EVANGELIO DEL DÍA

martes, 27 de julio de 2010

La perla de gran valor

EVANGELIO DEL DÍA: 28/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Miércoles de la XVII Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Jeremías 15,10.16-21.
¡Qué desgracia, madre mía, que me hayas dado a luz, a mí, un hombre discutido y controvertido por todo el país! Yo no di ni recibí nada prestado, pero todos me maldicen.
Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba, tus palabras eran mi gozo y la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado con tu Nombre, Señor, Dios de los ejércitos.
Yo no me senté a disfrutar en la reunión de los que se divierten; forzado por tu mano, me mantuve apartado, porque tú me habías llenado de indignación.
¿Por qué es incesante mi dolor, por qué mi llaga es incurable, se resiste a sanar? ¿Serás para mí como un arroyo engañoso, de aguas inconstantes?
Por eso, así habla el Señor: Si tú vuelves, yo te haré volver, tú estarás de pie delante de mí; si separas lo precioso de la escoria, tú serás mi portavoz. Ellos se volverán hacia ti, pero tú no te volverás hacia ellos.
Yo te pondré frente a este pueblo como una muralla de bronce inexpugnable. Te combatirán, pero no podrán contra ti, porque yo estoy contigo para salvarte y librarte -oráculo del Señor-.
Yo te libraré de la mano de los malvados y te rescataré del poder de los violentos.

Salmo 59(58),2-3.4-5.10-11.17.18.
Líbrame de mis enemigos, Dios mío, defiéndeme de los que se levantan contra mí;
líbrame de los que hacen el mal y sálvame de los hombres sanguinarios.
Mira cómo me están acechando: los poderosos se conjuran contra mí; sin rebeldía ni pecado de mi parte, Señor,
sin culpa mía, se disponen para el ataque. Despierta, ven a mi encuentro y observa,
Yo miro hacia ti, fuerza mía, porque Dios es mi baluarte;
él vendrá a mi encuentro con su gracia y me hará ver la derrota de mis enemigos.
Pero yo cantaré tu poder, y celebraré tu amor de madrugada, porque tú has sido mi fortaleza y mi refugio en el peligro.
¡Yo te cantaré, fuerza mía, porque tú eres mi baluarte, Dios de misericordia!

Evangelio según San Mateo 13,44-46.
El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.
El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas;
y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró. 
Mt 13,44-46
Leer el comentario del Evangelio por 
San Buenaventura (1221-1274), franciscano, doctor de la Iglesia
Vida de san Francisco, Leyenda mayor, c. 7
La perla de gran valor
     Entre los dones espirituales recibidos de la generosidad de Dios, Francisco obtuvo, particularmente, el de enriquecer siempre su tesoro de simplicidad gracias a su gran amor a la pobreza. Viendo que aquella que había sido la compañera habitual del Hijo de Dios había llegado a ser, a partir de entonces, objeto de una animadversión universal, la cogió como esposa y se consagró a ella con un amor eterno. No contentándose con «dejar por ella al padre y a la madre» (Gn 2,24), repartió entre los pobres todo lo que podía tener (Mt 19,21). Nadie ha guardado su dinero tan celosamente como Francisco conservó su pobreza; nunca nadie ha vigilado su tesoro más cuidadosamente como él ésta perla de la que habla el Evangelio.

     Nada le producía una herida mayor que encontrar en sus hermanos alguna cosa que no fuera conforme a la pobreza de los religiosos. Desde el inicio de su vida religiosa hasta su muerte, no tuvo otra riqueza que su túnica, una cuerda como cinturón, unos pantalones; no le hacía falta nada más. A menudo, pensando en la pobreza de Jesucristo y de su Madre, lloraba: «He aquí, decía, el porque la pobreza es la reina de las virtudes; es ella la que ha brillado en el Rey de reyes (1Tm 6,15) y en la Reina, su madre».

     Un día que los hermanos le preguntaron cuál es la virtud que nos hace más amigos de Cristo, abriendo, por así decir, el secreto de su corazón, les respondió: «Saben, hermanos, que la pobreza espiritual es el camino privilegiado para la salvación, porque es la savia de la humildad y la raíz de la perfección; sus frutos son innumerables aunque escondidos. Ella es ese «tesoro escondido en el campo» que, para comprarlo, dice el Evangelio, es preciso venderlo todo y cuyo valor nos debe empujar a despreciar toda otra cosa». 



miércoles 28 Julio 2010

Beata María Teresa Kowalska



Beata María Teresa Kowalska
Pertenecía al Convento de las Monjas Clarisas Capuchinas de Przasnysz. Si bien su vida transcurrió en silencio, el recuerdo de su muerte heroica - cosa única en la memoria de este monasterio - sigue siendo aún hoy muy vivo. Son pocas las noticias biográficas que se conservan de Sor Teresa.
Nació en Varsovia en 1902. No se conocen los nombres de sus padres y es probable que tuviera hermanos y hermanas. Hizo la primera comunión el 21 de junio de 1915 y la confirmación el 21 de mayo de 1920. Su padre, simpatizante socialista, se fue con la familia a la Unión Soviética por los años veinte. Desde entonces no se sabe nada de la familia de la Beata.
Por las notas escritas en su librito religioso El  libro de la vida,sabemos que se inscribió en la asociación del "Rosario", del "Escapulario de la Inmaculada Concepción", del "Corazón de Jesús", de "San José", de la "Pasión del Señor", de la "Virgen de los Dolores". Pertenecía también a la cofradía de la "Madre de Dios de la Buena Muerte", a la "Archicofradía de la Guardia de Honor", al "Apostolado por los enfermos". Todo esto hace suponer que antes de entrar en la Orden de las Capuchinas llevaba una vida piadosa y ejemplar.
A los 21 años Mieczyslawa recibió la gracia de la vocación religiosa. Entró en el monasterio de las Monjas Clarisas Capuchinas de Przasnysz el 23 de enero de 1923, con la conciencia de reparar la culpa de su familia, contagiada por el ateísmo. Al tomar el hábito el 12 de agosto de 1923 recibió el nombre de Sor Teresa del Niño Jesús. Hizo la primera profesión el 15 de agosto de 1924, y la perpetua el 26 de julio de 1928.
Era una persona delicada y enfermiza, pero muy dispuesta para todo y para todos. En el monasterio servía a Dios con devoción y solicitud. Con su modo de hacer se conquistaba la confianza de todos - cuenta una de las religiosas. Gozaba de grande respeto y consideración por parte de los superiores y de las hermanas. Desempeñó uno tras otro diversos cargos: portera, sacristana, bibliotecaria, maestra del noviciado y consejera.
Sor Teresa vivió su vida religiosa en el silencio, totalmente dedicada a Dios, distinguiéndose por su total entrega. El 2 de abril de 1941 los alemanes irrumpieron en el monasterio y arrestaron a todas las religiosas, llevándolas al campo de concentración de Dzialdawo. Entre ellas iba Sor Teresa, enferma ya de tuberculosis. Todas las 36 hermanas fueron encerradas en un único local y sometidas a condiciones de vida humanamente afrentosas e indignas: ambiente sucio, hambre tremenda, terror continuo. Las religiosas sufrían además sabiendo que en aquel mismo campo eran torturadas personas, como los obispos de Plock Antonio Nowowiejski y León Wetmanski, y tantos otros sacerdotes.
Después de un mes transcurrido en aquellas condiciones de vida, hasta las hermanas con más salud comenzaron a enfermar. La que más se resintió fue Sor Teresa, que no era ya capaz de mantenerse en pie. Aquejada de hemorragias pulmonares, le faltó cualquier clase de socorro médico e, incluso, el agua para aplacar la sed y para las exigencias fundamentales de la higiene.
Pero todos los sufrimientos los soportó con gran valor y, mientras le fue posible, acompañó a las hermanas en los rezos, además de su oración personal. En medio de tan duras pruebas, consciente de que su muerte estaba cercana, decía: Yo no saldré ya de aquí, ofrezco mi vida  por que las hermanas puedan retornar al convento. De vez en cuando  preguntaba a la Abadesa: Madre, ¿falta mucho todavía? ¿Moriré pronto? Se  extinguió en la noche del 25 de julio 1941. Su cuerpo fue llevado de allí sin  que se sepa qué fue de él.
Su muerte hizo reflexionar mucho a las hermanas. Estaban convencidas de que Sor Teresa había concluido su vida santamente y que moraba ya en la gloria de los bienaventurados; por ella sentían una particular veneración. Según lo que había predicho, dos semanas después de su muerte, el 7 de agosto de 1941 las monjas fueron dejadas libres. Aquella liberación la interpretaron como una gracia recibida de Dios por intercesión de sor Teresa. Hecho realmente singular, pues normalmente los alemanes no dejaban salir a nadie de los campos de concentración.
Las religiosas no pudieron volver entonces al monasterio de Przasnysz, pero quedaron libres hasta su retorno en 1945. En ellas se ha mantenido siempre vivo el recuerdo de la santa vida y de la muerte como mártir de su hermana. De ello queda constancia en el "Libro de  las difuntas" del monasterio de Przasnysz. Las noticias sobre Sor Teresa Mieczyslawa Kowalska eran comunicadas a las nuevas candidatas, lo mismo que a los parientes o amigos que visitaban el monasterio. En la crónica del monasterio, cuando se describen los acontecimientos del arresto y de la permanencia de las monjas en Dzialdowo, se da mucho espacio a la suerte de Sor Teresa. Pero a causa de las condiciones de los monasterios contemplativos bajo el régimen comunista, no ha habido hasta ahora publicaciones sobre Sor Teresa Mieczyslawa Kowalska. Pero, con el proceso de beatificación, se fue difundiendo más la fama de su martirio.
A nuestra Beata Teresa Mieczyslawa Kowalska, monja clarisa capuchina, tratada de manera inhumana en el campo de concentración de Dzialdowo, se pueden atribuir las palabras de la Imitación  de Cristo. Plenamente resignada a la voluntad de Dios, su ardiente deseo  era unirse a Cristo: Si fuera probada y afligida por tantas adversidades, no tendré miedo del mal, porque Tú estás conmigo. Tu gracia es mi fuerza, me da consejo y me conforta. Es más poderosa que todos mis enemigos.
He aquí por qué Sor Teresa Mieczyslawa Kowalska vivió y testimonió a Cristo con su santa vida y sobre todo con su valerosa muerte.
Fue beatificada por Juan Pablo II el 13 de junio de 1999 en Varsovia junto con otros cinco capuchinos en el grupo de 108 mártires del nazismo. Su memoria no ha sido integrada con la de sus hermanos mártires capuchinos el 16 de junio, sino puesta como celebración personal el día 28 de julio.





Himno

Teresa Kowalska,
violeta escondida,
la sangre ha sellado
tu sí de novicia.

Al pie del altar
tu anhelo decías,
y Dios inmolado
don suyo lo hacía.

Entre tus hermanas
tú fuiste escogida,
Jesús, el Esposo,
buscaba una víctima.

Todas juntas erais
pan de Eucaristía,
la voz de la Iglesia,
que alaba y expía.

Y por tus hermanos
tu vida vertías;
en tu corazón
Dios los bendecía.

"The good seed is the children of the kingdom"

DAILY GOSPEL: 27/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Tuesday of the Seventeenth week in Ordinary Time


Book of Jeremiah 14:17-22.
Speak to them this word: Let my eyes stream with tears day and night, without rest, Over the great destruction which overwhelms the virgin daughter of my people, over her incurable wound.
If I walk out into the field, look! those slain by the sword; If I enter the city, look! those consumed by hunger. Even the prophet and the priest forage in a land they know not.
Have you cast Judah off completely? Is Zion loathsome to you? Why have you struck us a blow that cannot be healed? We wait for peace, to no avail; for a time of healing, but terror comes instead.
We recognize, O LORD, our wickedness, the guilt of our fathers; that we have sinned against you.
For your name's sake spurn us not, disgrace not the throne of your glory; remember your covenant with us, and break it not.
Among the nations' idols is there any that gives rain? Or can the mere heavens send showers? Is it not you alone, O LORD, our God, to whom we look? You alone have done all these things.

Psalms 79:8.9.11.13.
Do not hold past iniquities against us; may your compassion come quickly, for we have been brought very low.
Help us, God our savior, for the glory of your name. Deliver us, pardon our sins for your name's sake.
Let the groans of prisoners come before you; by your great power free those doomed to death.
Then we, your people, the sheep of your pasture, will give thanks to you forever; through all ages we will declare your praise.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Matthew 13:36-43.
Then, dismissing the crowds, he went into the house. His disciples approached him and said, "Explain to us the parable of the weeds in the field."
He said in reply, "He who sows good seed is the Son of Man,
the field is the world, the good seed the children of the kingdom. The weeds are the children of the evil one,
and the enemy who sows them is the devil. The harvest is the end of the age, and the harvesters are angels.
Just as weeds are collected and burned (up) with fire, so will it be at the end of the age.
The Son of Man will send his angels, and they will collect out of his kingdom all who cause others to sin and all evildoers.
They will throw them into the fiery furnace, where there will be wailing and grinding of teeth.
Then the righteous will shine like the sun in the kingdom of their Father. Whoever has ears ought to hear.
Mt 13,36-43
Commentary of the day 
Blessed Teresa of Calcutta (1910-1997), founder of the Missionary Sisters of Charity
A Simple Path
"The good seed is the children of the kingdom"
       There aren't two worlds – the physical and the spiritual – there's only one: God's Kingdom on earth as it is in heaven (Mt 6,10).

Many of us pray, «Our Father, who art in heaven,» thinking that God is up there, which creates the duality of two worlds. A lot of people in the West like to keep matter and the spirit very comfortably and conveniently apart. All truth is one, all reality is one. As soon as we take the enfleshment of God, the incarnation, which for Christians is represented by the person of Jesus Christ, then we start taking things seriously.    

                    

Tuesday, 27 July 2010

St Pantaleon, Martyr († c. 303)



SAINT PANTALEON
Martyr
(† c. 303)
        St. Pantaleon was physician to the Emperor Galerius Maximianus, and a Christian, but, deceived by often hearing the false maxims of the world applauded, was unhappily seduced into an apostasy. But a zealous Christian called Hermolaus awakened his conscience to a sense of his guilt, and brought him again into the fold of the Church.
        The penitent ardently wished to expiate his crime by martyrdom; and to prepare himself for the conflict, when Diocletian's bloody persecution broke out at Nicomedia, in 303, he distributed all his possessions among the poor. Not long after this action he was taken up, and in his house were also apprehended Hermolaus, Hermippus, and Hermocrates. After suffering many torments, they were all condemned to lose their heads.
        St. Pantaleon suffered the day after the rest. His relics were translated to Constantinople, and there kept with great honor. The greatest part of them are now shown in the abbey of St. Denys near Paris, but his head is at Lyons.

«La buena semilla son los ciudadanos del Reino»

EVANGELIO DEL DÍA: 27/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Martes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Jeremías 14,17-22.
Tú les dirás esta palabra: Que mis ojos se deshagan en lágrimas, día y noche, sin cesar, porque la virgen hija de mi pueblo ha sufrido un gran quebranto, una llaga incurable.
Si salgo al campo abierto, veo las víctimas de la espada; si entro en la ciudad, veo los sufrimientos del hambre. Sí, hasta el profeta y el sacerdote recorren el país y no logran comprender.
¿Has rechazado del todo a Judá? ¿Estás disgustado con Sión? ¿Por qué nos has herido sin remedio? Se esperaba la paz, ¡y no hay nada bueno...! el tiempo de la curación, ¡y sobrevino el espanto!
Reconocemos, Señor, nuestra maldad, la iniquidad de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti.
A causa de tu Nombre, no desprecies, no envilezcas el trono de tu Gloria: ¡acuérdate, no rompas tu Alianza con nosotros!
Entre los ídolos de las naciones, ¿hay alguien que haga llover? ¿Es el cielo el que envía los chaparrones? ¿No eres tú, Señor, nuestro Dios? Nosotros esperamos en ti, porque eres tú el que has hecho todo esto.

Salmo 79,8.9.11.13.
No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos; compadécete pronto de nosotros, porque estamos totalmente abatidos.
Ayúdanos, Dios salvador nuestro, por el honor de tu Nombre; líbranos y perdona nuestros pecados, a causa de tu Nombre.
Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos, preserva con tu brazo poderoso a los que están condenados a muerte.
Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño, te daremos gracias para siempre, y cantaremos tus alabanzas por todas las generaciones.

Evangelio según San Mateo 13,36-43.
Entonces, dejando a la multitud, Jesús regresó a la casa; sus discípulos se acercaron y le dijeron: "Explícanos la parábola de la cizaña en el campo".
El les respondió: "El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre;
el campo es el mundo; la buena semilla son los que pertenecen al Reino; la cizaña son los que pertenecen al Maligno,
y el enemigo que la siembra es el demonio; la cosecha es el fin del mundo y los cosechadores son los ángeles.
Así como se arranca la cizaña y se la quema en el fuego, de la misma manera sucederá al fin del mundo.
El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y estos quitarán de su Reino todos los escándalos y a los que hicieron el mal,
y los arrojarán en el horno ardiente: allí habrá llanto y rechinar de dientes.
Entonces los justos resplandecerán como el sol en el Reino de su Padre. ¡El que tenga oídos, que oiga! 
Mt 13,36-43
Leer el comentario del Evangelio por 
Beata Teresa de Calcuta (1910 – 1997), fundadora de la Hermanas Misioneras de la Caridad
Un camino muy sencillo
«La buena semilla son los ciudadanos del Reino»
     No hay dos mundos: el físico y el espiritual; no hay más que uno: el Reino de Dios «en la tierra como en el cielo» (Mt 6,10).

     Muchos de entre nosotras dicen al orar: «Padre nuestro que estás en los cielos». Piensan que Dios está allá arriba lo que da lugar a tener la idea de una separación entre los dos mundos. A muchos occidentales les gusta hacer una distinción entre la materia y el espíritu. Pero cualquier verdad es una y la realidad también. Si admitimos la encarnación de Dios, que para los cristianos se da en la persona de Jesucristo, entonces empezamos a tomar las cosas en serio.



martes 27 Julio 2010

San Pantaleón



San Pantaléon
Fue Mártir, murió alrededor del 305. Según la leyenda él era el hijo de un pagano rico, que se llamaba, Eustorgius de Nicomedia, y fue instruido en el Cristianismo por su madre que era Cristiana, Ebula. Luego se convirtió en extraño al Cristianismo. Estudio medicina y se convirtió en físico del emperador Maximianus. Regresó al Cristianismo por el sacerdote Hermolaus. Luego de la muerte de su padre, él obtuvo la posesión de una gran fortuna.
Sus colegas celosos lo acusaron al emperador durante la persecución de Diocletian. El emperador deseaba salvarlo e intento persuadirlo a que renuncie a su fe.   Sin embargo, Pantaleón confeso abiertamente su fe, y como prueba de que Cristo es el verdadero Dios, curó a un paralítico. A pesar de esto, fue condenado a muerte por el emperador quien miró el milagro como un acto de magia. Según la leyenda, la carne de Pantaleón fue primero quemada con antorchas; Cristo se le apareció ante todos en forma de Hermolaus, para consolidar y curar a Pantaleón.
Las antorchas fueron extinguidas.    Luego de esto, cuando un baño de plomo liquido fue preparado, Cristo en la misma forma caminó en la caldera con él, el fuego se extinguió y el plomo se convirtió en frió. Luego fue lanzado al mar, pero la piedra amarrada a su cuerpo con la cual fue lanzado flotaba.
Lo lanzaron a las bestias salvajes, pero estas aduladas sobre él y no podía ser forzado lejos, hasta que él las bendijo.   Pantaleón fue atado a la rueda, pero la soga hizo presión, y la rueda se rompió. Hubo intento de decapitarlo, pero la espada se dobló, y los ejecutores se convirtieron. Pantaleón imploro al cielo para que los perdonen, por lo cual él recibió el nombre de Panteleemon(el todo-compasivo).
Era imposible hasta que él mismo decidió que era posible decapitarlo.   Las vidas que contienen estas características legendarias son todas tarde en fecha y sin valor. Con todo el hecho del martirio, por si mismo parece probar por veneración, por lo cual es un testimonio temprano, entre otros de Theodoret (Graecarum affectionum curatio, Sermo VIII, "De martyribus", en Migne, P. G., LXXXIII 1033) Procopius de Caesarea (De aedificiis Justiniani I, ix; V, ix) y el "Martyrologium Hieronymianum" (Acta SS., Nov., II, 1, 97).   Pantaleón es venerado en el Este como un gran mártir y un maravilloso trabajador. En los años medios fue visto como un patrón santo de físicos y parteras, y se convirtió en uno de los catorce guardias mártires. A partir de épocas tempranas, una fuente fiable afirma que un poco de su sangre se conserva en Constantinopla.
En la fiesta del santo se dice que la sangre se convierte en liquido y burbujeante. Reliquias del Santo son encontradas en San Denis en Paris; Su cabeza se venerada en Lyons. El Santo se celebra el 27 de julio y  el 18 de febrero.




Oremos  

Confesamos, Señor, que sólo tú eres santo y que sin ti nadie es bueno, y humildemente te pedimos que la intercesión de San Pantaléon venga en nuestra ayuda para que de tal forma vivamos en el mundo que merezcamos llegar a la contemplación de tu gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

domingo, 25 de julio de 2010

La parable of the leaven

DAILY GOSPEL: 26/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Monday of the Seventeenth week in Ordinary Time


Book of Jeremiah 13:1-11.
The LORD said to me: Go buy yourself a linen loincloth; wear it on your loins, but do not put it in water.
I bought the loincloth, as the LORD commanded, and put it on.
A second time the word of the LORD came to me thus:
Take the loincloth which you bought and are wearing, and go now to the Parath; there hide it in a cleft of the rock.
Obedient to the LORD'S command, I went to the Parath and buried the loincloth.
After a long interval, he said to me: Go now to the Parath and fetch the loincloth which I told you to hide there.
Again I went to the Parath, sought out and took the loincloth from the place where I had hid it. But it was rotted, good for nothing!
Then the message came to me from the LORD:
Thus says the LORD: So also I will allow the pride of Judah to rot, the great pride of Jerusalem.
This wicked people who refuse to obey my words, who walk in the stubbornness of their hearts, and follow strange gods to serve and adore them, shall be like this loincloth which is good for nothing.
For, as close as the loincloth clings to a man's loins, so had I made the whole house of Israel and the whole house of Judah cling to me, says the LORD; to be my people, my renown, my praise, my beauty. But they did not listen.

Book of Deuteronomy 32:18-19.20.21.
You were unmindful of the Rock that begot you, You forgot the God who gave you birth.
When the LORD saw this, he was filled with loathing and anger toward his sons and daughters.
'I will hide my face from them," he said, "and see what will then become of them. What a fickle race they are, sons with no loyalty in them!
"Since they have provoked me with their 'no-god' and angered me with their vain idols, I will provoke them with a 'no-people'; with a foolish nation I will anger them.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Matthew 13:31-35.
He proposed another parable to them. "The kingdom of heaven is like a mustard seed that a person took and sowed in a field.
It is the smallest of all the seeds, yet when full-grown it is the largest of plants. It becomes a large bush, and the 'birds of the sky come and dwell in its branches.'"
He spoke to them another parable. "The kingdom of heaven is like yeast that a woman took and mixed with three measures of wheat flour until the whole batch was leavened."
All these things Jesus spoke to the crowds in parables. He spoke to them only in parables,
to fulfill what had been said through the prophet: "I will open my mouth in parables, I will announce what has lain hidden from the foundation (of the world)."
Mt 13,31-35
Commentary of the day 
Saint John Chrysostom (c.345-407), priest at Antioch then Bishop of Constantinople, Doctor of the Church
Homilies on the Gospel of Saint Matthew, n°46, 2-3
La parable of the leaven
       Our Lord then discusses the image of the leaven:... Just as leaven communicates its force to the dough, so will you, too, transform the whole world... Don't object: 'What can we do who are but twelve, sent out into the midst of such a great crowd of people?' Precisely what will make your power burst forth will be your confronting the multitude without flinching... Christ alone is the one who gives its force to the leaven and, so that we might transmit our knowledge to others, he has mixed into the crowd people destined to have faith in him. So let no one criticize him for the small number of these disciples since the power of the message is great, and when the mass has fermented it will become leaven, in its turn, for what remains...

       Yet if twelve men have leavened the whole world, how wretched are we who, in spite of our great numbers, can't even succeed in converting those around us even though such numbers should be enough to become leaven for thousands of worlds! 'But those twelve were the apostles!' you say. So what? Weren't they in exactly the same state as ourselves? Didn't they live in towns? Didn't they share our lot? Didn't they carry on with their jobs? Were they angels from heaven, then? Are you going to say they worked miracles? But that isn't the reason for our admiring them. How long are we going to talk about their miracles to hide our own laziness?... So, then, where does the greatness of the apostles come from? From their disdain for wealth and glory... It is our way of living that conveys true splendor and brings down the Spirit's grace.


Monday, 26 July 2010

Sts. Joachim & Anne, Parents of the Blessed Virgin Mary - memorial



SAINT JOACHIM and SAINT ANNE
Parents of the Blessed Virgin Mary
Memorial
        These names are given to the mother and father of the Blessed Virgin by a tradition dating back to the second century.
        As St John Damascene wrote: "Joachim and Ann, how blessed a couple! All creation is indebted to you. For at your hands the Creator was offered a gift excelling all other gifts: a chaste mother, who alone was worthy of him."

La parábola de la levadura

EVANGELIO DEL DÍA: 26/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Lunes de la XVII Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Jeremías 13,1-11.
Así me habló el Señor: "Ve a comprarte una faja de lino; te la ajustarás a la cintura, pero no la meterás en el agua".
Yo compré la faja, conforme a la palabra del Señor, y me la ajusté a la cintura.
La palabra del Señor me llegó por segunda vez, en estos términos:
"Toma la faja que habías comprado y que llevas puesta a la cintura. Ve en seguida a Perat y escóndela allí en la hendidura de una roca".
Yo fui a esconderla en Perat, como el Señor me lo había ordenado.
Al cabo de muchos días, el Señor me dijo: "Ve enseguida a Perat y recoge la faja que yo te mandé esconder allí".
Yo fui a Perat, cavé y recogí la faja del lugar donde la había escondido: la faja estaba estropeada, no servía para nada.
Entonces la palabra del Señor me llegó en estos términos:
Así habla el Señor: De esa misma manera destruiré el orgullo de Judá y el gran orgullo de Jerusalén.
Este pueblo malvado, que se niega a escuchar mis palabras, que sigue los impulsos de su corazón obstinado, que va detrás de otros dioses para servirlos y postrarse delante de ellos, será como esta faja que ya no sirve para nada.
Porque así como la faja se adhiere a la cintura del hombre, así yo me había adherido a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá -oráculo del Señor- para que ellos fueran mi pueblo, ni renombre, mi honor y mi gloria. ¡Pero no han escuchado!

Deuteronomio 32,18-19.20.21.
Así despreciaste a la Roca que te engendró, olvidaste al Dios que te hizo nacer.
Al ver esto, el Señor se indignó y desechó a sus hijos y a sus hijas.
Entonces dijo: Les ocultaré mi rostro, para ver en qué terminan. Porque son una generación perversa, hijos faltos de lealtad.
Provocaron mis celos con algo que no es Dios, me irritaron con sus ídolos vanos; yo provocaré sus celos con algo que no es un pueblo, los irritaré con una nación insensata.

Evangelio según San Mateo 13,31-35.
También les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas".
Después les dijo esta otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa".
Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les hablaba sin parábolas,
para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta: Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo. 
Mt 13,31-35
Leer el comentario del Evangelio por 
San Juan Crisóstomo (hacia 345-407), presbítero en Antioquia, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilías sobre san Mateo, nº 46, 2-3
La parábola de la levadura
     El Señor presenta seguidamente la imagen de la levadura: ... de la misma manera que la levadura comunica su fuerza a la masa de la harina, así vosotros transformaréis al mundo entero... No pongáis esta objeción: ¿Qué podremos hacer nosotros, que no somos sino doce, puestos en medio de una multitud tan grande? Precisamente, lo que hará que resplandezca vuestro poder es que haréis frente a la multitud sin recular... Es tan sólo Cristo quien da su fuerza a la levadura: ha mezclado entre la multitud a los que creían en él a fin que nos comuniquemos unos a otros nuestros conocimientos. Que nadie, pues, le reproche el pequeño número de esos discípulos porque el poder del mensaje es grande; y cuando la masa ya ha fermentado, ella misma a su vez, se convierte en levadura para el resto...

    Y si doce hombres han puesto en pie la tierra entera ¡cuán malos somos que, a pesar de ser un número considerable, no llegamos a convertir ni a los que nos rodean, siendo así que con los que somos debería ser suficiente para ser la levadura de miles de mundos! – Pero vosotros decís que ¡esos doce eran los Apóstoles! - ¿Entonces, qué? ¿Es que no estaban ellos en las mismas condiciones que vosotros? ¿No vivían en las ciudades? ¿No compartían nuestra manera de ser? ¿No trabajaban en sus profesiones? ¿O es que pensáis que eran ángeles bajados del cielo? Decís que ellos hicieron milagros. Pero no es por eso que les admiramos. ¿Hasta cuándo seguiremos hablando de milagros para esconder nuestra pereza?... Entonces ¿de dónde viene la grandeza de los apóstoles? – De su menosprecio por las riquezas, de su dejar de lado la gloria... Es la manera de vivir la que da el verdadero resplandor y hace llegar a nosotros la gracia del Espíritu.  



lunes 26 Julio 2010

San Joaquín




San Joaquín y Santa Ana
Padres de la Virgen María Una antigua tradición, datada ya en el siglo II, atribuye los nombres de Joaquín y Ana a los padres de la Virgen María.   
 El culto aparece para Santa Ana ya en el siglo VI y para San Joaquín un poco más tarde. La devoción a los abuelos de Jesús es una prolongación natural al cariño y veneración que los cristianos demostraron siempre a la Madre de Dios.  
San Juan Damasceno: «Joaquín y Ana, ¡feliz pareja! la creación entera os es deudora; por vosotros ofreció ella al Creador el don más excelente entre todos los dones: una madre venerable, la única digna de Aquel que la creó».




Oremos  

« ... Inclinad el oído, venid a mí : escuchadme y viviréis. Sellaré con vosotros alianza perpétua, la promesa que aseguré a David... «  Isaías 55, 3    

Señor, Dios de nuetros padres, que concediste a san Joaquín y a santa Ana el privilegio de tener como hija a María, la madre del Señor, concédenos, por la intercesión de estos dos santos, la salvación que has prometido a tu pueblo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

sábado, 24 de julio de 2010

"If you then, who are wicked, know how to give good gifts to your children, how much more will the Father in heaven"

DAILY GOSPEL: 25/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Seventeenth Sunday in Ordinary Time


Book of Genesis 18:20-32.
Then the LORD said: "The outcry against Sodom and Gomorrah is so great, and their sin so grave,
that I must go down and see whether or not their actions fully correspond to the cry against them that comes to me. I mean to find out."
While the two men walked on farther toward Sodom, the LORD remained standing before Abraham.
Then Abraham drew nearer to him and said: "Will you sweep away the innocent with the guilty?
Suppose there were fifty innocent people in the city; would you wipe out the place, rather than spare it for the sake of the fifty innocent people within it?
Far be it from you to do such a thing, to make the innocent die with the guilty, so that the innocent and the guilty would be treated alike! Should not the judge of all the world act with justice?"
The LORD replied, "If I find fifty innocent people in the city of Sodom, I will spare the whole place for their sake."
Abraham spoke up again: "See how I am presuming to speak to my Lord, though I am but dust and ashes!
What if there are five less than fifty innocent people? Will you destroy the whole city because of those five?" "I will not destroy it," he answered, "if I find forty-five there."
But Abraham persisted, saying, "What if only forty are found there?" He replied, "I will forebear doing it for the sake of the forty."
Then he said, "Let not my Lord grow impatient if I go on. What if only thirty are found there?" He replied, "I will forebear doing it if I can find but thirty there."
Still he went on, "Since I have thus dared to speak to my Lord, what if there are no more than twenty?" "I will not destroy it," he answered, "for the sake of the twenty."
But he still persisted: "Please, let not my Lord grow angry if I speak up this last time. What if there are at least ten there?" "For the sake of those ten," he replied, "I will not destroy it."

Psalms 138(137):1-2.3.6.7-8.
Of David. I thank you, LORD, with all my heart; before the gods to you I sing.
I bow low toward your holy temple; I praise your name for your fidelity and love. For you have exalted over all your name and your promise.
When I cried out, you answered; you strengthened my spirit.
The LORD is on high, but cares for the lowly and knows the proud from afar.
Though I walk in the midst of dangers, you guard my life when my enemies rage. You stretch out your hand; your right hand saves me.
The LORD is with me to the end. LORD, your love endures forever. Never forsake the work of your hands!

Letter to the Colossians 2:12-14.
You were buried with him in baptism, in which you were also raised with him through faith in the power of God, who raised him from the dead.
And even when you were dead (in) transgressions and the uncircumcision of your flesh, he brought you to life along with him, having forgiven us all our transgressions;
obliterating the bond against us, with its legal claims, which was opposed to us, he also removed it from our midst, nailing it to the cross;

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 11:1-13.
He was praying in a certain place, and when he had finished, one of his disciples said to him, "Lord, teach us to pray just as John taught his disciples."
He said to them, "When you pray, say: Father, hallowed be your name, your kingdom come.
Give us each day our daily bread
and forgive us our sins for we ourselves forgive everyone in debt to us, and do not subject us to the final test."
And he said to them, "Suppose one of you has a friend to whom he goes at midnight and says, 'Friend, lend me three loaves of bread,
for a friend of mine has arrived at my house from a journey and I have nothing to offer him,'
and he says in reply from within, 'Do not bother me; the door has already been locked and my children and I are already in bed. I cannot get up to give you anything.'
I tell you, if he does not get up to give him the loaves because of their friendship, he will get up to give him whatever he needs because of his persistence.
And I tell you, ask and you will receive; seek and you will find; knock and the door will be opened to you.
For everyone who asks, receives; and the one who seeks, finds; and to the one who knocks, the door will be opened.
What father among you would hand his son a snake when he asks for a fish?
Or hand him a scorpion when he asks for an egg?
If you then, who are wicked, know how to give good gifts to your children, how much more will the Father in heaven give the holy Spirit to those who ask him?"
Lc 11,1-13
Commentary of the day 
John-Paul II, Pope from 1978 to 2005
Encyclical « Dives in misericordia », ch. 8, §15 (copyright © Libreria Editrice Vaticana)
"If you then, who are wicked, know how to give good gifts to your children, how much more will the Father in heaven"
       The more the human conscience succumbs to secularization, loses its sense of the very meaning of the word "mercy," moves away from God and distances itself from the mystery of mercy, the more the Church has the right and the duty to appeal to the God of mercy "with loud cries." (Mt 15,23) These "loud cries" should be the mark of the Church of our times...
    
Modern man often anxiously wonders about the solution to the terrible tensions which have built up in the world and which entangle humanity. And if at times he lacks the courage to utter the word "mercy," or if in his conscience empty of religious content he does not find the equivalent, so much greater is the need for the Church to utter his word, not only in her own name but also in the name of all the men and women of our time. She must utter an ardent prayer, a cry that implores mercy according to the needs of man in the modern world.

     May this cry be full of that truth about mercy which has found such rich expression in Sacred Scripture and in Tradition, as also in the authentic life of faith of countless generations of the People of God. With this cry let us, like the sacred writers, call upon the God who cannot despise anything that He has made, the God who is faithful to Himself, to His fatherhood and His love.


Sunday, 25 July 2010

St. James the Greater, Apostle - Feast

image Other saints of the day

SAINT JAMES THE GREATER
Apostle
Feast
        Among the twelve, three were chosen as the familiar companions of our blessed Lord, and of these James was one. He alone, with Peter and John, was admitted to the house of Jairus when the dead maiden was raised to life. They alone were taken up to the high mountain apart, and saw the face of Jesus shining as the sun, and His garments white as snow; and these three alone witnessed the fearful agony in Gethsemane.
        What was it that won James a place among the favorite three? Faith, burning, impetuous, and outspoken, but which needed. purifying before the "Son of Thunder" could proclaim the gospel of peace. It was James who demanded fire from heaven to consume the inhospitable Samaritans, and who sought the place of honor by Christ in His Kingdom. Yet Our Lord, in rebuking his presumption, prophesied his faithfulness to death.
        When St. James was brought before King Herod Agrippa, his fearless confession of Jesus crucified so moved the public prosecutor that he declared himself a Christian on the spot. Accused and accuser were hurried off together to execution, and on the road the latter begged pardon of the Saint. The apostle had long since forgiven him, but hesitated for a moment whether publicly to accept as a brother one still unbaptized. God quickly recalled to him the Church's faith that the blood of martyrdom supplies for every sacrament and, falling on his companion's neck, he embraced him, with the words, "Peace be with thee!"
        Together then they knelt for the sword, and together received the crown.

“Beberéis de mi copa”

EVANGELIO DEL DÍA: 25/07/2010


¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Santiago, apóstol, patrono de España - Solemnidad


Libro de los Hechos de los Apóstoles 4,33.5,12.27-33.12,2.
Los Apóstoles daban testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran estima.
Los Apóstoles hacían muchos signos y prodigios en el pueblo. Todos solían congregarse unidos en un mismo espíritu, bajo el pórtico de Salomón,
Los hicieron comparecer ante el Sanedrín, y el Sumo Sacerdote les dijo:
"Nosotros les habíamos prohibido expresamente predicar en ese Nombre, y ustedes han llenado Jerusalén con su doctrina. ¡Así quieren hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre!".
Pedro, junto con los Apóstoles, respondió: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres.
El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir suspendiéndolo del patíbulo.
A él, Dios lo exaltó con su poder, haciéndolo Jefe y Salvador, a fin de conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados.
Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen".
Al oír estas palabras, ellos se enfurecieron y querían matarlos.
Mandó ejecutar a Santiago, hermano de Juan,

Salmo 67(66),2-3.5.7-8.
El Señor tenga piedad y nos bendiga, haga brillar su rostro sobre nosotros,
para que en la tierra se reconozca su dominio, y su victoria entre las naciones.
Que canten de alegría las naciones, porque gobiernas a los pueblos con justicia y guías a las naciones de la tierra.
La tierra ha dado su fruto: el Señor, nuestro Dios, nos bendice.
Que Dios nos bendiga, y lo teman todos los confines de la tierra.

Carta II de San Pablo a los Corintios 4,7-15.
Pero nosotros llevamos ese tesoro en recipientes de barro, para que se vea bien que este poder extraordinario no procede de nosotros, sino de Dios.
Estamos atribulados por todas partes, pero no abatidos; perplejos, pero no desesperados;
perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no aniquilados.
Siempre y a todas partes, llevamos en nuestro cuerpo los sufrimientos de la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo.
Y así aunque vivimos, estamos siempre enfrentando a la muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal.
De esa manera, la muerte hace su obra en nosotros, y en ustedes, la vida.
Pero teniendo ese mismo espíritu de fe, del que dice la Escritura: Creí, y por eso hablé, también nosotros creemos, y por lo tanto, hablamos.
Y nosotros sabemos que aquel que resucitó al Señor Jesús nos resucitará con él y nos reunirá a su lado junto con ustedes.
Todo esto es por ustedes: para que al abundar la gracia, abunde también el número de los que participan en la acción de gracias para gloria de Dios.

Evangelio según San Mateo 20,20-28.
Entonces la madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo.
"¿Qué quieres?", le preguntó Jesús. Ella le dijo: "Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda".
"No saben lo que piden", respondió Jesús. "¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?". "Podemos", le respondieron.
"Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre".
Al oír esto, los otros diez se indignaron contra los dos hermanos.
Pero Jesús los llamó y les dijo: "Ustedes saben que los jefes de las naciones dominan sobre ellas y los poderosos les hacen sentir su autoridad.
Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes;
y el que quiera ser el primero que se haga su esclavo:
como el Hijo del hombre, que no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud".
Mt 20,20-28
Leer el comentario del Evangelio por 
Papa Benedicto XVI
Audiencia general del 21/06/06
“Beberéis de mi copa”
     Santiago, hijo de Zebedeo, llamado también Santiago el Mayor, pertenece, con Pedro y Juan, al grupo de los tres discípulos privilegiados que son admitidos por Jesús a asistir a unos momentos importantes de su vida. Con Pedro y Juan ha podido participar en el momento de la agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní y al acontecimiento de la Transfiguración de Jesús. Se trata, pues, de situaciones bien diferentes la una de la otra. En un caso, Santiago hace, juntamente con los otros dos apóstoles, la experiencia de la gloria del Señor, le ve conversando con Moisés y Elías, ve como Jesús transparenta su esplendor divino. En el otro, se encuentra ante el sufrimiento y la humillación y, con sus propios ojos, ve como se humilla el Hijo de Dios haciéndose obediente hasta la muerte. Ciertamente que, esta segunda experiencia, ha sido para él una ocasión de madurar en la fe, para corregir la interpretación unilateral, triunfalista, de la primera: ha podido entrever que el Mesías esperado por el pueblo judío como triunfador, en realidad no estaba tan sólo aureolado de honor y gloria, sino también de sufrimientos y debilidades. La gloria de Cristo se realiza, precisamente, en la cruz, en la participación a sus sufrimientos.

     Esta maduración en la fe ha sido conducida a su plenitud por el Espíritu Santo en Pentecostés, de tal manera que, Santiago no huyó cuando llegó el momento supremo del testimonio. Al principio de los años 40 del siglo primero, el rey Herodes Agripa, sobrino de Herodes el Grande, tal como Lucas nos informa “maltrató a ciertos miembros de la Iglesia, cogió a Santiago, hermano de Juan, y lo hizo decapitar” (Hech 12,1-2)… De Santiago podemos, pues, aprender muchas cosas: la prontitud en acoger la llamada del Señor aunque nos pida dejar “la barca” de nuestras seguridades humanas (Mt 4,21), el entusiasmo en seguirle en los caminos que él nos indique dejando de lado todas nuestras presunciones ilusorias, la disponibilidad en dar testimonio de él con valentía, si es necesario, hasta el supremo sacrificio de la vida. Es así que Santiago el Mayor se nos presenta como un elocuente ejemplo de generosa adhesión a Cristo. Él que, inicialmente y por mediación de su madre, había pedido sentarse al lado del Maestro en su Reino, ha sido, precisamente, el primero en beber el cáliz de la Pasión, en compartir, con los apóstoles, el martirio.




domingo 25 Julio 2010

Santiago Apóstol




Santiago Apóstol
Santiago, Apóstol (s. I ) Hijo de Zebedeo, hermano de Juan y del grupo de los Doce. Natural de Betsaida. Presenció los principales milagros realizados por el Señor. Su acción apostólica inicada en Judea llegó hasta los confines de Occidente.   
 Vuelto a Palestina murió mártir por orden de Herodes en el año 44. Sus restos fueron trasladados a España a la ciudad que lleva su nombre, siendo su tumba uno de los puntos principales de peregrinación de toda la cristiandad.   Epístola del Apóstol Santiago  (análisis)  La carta de Santiago es la primera entre las siete Epístolas Católicas, llamadas así porque no tienen gneralmente destinatario especial y se dirigen universalmente a toda la cristiandad.  
San Jerónimo las caracteriza como sigue: «... Son tan ricas en misterios como sucintas, tan breves como largas: breves en palabras y largas en sentencias. De modo que habrá pocos que al leerlas no tropiecen con algunos lugares obscuros....»    El autor, que se da a si mismo el nombre de  «Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo», es el  apóstol Santiago el Menor, hijo de Alfeo y de Cleofás (Mat. 10, 3) y de María (Mat. 27, 56), hermana es decir, pariente, de la Santísima Virgen.   Por su parentesco con Jesucristo, Santiago a veces es llamado hermano del Señor (Gál. 1, 19);  cfr. Mat. 13, 55 y Mar. 6, 3 ).
Tiene también el honor de ser contado entre las columnas, o Apóstoles que gozaban de mayor prestigio en la Iglesia (Gál. 2, 9 ). Por la santidad de su vida ejercía grandísima influencia, especialmente sobre los judíos, pues entre ellos ejerció el ministerio como Obispo de Jerusalén. Murió martir el año 44.   Escribió la carta no mucho antes de padecer el martirio, y con el motivo de fortalecer a los cristianos, convertidos del judaísmo, que a causa de la persecución estaban en peligro de perder la fe y entregarse a una vida desenfrenada.    
Dirígese, por tanto, a  « las doces tribus que  viven dispersas «, esto es, a todos los hebreo-cristianos dentro y fuera de Palestina ( cfr. Rom. 10, 18 ).  
El estilo es conciso, sentencioso y rico en imágenes, desarrolladas en un ambiente de espiritualidad. Por ser un documento apóstolico del amor a los pobres y explotados, esta carta se llama con toda razón el Evangelio social.




Oremos  

Dios todopoderoso y eterno, que quisiste que Santiago fuera el primero de entre los apóstoles en derramar su sangre por la predicación del Evangelio, fortalece a tu Iglesia con el testimonio de su martirio y confórtala con su valiosa protección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

viernes, 23 de julio de 2010

The parable of the weeds

DAILY GOSPEL: 24/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68




Saturday of the Sixteenth week in Ordinary Time


Book of Jeremiah 7:1-11.
The following message came to Jeremiah from the LORD:
Stand at the gate of the house of the LORD, and there proclaim this message: Hear the word of the LORD, all you of Judah who enter these gates to worship the LORD!
Thus says the LORD of hosts, the God of Israel: Reform your ways and your deeds, so that I may remain with you in this place.
Put not your trust in the deceitful words: "This is the temple of the LORD! The temple of the LORD! The temple of the LORD!"
Only if you thoroughly reform your ways and your deeds; if each of you deals justly with his neighbor;
if you no longer oppress the resident alien, the orphan, and the widow; if you no longer shed innocent blood in this place, or follow strange gods to your own harm,
will I remain with you in this place, in the land which I gave your fathers long ago and forever.
But here you are, putting your trust in deceitful words to your own loss!
Are you to steal and murder, commit adultery and perjury, burn incense to Baal, go after strange gods that you know not,
and yet come to stand before me in this house which bears my name, and say: "We are safe; we can commit all these abominations again"?
Has this house which bears my name become in your eyes a den of thieves? I too see what is being done, says the LORD.

Psalms 84:3.4.5-6.8.11.
My soul yearns and pines for the courts of the LORD. My heart and flesh cry out for the living God.
As the sparrow finds a home and the swallow a nest to settle her young, My home is by your altars, LORD of hosts, my king and my God!
Happy are those who dwell in your house! They never cease to praise you. Selah
Happy are those who find refuge in you, whose hearts are set on pilgrim roads.
They pass through outer and inner wall and see the God of gods on Zion.
Better one day in your courts than a thousand elsewhere. Better the threshold of the house of my God than a home in the tents of the wicked.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Matthew 13:24-30.
He proposed another parable to them. "The kingdom of heaven may be likened to a man who sowed good seed in his field.
While everyone was asleep his enemy came and sowed weeds all through the wheat, and then went off.
When the crop grew and bore fruit, the weeds appeared as well.
The slaves of the householder came to him and said, 'Master, did you not sow good seed in your field? Where have the weeds come from?'
He answered, 'An enemy has done this.' His slaves said to him, 'Do you want us to go and pull them up?'
He replied, 'No, if you pull up the weeds you might uproot the wheat along with them.
Let them grow together until harvest; then at harvest time I will say to the harvesters, "First collect the weeds and tie them in bundles for burning; but gather the wheat into my barn."'"
Mt 13,24-30
Commentary of the day 
Saint John Chrysostom (c.345-407), priest at Antioch then Bishop of Constantinople, Doctor of the Church
Homilies on the Gospel of Saint Mathieu, 46, 1-2
The parable of the weeds
It is always the devil's way to mix the truth with errors draped in the outward appearance and hues of truth, in such a way as more easily to lead astray those who permit themselves to be deceived. That is why Our Lord only speaks of weeds since these are plants that look like wheat. He then describes how he goes about deceiving «while people are sleeping». From this we see the serious danger run by leaders, especially those to whom has been entrusted the care of the field. Moreover, this danger does not only threaten leaders but their subordinates too. And this also shows us how error follows truth... Christ tells us this to teach us not to fall asleep..., from which there arises the need of vigilant watching. Which is why he said: «Whoever stands firm to the end will be saved» (Mt 10,22)...

Now consider the servants' zeal: they want to collect the weeds at once. Even if they fall short in reflexion this does at least prove their care for the harvest. They are only concerned about one thing: not to avenge themselves on the one who had sown the weeds but to save the harvest – hence they attempt to get rid of the evil altogether... What does the Lord say then?... He stops them for two reasons: first, from fear of harming the wheat; second, the conviction that punishment will inevitably strike down those afflicted by this mortal sickness. If we want them to be punished without the harvest suffering from it, let us wait for the proper moment... Moreover, perhaps some portion of those weeds will be turned into wheat? So if you pull them up now you will damage the future harvest by pulling up the ones that may change to something better.

                    

Saturday, 24 July 2010

Saint Christina, Virgin and Martyr († c. 300)



SAINT CHRISTINA
Virgin and Martyr
(† c. 300)
        St. Christina was the daughter of a rich and powerful magistrate named Urbain. Her father, who was deep in the practices of heathenism, had a number of golden idols, which our Saint destroyed, and distributed the pieces among the poor. Infuriated by this act, Urbain became the persecutor of his daughter; he had her whipped with rods and then thrown into a dungeon. Christina remained unshaken in her faith.
        Her tormentor then had her body torn by iron hooks, and fastened her to a rack beneath which a fire was kindled. But God watched over his servant and turned the flames upon the lookers-on. Christina was next seized, a heavy stone tied about her neck, and she was thrown into the lake of Bolsena, but she was saved by an angel, and outlived her father, who died of spite.
        Later, this martyr suffered the most inhuman torments under the judge who succeeded her father, and finally was thrown into a burning furnace, where she remained, unhurt, for five days. By the power of Christ she overcame the serpents among which she was thrown; then her tongue was cut out, and afterwards, being pierced with arrows, she gained the martyr's crown at Tyro, a city which formerly stood on an island in the lake of Bolsena in Italy, but was long since swallowed up by the waters.
        Her relics are now at Palermo in Sicily.

La parábola de la cizaña

EVANGELIO DEL DÍA: 24/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Sábado de la XVI Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Jeremías 7,1-11.
Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos:
Párate a la puerta de la Casa del Señor, y proclama allí esta palabra. Tu dirás: Escuchen la palabra del Señor, todos ustedes, hombres de Judá que entran por estas puertas para postrarse delante del Señor.
Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: Enmienden su conducta y sus acciones, y yo haré que ustedes habiten en este lugar.
No se fíen de estas palabras ilusorias: "¡Aquí está el Templo del Señor, el Templo del Señor, el Templo del Señor!".
Pero si ustedes enmiendan realmente su conducta y sus acciones, si de veras se hacen justicia unos a otros,
si no oprimen al extranjero, al huérfano y a la viuda, si no derraman en este lugar sangre inocente, si no van detrás de otros dioses para desgracia de ustedes mismos,
entonces yo haré que ustedes habiten en este lugar, en el país que he dado a sus padres desde siempre y para siempre.
¡Pero ustedes se fían de palabras ilusorias, que no sirven para nada!
¡Robar, matar, cometer adulterio, jurar en falso, quemar incienso a Baal, ir detrás de otros dioses que ustedes no conocían!
Y después vienen a presentarse delante de mí en esta Casa que es llamada con mi Nombre, y dicen: "¡Estamos salvados!", a fin de seguir cometiendo todas estas abominaciones.
¿Piensan acaso que es una cueva de ladrones esta Casa que es llamada con mi Nombre? Pero yo también veo claro -oráculo del Señor-.

Salmo 84,3.4.5-6.8.11.
Mi alma se consume de deseos por los atrios del Señor; mi corazón y mi carne claman ansiosos por el Dios viviente.
Hasta el gorrión encontró una casa, y la golondrina tiene un nido donde poner sus pichones, junto a tus altares, Señor del universo, mi Rey y mi Dios.
¡Felices los que habitan en tu Casa y te alaban sin cesar!
¡Felices los que encuentran su fuerza en ti, al emprender la peregrinación!
ellos avanzan con vigor siempre creciente hasta contemplar a Dios en Sión.
Vale más un día en tus atrios que mil en otra parte; yo prefiero el umbral de la Casa de mi Dios antes que vivir entre malvados.

Evangelio según San Mateo 13,24-30.
Y les propuso otra parábola: "El Reino de los Cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
pero mientras todos dormían vino su enemigo, sembró cizaña en medio del trigo y se fue.
Cuando creció el trigo y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña.
Los peones fueron a ver entonces al propietario y le dijeron: 'Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?'.
El les respondió: 'Esto lo ha hecho algún enemigo'. Los peones replicaron: '¿Quieres que vayamos a arrancarla?'.
'No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.
Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi granero'". 
Mt 13,24-30
Leer el comentario del Evangelio por 
San Juan Crisóstomo (hacia 345-407), presbítero en Antioquia, después obispo de Constantinopla, doctor de la Iglesia
Homilías sobre san Mateo, 46, 1-2
La parábola de la cizaña
     El método del diablo es el de mezclar siempre la verdad con el error, revestido éste con las apariencias y colores de la verdad, de manera que pueda seducir fácilmente a los que se dejan engañar. Por eso el Señor sólo habla de la cizaña porque esta planta se parece al trigo. Seguidamente indica cómo lo hace para engañar: «mientras la gente dormía». Por ahí se ve el grave peligro que corren los jefes, sobre todo aquellos a quienes les ha sido confiada la guarda del campo; por otra parte, ese peligro no amenaza sólo a los jefes, sino también a los subordinados. Esto mismo nos enseña que el error viene después de la verdad... Cristo nos dice todo esto para enseñarnos a no dormirnos..., de ahí la necesidad de la vigilancia de un guardia. Y también nos dice: «El que persevere hasta el final, se salvará» (Mt 10,22).

     Considera ahora el celo de los criados: quieren arrancar la cizaña inmediatamente; es cierto que, aunque les falte reflexión, dan pruebas de su solicitud por la simiente. Sólo buscan una cosa que no es vengarse del que ha sembrado la cizaña sino de salvar la cosecha; por eso quieren echar totalmente el mal del campo... ¿Y qué responde el Maestro? Se lo priva por dos razones: la primera el temor de perjudicar el trigo; la segunda, la certeza de que un castigo inevitable se abatirá sobre los que están afectados de esa enfermedad mortal. Si queremos que se les castigue sin que se perjudique la cosecha, debemos esperar el momento conveniente... Por otra parte ¿es posible que una parte de esa cizaña se convierta en trigo? Si lo arrancáis ahora podéis perjudicar la próxima cosecha arrancando a los que podrían llegar a ser mejores.

                    


sábado 24 Julio 2010

Santa Cristina de Bolsena



Santa Cristina de Bolsena  
Joven, posiblemente romana, martirizada cerca del lago de Bolsena en la región Toscana de Italia. Sus hazañas legendarias se han confundido con las de Santa Cristina de Tiro, cuya existencia no es segura. La iconografía la representa en variadas formas: Con flechas, sosteniendo una piedra de molino, con serpientes. Desde 1969 el culto se limita a los calendarios locales.   Un caso más de conciencia. ¿Qué debe hacer su padre? ¿Matar a su hija u obedecer al emperador? Es la frase del Evangelio: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios".   Era hija de Urbano, un gobernador pagano de armas tomar. Su hija, por el contrario, tuvo la suerte de entrar en contacto desde muy pequeña con unas mujeres cristianas. Estas, contentas y felices, le enseñaron la vida y obra de Jesucristo.   A medida que iba aprendiendo, vivía cuanto aprendía. Y para colmo, el padre no sabía ni palabra. Como niña, se entretenía en romper las estatuas de los falsos dioses que el padre tenía en casa. Un juego más, pensaba el padre. La realidad era todo lo contrario.   Pero cuando se enteró de que era cristiana, pronunció estas palabras:"No se ha decir en el mundo que una niña me dio la ley, ni que estos hechiceros de cristianos triunfan de nuestros dioses en medio de mi propia familia. Yo veré si sus hechizos pueden más que mis tormentos y si la paciencia de una hija ha de hacer burla de la cólera de un padre".   La sometió a toda clase de sufrimientos. De todos ellos la libró el Señor. Hay un momento en que el propio padre la llevó al templo de Apolo para que rezara e hiciera los sacrificios pertinentes. Pero el dios se cayó derrumbado al suelo ante su padre. Este, en un acto de violencia, cayó fulminado de muerte.   Otros gobernadores hicieron los mismo. Y, cansados, no tuvieron más remedio que darle muerte para el escarmiento de los cristianos que crecían como la espuma en tiempos de dificultad.   Sus restos los llevaron de Toscana a Palermo en donde se veneran en la actualidad.




Oremos   
Concédenos, Señor, un conocimiento profundo y un amor intenso a tu santo nombre, semejantes a los que diste a Santa Cristina de Bolsena, para que así, sirviéndote con sinceridad y lealtad, a ejemplo suyo también nosotros te agrademos con nuestra fe y con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.