico de vivo testimonio de la sangre de todos los mártires en la vida de la Iglesia, que nació de la sangre de la primera víctima, Cristo crucificado.

Entre los elementos positivamente ciertos en relación con esta reliquia, figuran los siguientes:

1 -La substancia oscura que se dice ser la sangre de San Genaro (la que, desde hace más de 300 años permanece herméticamente encerrada dentro del recipiente de cristal que está sujeta y sellada por el armazón metálico del relicario) no ocupa siempre el mismo volumen dentro del recipiente que la contiene. Algunas veces, la masa dura y negra ha llenado casi por completo el recipiente y, en otras ocasiones, ha dejado vacío un espacio equivalente a más de una tercera parte de su tamaño.

2 -Al mismo tiempo que se produce esta variación en el volumen, se registra una variante en el peso que, en los últimos años, ha sido verificada en una balanza rigurosamente precisa. Entre el peso máximo y el mínimo se ha llegado a registrar una diferencia de hasta 27 gramos.

3 -El tiempo más o menos rápido en que se produce la licuefacción, no parece estar vinculado con la temperatura ambiente. Hubo ocasiones en que la atmósfera tenía una temperatura media de más de 30º centígrados y transcurrieron dos horas antes de que se observaran signos de licuefacción. Por otra parte, en temperaturas de 5º a 8º centígrados más bajas, la completa licuefacción se produjo en un lapso de 10 a 15 minutos.

4 -No siempre tiene lugar la licuefacción de la misma manera. Se han registrado casos en que el contenido líquido burbujea, se agita y adquiere un color carmesí muy vivo, en otras oportunidades, su color es opaco y su consistencia pastosa.   Aunque no se ha podido descubrir razón natural para el fenómeno, la Iglesia no descarta que pueda haberlo. La Iglesia no se opone a la investigación porque ella busca la verdad. La fe católica enseña que Dios es todopoderoso y que todo cuanto existe es fruto de su creación. Pero la Iglesia es cuidadosa en determinar si un particular fenómeno es, en efecto, de origen sobrenatural .

La Iglesia pide prudencia para no asentir ni rechazar prematuramente los fenómenos. Reconoce la competencia de la ciencia para hacer investigación en la búsqueda de la verdad, cuenta con el conocimiento de los expertos.   Una vez que la investigación establece la certeza de un milagro fuera de toda duda posible, da motivo para animar nuestra fe e invitarnos a la alabanza.

En el caso de los santos, el milagro también tienen por fin exaltar la gloria de Dios que nos da pruebas de su elección y las maravillas que El hace en los humildes.




Oremos


San Gennaro, Vescovo e martire

Señor, tú que nos has congregado hoy para venerar la memoria del mártir San Jenaro, concédenos que podamos ir a gozar en tu reino, juntamente con él, de la alegría que no tiene fin. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

viernes, 17 de septiembre de 2010

"Some seed fell on good soil, and... produced fruit a hundredfold."

DAILY GOSPEL: 18/09/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Saturday of the Twenty-fourth week in Ordinary Time


First Letter to the Corinthians 15:35-37.42-49.
But someone may say, "How are the dead raised? With what kind of body will they come back?"
You fool! What you sow is not brought to life unless it dies.
And what you sow is not the body that is to be but a bare kernel of wheat, perhaps, or of some other kind;
So also is the resurrection of the dead. It is sown corruptible; it is raised incorruptible.
It is sown dishonorable; it is raised glorious. It is sown weak; it is raised powerful.
It is sown a natural body; it is raised a spiritual body. If there is a natural body, there is also a spiritual one.
So, too, it is written, "The first man, Adam, became a living being," the last Adam a life-giving spirit.
But the spiritual was not first; rather the natural and then the spiritual.
The first man was from the earth, earthly; the second man, from heaven.
As was the earthly one, so also are the earthly, and as is the heavenly one, so also are the heavenly.
Just as we have borne the image of the earthly one, we shall also bear the image of the heavenly one.

Psalms 56:10.11-12.13-14.
My foes turn back when I call on you. This I know: God is on my side.
God, I praise your promise;
in you I trust, I do not fear. What can mere mortals do to me?
I have made vows to you, God; with offerings I will fulfill them,
Once you have snatched me from death, kept my feet from stumbling, That I may walk before God in the light of the living.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 8:4-15.
When a large crowd gathered, with people from one town after another journeying to him, he spoke in a parable.
A sower went out to sow his seed. And as he sowed, some seed fell on the path and was trampled, and the birds of the sky ate it up.
Some seed fell on rocky ground, and when it grew, it withered for lack of moisture.
Some seed fell among thorns, and the thorns grew with it and choked it.
And some seed fell on good soil, and when it grew, it produced fruit a hundredfold." After saying this, he called out, "Whoever has ears to hear ought to hear."
Then his disciples asked him what the meaning of this parable might be.
He answered, "Knowledge of the mysteries of the kingdom of God has been granted to you; but to the rest, they are made known through parables so that 'they may look but not see, and hear but not understand.'
This is the meaning of the parable. The seed is the word of God.
Those on the path are the ones who have heard, but the devil comes and takes away the word from their hearts that they may not believe and be saved.
Those on rocky ground are the ones who, when they hear, receive the word with joy, but they have no root; they believe only for a time and fall away in time of trial.
As for the seed that fell among thorns, they are the ones who have heard, but as they go along, they are choked by the anxieties and riches and pleasures of life, and they fail to produce mature fruit.
But as for the seed that fell on rich soil, they are the ones who, when they have heard the word, embrace it with a generous and good heart, and bear fruit through perseverance. 
Lc 8,4-15
Commentary of the day 
Saint John-Mary Vianney (1786-1859), priest, curé of Ars
Sermon
"Some seed fell on good soil, and... produced fruit a hundredfold."
       If you ask me what Jesus Christ means by this sower who goes out early to cast his seed over his field then, my brethren, that sower is the good God himself, who began the work of our salvation from the beginning of the world by sending us his prophets before the coming of Christ to teach us what was needed if we would be saved. Not content with sending his servants, he came himself; he marked out the way we should take; he came to make known his holy word.

       Do you know what a person is like who is not fed by this holy word?... Such a person is like a patient without a doctor, a traveller who is lost and without a guide, a poverty stricken person without means of help. Brethren, it is absolutely impossible to love and please God unless we are fed by this divine word. What can draw us to follow him unless by knowing him? And who enables us to know him, with all his perfections, beauty and love for us, if not the word of God, who teaches us about everything he has done for us and the good things he has in store for us in the next life?


Saturday, 18 September 2010

Saint Thomas of Villanova, Bishop (1488-1555)



SAINT THOMAS OF VILLANOVA 
Bishop
(1488-1555)
        Saint Thomas, the glory of the Spanish Church in the sixteenth century, was born in 1488. A thirst for the science of the Saints led him to enter the house of the Austin Friars at Salamanca. Charles V. listened to him an oracle, and appointed him Archbishop of Valencia. On being led to his throne in church, he pushed the silken cushions aside, and with tears kissed the ground.
        His first visit was to the prison; the sum with which the chapter presented him for his palace was devoted to the public hospital. As a child he had given his meal to the poor, and two thirds of his episcopal revenues were now annually spent in alms. He daily fed five hundred needy persons, brought up himself the orphans of the city, and sheltered the neglected foundlings with a mother's care.
        During his eleven years' episcopate not one poor maiden was married without an alms from the Saint. Spurred by his example, the rich and the selfish became liberal and generous; and when, on the Nativity of Our Lady, 1555, St. Thomas came to die, he was well-nigh the only poor man in his see.

«El grano que cayó en tierra buena..., dio fruto al ciento por uno»

EVANGELIO DEL DÍA: 18/09/2010
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Sábado de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario


Carta I de San Pablo a los Corintios 15,35-37.42-49.
Alguien preguntará: ¿Cómo resucitan los muertos? ¿Con qué clase de cuerpo?
Tu pregunta no tiene sentido. Lo que siembras no llega a tener vida, si antes no muere.
Y lo que siembras, no es la planta tal como va a brotar, sino un simple grano, de trigo por ejemplo, o de cualquier otra planta.
Lo mismo pasa con la resurrección de los muertos: se siembran cuerpos corruptibles y resucitarán incorruptibles;
se siembran cuerpos humillados y resucitarán gloriosos; se siembran cuerpos débiles y resucitarán llenos de fuerza;
se siembran cuerpos puramente naturales y resucitarán cuerpos espirituales. Porque hay un cuerpo puramente natural y hay también un cuerpo espiritual.
Esto es lo que dice la Escritura: El primer hombre, Adán, fue creado como un ser viviente; el último Adán, en cambio, es un ser espiritual que da la Vida.
Pero no existió primero lo espiritual sino lo puramente natural; lo espiritual viene después.
El primer hombre procede de la tierra y es terrenal; pero el segundo hombre procede del cielo.
Los hombres terrenales serán como el hombre terrenal, y los celestiales como el celestial.
De la misma manera que hemos sido revestidos de la imagen del hombre terrenal, también lo seremos de la imagen del hombre celestial.

Salmo 56,10.11-12.13-14.
Mis enemigos retrocederán cuando te invoque. Yo sé muy bien que Dios está de mi parte;
confío en Dios y alabo su palabra;
confío en él y ya no temo: ¿qué pueden hacerme los hombres?
Debo cumplir, Dios mío, los votos que te hice: te ofreceré sacrificios de alabanza,
porque tú libraste mi vida de la muerte y mis pies de la caída, para que camine delante de Dios en la luz de la vida.

Evangelio según San Lucas 8,4-15.
Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, él les dijo, valiéndose de una parábola:
"El sembrador salió a sembrar su semilla. Al sembrar, una parte de la semilla cayó al borde del camino, donde fue pisoteada y se la comieron los pájaros del cielo.
Otra parte cayó sobre las piedras y, al brotar, se secó por falta de humedad.
Otra cayó entre las espinas, y estas, brotando al mismo tiempo, la ahogaron.
Otra parte cayó en tierra fértil, brotó y produjo fruto al ciento por uno". Y una vez que dijo esto, exclamó: "¡El que tenga oídos para oír, que oiga!".
Sus discípulos le preguntaron qué significaba esta parábola,
y Jesús les dijo: "A ustedes se les ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás, en cambio, se les habla en parábolas, para que miren sin ver y oigan sin comprender.
La parábola quiere decir esto: La semilla es la Palabra de Dios.
Los que están al borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el demonio y arrebata la Palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.
Los que están sobre las piedras son los que reciben la Palabra con alegría, apenas la oyen; pero no tienen raíces: creen por un tiempo, y en el momento de la tentación se vuelven atrás.
Lo que cayó entre espinas son los que escuchan, pero con las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, se van dejando ahogar poco a poco, y no llegan a madurar.
Lo que cayó en tierra fértil son los que escuchan la Palabra con un corazón bien dispuesto, la retienen, y dan fruto gracias a su constancia. 
Lc 8,4-15
Leer el comentario del Evangelio por 
San Juan-María Vianney (1786-1859), presbítero, párroco de Ars
Sermón
«El grano que cayó en tierra buena..., dio fruto al ciento por uno»
     Si me preguntáis qué es lo que quiere decir Jesucristo al hablar de ese sembrador que salió de madrugada a esparcir la semilla en su campo, hermanos, os digo que ese sembrador es el mismo buen Dios que comienza a trabajar para nuestra salvación desde el comienzo del mundo enviándonos profetas antes de la venida del Mesías para enseñarnos que debíamos ser salvados. No se contentó enviándonos a sus servidores, sino que vino él mismo y nos señaló el camino que debíamos tomar, y nos anunció la palabra santa.

     ¿Sabéis lo que es una persona que no se alimenta de esta palabra santa?... Se parece a un enfermo sin médico, a un viajero extraviado sin guía, a un pobre sin recursos. Es del todo imposible, hermanos, amar a Dios y contentarle sin alimentarse de esta palabra divina. ¿Qué es lo que puede llevar a ligarnos a él sino el conocerlo? ¿Y quién nos le hace conocer con todas sus perfecciones, sus bellezas y su amor por nosotros, si no es la Palabra de Dios que nos enseña todo lo que él ha hecho por nosotros y los bienes que nos prepara en la otra vida?



sábado 18 Septiembre 2010

San José Cupertino





San José Cupertino


José nació en 1603 en el pequeño pueblo italiano llamado Cupertino. Sus padres eran sumamente pobres. El niño vino al mundo en un pobre cobertizo pegado a la casa, porque el papá, un humilde carpintero, no había podido pagar las cuotas que debía de su casa y se la habían embargado.


A los 17 años pidió ser admitido de franciscano pero no fue admitido. Pidió que lo recibieran en los capuchinos y fue aceptado como hermano lego, pero después de ocho meses fue expulsado porque era en extremo distraído. Dejaba caer los platos cuando los llevaba para el comedor. Se le olvidaban los oficios que le habían puesto. Parecía que estaba siempre pensando en otras cosas. Por inútil lo mandaron para afuera.


Al verse desechado, José buscó refugio en casa de un familiar suyo que era rico, pero él declaró que este joven "no era bueno para nada", y lo echó a la calle. Se vio entonces obligado a volver a la miseria y al desprecio de su casa. La mamá no sintió ni el menor placer al ver regresar a semejante "inútil", y para deshacerse de él le rogó insistentemente a un pariente que era franciscano, para que lo recibieran al muchacho como mandadero en el convento de los padres franciscanos.


Sucedió entonces que en José se obró un cambio que nadie había imaginado. Lo recibieron los padres como obrero y lo pusieron a trabajar en el establo y empezó a desempeñarse con notable destreza en todos los oficios que le encomendaban. Pronto con su humildad y su amabilidad, con su espíritu de penitencia y su amor por la oración, se fue ganando la estimación y el aprecio de los religiosos, y en 1625, por votación unánime de todos los frailes de esa comunidad, fue admitido como religioso franciscano.


Lo pusieron a estudiar para presentarse al sacerdocio, pero le sucedía que cuando iba a presentar exámenes se trababa todo y no era capaz de responder. Llegó uno de los exámenes finales y el pobre Fray José la única frase del evangelio que era capaz de explicar completamente bien era aquella que dice: "Bendito el fruto de tu vientre Jesús". Estaba asustadísimo pero al empezar el examen, el jefe de los examinadores dijo: "Voy a abrir el evangelio, y la primera frase que salga, será la que tiene que explicar". Y salió precisamente la única frase que el Cupertino se sabía perfectamente: "Bendito sea el fruto de tu vientre".


Llegó al fin el examen definitivo en el cual se decidía quiénes sí serían ordenados. Y los primeros diez que examinó el obispo respondieron tan maravillosamente bien todas las preguntas, que el obispo suspendió el examen diciendo: ¿Para qué seguir examinando a los demás si todos se encuentran tan formidablemente preparados?" y por ahí estaba haciendo turno para que lo examinaran, el José de Cupertino, temblando de miedo por si lo iban a descalificar. Y se libró de semejante catástrofe por casualidad.


Ordenado sacerdote en 1628, se dedicó a tratar de ganar almas por medio de la oración y de la penitencia. Sabía que no tenía cualidades especiales para predicar ni para enseñar, pero entonces suplía estas deficiencias ofreciendo grandes penitencias y muchas oraciones por los pecadores. Jamás comía carne ni bebía ninguna clase de licor. Ayunaba a pan y agua muchos días. Se dedicaba con gran esfuerzo y consagración a los trabajos manuales del convento (que era para lo único que se sentía capacitado).


Desde el día de su ordenación sacerdotal su vida fue una serie no interrumpida de éxtasis, curaciones milagrosas y sucesos sobrenaturales en un grado tal que no se conocen en cantidad semejante con ningún otro santo. Bastaba que le hablaran de Dios o del cielo para que se volviera insensible a lo que sucedía a su alrededor. Ahora se explicaban por que de niño andaba tan distraído y con la boca abierta. Un domingo, fiesta del Buen Pastor, se encontró un corderito, se lo echó al hombro y al pensar en Jesús, Buen Pastor, se fue elevando por los aires con cordero y todo.


Los animales sentían por él un especial cariño. Pasando por el campo, se ponía a rezar y las ovejas se iban reuniendo a su alrededor y escuchaban muy atentas sus oraciones. Las golondrinas en grandes bandadas volaban alrededor de su cabeza y lo acompañaban por cuadras y cuadras.


Sabemos que la Iglesia Católica llama éxtasis a un estado de elevación del alma hacia lo sobrenatural, durante lo cual la persona se libra momentáneamente del influjo de los sentidos, para contemplar lo que pertenece a la divinidad. San José de Cupertino quedaba en éxtasis con mucha frecuencia durante la Santa Misa, cuando estaba rezando los salmos de la S. Biblia. Durante los 17 años que estuvo en el convento de Grotella sus compañeros de comunidad presenciaron 70 éxtasis de este santo. El más famoso sucedió cuando 10 obreros deseaban llevar una pesada cruz a una montaña y no lo lograban. Entonces Fray José se elevó por los aires con cruz y todo y la llevó hasta la cima del monte.


El Papa Benedicto XIV que era rigurosísimo en no aceptar como milagro nada que no fuera en verdad milagro, estudió cuidadosamente la vida de José de Cupertino y declaró: "Todos estos hechos no se puede explicar sin una intervención muy especial de Dios".


Los últimos años de su vida, José fue enviado por sus superiores a conventos muy alejados donde nadie pudiera hablar con él. La gente descubría donde estaba y corrían hacia allá. Entonces lo enviaban a otro convento más apartado aún. El sufrió meses de aridez y sequedad espiritual (como Jesús en Getsemaní) pero después a base de mucha oración y de continua meditación, retornaba otra vez a la paz de su alma. A los que le consultaban problemas espirituales les daba siempre un remedio: "Rezar, no cansarse nunca de rezar. Que Dios no es sordo ni el cielo es de bronce. Todo el que pide, recibe".


Murió el 18 de septiembre de 1663 a la edad de 60 años.

Que Dios nos enseñe con estos hechos tan maravillosos, que Él siempre enaltece a los que son humildes y los llena de gracias y bendiciones.




Oremos  


Confesamos, Señor, que solo tú eres santo y que sin ti nadie es bueno, y humildemente te pedimos que la intercesión de San José Cupertino venga en nuestra ayuda para que de tal forma vivamos en el mundo que merezcamos llegar a la contemplación de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo tu Hijo.