EVANGELIO DEL DÍA

domingo, 4 de julio de 2010

«Con sólo que llegue a tocarle el manto, curaré»

EVANGELIO DEL DÍA: 05/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Lunes de la XIV Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Oseas 2,16.17-18.21-22.
Por eso, yo la seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré a su corazón.
Desde allí, le daré sus viñedos y haré del valle de Acor una puerta de esperanza. Allí, ella responderá como en los días de su juventud, como el día en que subía del país de Egipto.
Aquel día -oráculo del Señor- tú me llamarás: "Mi esposo" y ya no me llamarás: "Mi Baal".
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia;
te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor.

Salmo 145(144),2-3.4-5.6-7.8-9.
Día tras día te bendeciré, y alabaré tu Nombre sin cesar.
¡Grande es el Señor y muy digno de alabanza: su grandeza es insondable!
Cada generación celebra tus acciones y le anuncia a las otras tus portentos :
ellas hablan del esplendor de tu gloria, y yo también cantaré tus maravillas.
Ellas publican tus tremendos prodigios y narran tus grandes proezas.
divulgan el recuerdo de tu inmensa bondad y cantan alegres por tu victoria.
El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos y tiene compasión de todas sus criaturas.

Evangelio según San Mateo 9,18-26.
Mientras Jesús les estaba diciendo estas cosas, se presentó un alto jefe y, postrándose ante él, le dijo: "Señor, mi hija acaba de morir, pero ven a imponerle tu mano y vivirá".
Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.
Entonces se le acercó por detrás una mujer que padecía de hemorragias desde hacía doce años, y le tocó los flecos de su manto,
pensando: "Con sólo tocar su manto, quedaré curada".
Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: "Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado". Y desde ese instante la mujer quedó curada.
Al llegar a la casa del jefe, Jesús vio a los que tocaban música fúnebre y a la gente que gritaba, y dijo:
"Retírense, la niña no está muerta, sino que duerme". Y se reían de él.
Cuando hicieron salir a la gente, él entró, la tomó de la mano, y ella se levantó.
Y esta noticia se divulgó por aquella región. 
Mt 9,18-26
Leer el comentario del Evangelio por 
San Francisco de Asís (1182-1226), fundador de los Hermanos Menores
Carta a toda la Orden
«Con sólo que llegue a tocarle el manto, curaré»
     Escuchad, hermanos. Si la bienaventurada Virgen María es honrada de tal manera –y es justo que sea así- por haber llevado a Cristo en su seno bendito, si el bienaventurado Juan Bautista tembló hasta el punto de no atreverse a tocar la cabeza sagrada de su Dios, si el sepulcro en el cual el cuerpo de Cristo fue recostado por poco tiempo esta ahora envuelto de veneración, cómo deber ser santo, justo y digno el que toca a Cristo con sus manos, le recibe en su boca y en su corazón y lo da a los demás como alimento, ese Cristo que ahora ya no es mortal sino eternamente vencedor y glorioso, sobre quien los ángeles desean fijar su mirada.
Tened en cuenta vuestra dignidad, hermanos presbíteros, y sed santos porque él es santo (1P 1,16)... ¡Gran miseria y miserable flaqueza si, teniéndolo así presente entre vuestras manos, os ocupáis en cualquiera otra cosa en el mundo!

     Que tema todo hombre, que tiemble el mundo entero, y que exulte el cielo cuando Cristo, el Hijo de Dios vivo, está sobre el altar entre las manos del presbítero. ¡Qué admirable grandeza y qué asombrosa bondad! ¡Qué sublime humildad! El Señor del universo, Dios e Hijo de Dios, se humilló por nuestra salvación hasta el punto de esconderse bajo una pequeña hostia de pan. Fijaos, hermanos, en la humildad de Dios; que vuestros corazones le rindan homenaje. Sed humildes también vosotros, para poder ser exaltados por él. Que no os quede nada para vosotros a fin de que el que se da a vosotros todo entero os reciba enteros.

                    


lunes 05 Julio 2010

Advocación Mariana: Nuestra Señora de la Oración



Sainte  Marie, Notre-Dame de la Prière
L'Ile Bouchard (isla Bouchard) no es una isla sino un pequeño pueblo junto al río Vienne, poco mas de 20 millas al sur de Tour, Francia. En su hermosa iglesia parroquial, dedicada a St. Gilles, del 8 al 14th de diciempbre 1947, se apareció la Virgen María.
Desde 1947 numerosos católicos vienen en peregrinación a la iglesia parroquial de San Gilles, at L'Ile-Bouchard, para venerar a la Virgen María.Estas peregrinaciones han dado numerosos frutos de gracia. Sin jamás caer en el sensacionalismo, desarrollan un espíritu de oración y fortalecen la fe de los peregrinos.
Primera aparición, 8 diciembre,1947
Jacqueline Aubry, de doce años, su hermana Jeanette, de 7 años y su prima Nicole Robin de 10, iban de regreso a la escuela después de almorzar. Jacqueline les invitó a pasar por la iglesia a rezar. Allí reciben la primera aparición, aproximadamente a la 1PM, en la Fiesta de la Inmaculada Concepción. 
Fueron al altar de la Virgen y comenzaron a rezar una década del rosario; pero no estaban aun por la mitad cuando Jacqueline, de repente, vio a una bella señora frente a ella. Estaba vestida de blanco, con las manos juntas en oración y un rosario sobre su mano derecha. A la izquierda, un ángel la contemplaba mientras le presentaba un lirio. Nicole y Jeanette también vieron la aparición.

La Señora les sonrió y Jacqueline pensó que deberían informar a alguien de lo ocurrido. Corrieron y se encontraron con Laura Croizon, de 8 años y su hermana Sergine, de 13 años. Las cinco niñas fueron al altar. Todas veían la aparición, excepto Sergine. Las otras tenían que describirle lo que veían. A la izquierda del altar de la Virgen hay un vitral de la Virgen de Lourdes, mientras que arriba había una estatua de Nuestra Señora de las Victorias (Todo está aun en la iglesia
>>). La aparición estaba varios pies sobre la tierra, entre el altar y la ventana. 
Las niñas describieron a una hermosa Señora, rodeada de una luz dorada. Llevaba un vestido blanco brillante con bordes dorados, una faja azul, y tenía consigo un rosario blanco. Su velo era blanco de un matiz diferente y le llegaba casi hasta los pies, aunque las niñas podían ver sus llamativos y largos cabellos rubios que le sobresalían frontalmente, en dos partes, y le llegaban hasta las rodillas. Su sonrisa era maravillosa, y ellas pensaban que su edad era aproximadamente 16 o 17 años.

El 
ángel, rodeado de una intensa luz blanca, se encontraba inclinado sobre su rodilla derecha en profunda contemplación, y llevaba una túnica blanca-rosada, también con bordes dorados. Al igual que la Señora, el ángel tenía ojos azules y cabellos rubios. En la mano derecha sostenía el tallo de un lirio, mientras tenía la mano izquierda colocada sobre su corazón. El ángel tenía alas blancas, también con ribetes dorados, cuyas plumas brillaban y se movían ligeramente con una "brisa" que las niñas no podían percibir. Las dos figuras se encontraban en una gruta rocosa.

La Señora se encontraba de pie sobre un bloque rectangular de piedra, decorado con una guirnalda que tenía cinco rosas de color rosado, y debajo de dicha guirnalda se encontraban las siguientes palabras inscriptas en letras doradas, de aproximadamente tres pulgadas de alto: "Oh María sin pecado concebida, ruega por nosotros que recurrimos a Ti". Esta es la invocación famosa 
de la Medalla Milagrosa en la aparición de Rue du Bac.

Una vez que las niñas hubieran explicado todo esto a Sergine, la Señora desapareció, y todos salieron de la iglesia. Jacqueline y Jeanette fueron apresuradamente a su casa a contarle a su madre lo que había pasado, pero ella no les creyó. Al volver al colegio, la noticia se difundió rápidamente, ya que Jacqueline volvió a relatar con entusiasmo a una de las hermanas, la Hna. Marie del Niño Jesús, que ella había visto a una bella Señora en la Iglesia, pero se preguntaba quién podría ser - ¿sería la Santísima Virgen? La Hermana creyó instantáneamente, pero temió una reacción general negativa.

El cura párroco, Fray Clovis Ségelle, y la directora, la Hna. Saint-Léon de la Cruz, acudieron al patio del colegio en ese momento, y no se sorprendieron con estos informes. Fray Ségelle manifestó que Jacqueline debió haber visto doble a través de los gruesos cristales de sus anteojos. 
Debido a su escasa visión y a una conjuntivitis crónica, Jacqueline tenía que usar anteojos y secarse continuamente los ojos.

Jacqueline manifestó que las otras niñas también habían visto a la Señora, y por lo tanto Fray Ségelle y la Hna. Saint-Léon decidieron cuestionarlas por separado. Cada una expuso el mismo relato, y de regreso al colegio, Jacqueline habló una vez más con la directora, quien la despidió bruscamente, y al mismo tiempo 
le insinuó que ella hubiera permanecido en la iglesia si la Señora era realmente tan bella como decía. Jacqueline no perdió tiempo en buscar a las otras niñas y conducirlas de vuelta al altar de la Virgen, donde fueron gratamente sorprendidas al ser recibidas por la sonriente Señora.

No obstante, cuando se arrodillaron ante 
ella, su expresión se volvió extremadamente triste cuando pronunció lentamente sus primeras palabras "Digan a los niños pequeños que recen por Francia, ya que su necesidad es grande." Jacqueline, aún sin estar segura de quien era la Señora, susurró a Jeanette y a Laura pidiéndoles que preguntaran a la Señora si ella era su "Maman du Ciel", (Madre del Cielo). Así lo hicieron, y la respuesta fue "¡Pero por supuesto yo soy vuestra Madre del Cielo!" Jacqueline preguntó luego acerca del ángel. La Señora lo miró, y el ángel se volvió a las niñas y les dijo: "Yo soy el ángel Gabriel."
La Virgen besa las manos de las niñas
María se volvió luego a las niñas y les pidió sus manos para besarlas, inclinándose para alcanzar las manos de Jacqueline y Nicole. Pero las otras dos niñas eran mucho más pequeñas y no podían alcanzar la altura suficiente. Jacqueline las tomó, una después de la otra, y las levantó como si no tuvieran prácticamente ningún peso.

Las cuatro niñas dieron fe de la solidez y el calor de la mano de María y del contacto de sus labios. Antes de desaparecer en una nube de polvo plateado, 
ella les pidió que volvieran esa tarde a las cinco y al día siguiente a la una. Luego de que las niñas salieran de la iglesia, se dieron cuenta de que tenían un óvalo blanco brillante sobre los dedos, pero antes de que volvieran al colegio, estos rastros, que habían logrado mostrar a una mujer local, habían desaparecido.

Jacqueline y Nicole hablaron acerca de lo que había pasado, y después de clases las separaron y les pidieron que escribieran los relatos de sus experiencias, que coincidían. Cuando las niñas volvieron a sus casas, advirtieron que sus padres no estaban dispuestos a creerles, y solo Jacqueline pudo volver a la iglesia, para el rosario y la Bendición del Santísimo Sacramento en honor a la fiesta de la Inmaculada Concepción.

María se apareció y la llamó, pero mientras Jacqueline deliberaba si acudir o no a su encuentro, volviéndose hacia la Hna. Saint-Léon para obtener su permiso, asumiendo que ella también podía ver la aparición, la campana sonó para la Bendición, y cuando ella volvió a mirarla, la aparición se había desvanecido. Pero cuando el Santísimo Sacramento había vuelto al tabernáculo, María se apareció nuevamente.
Al día siguiente, el martes 9 de Diciembre,
a la una de la tarde, las cuatro niñas se reunieron en la iglesia, y por lo tanto se estableció el esquema general para los eventos de la semana. 
Ellas se arrodillaron junto al altar de la Virgen y comenzaron a rezar el Ave María, cuando repentinamente una esfera dorada brillante, de aproximadamente tres pies de ancho, provino de la pared y se desplegó como una cortina rectangular de luz plateada, sobre la cual la gruta rocosa sobresalió en relieve.

Los largos y dorados cabellos de María, que tanto habían impresionado a las niñas el primer día, estaban en ese momento escondidos bajo su velo. El ángel estaba arrodillado del otro lado, aunque las palabras escritas sobre las rocas habían cambiado. Ahora decían: "Je suis I’Immaculeéé Conception", (Yo soy la Inmaculada Concepción). Nuevamente, se les presentaron importantes palabras de una aparición mariana previa, esta vez la de Lourdes.

Las niñas también pudieron ver partes de una palabra escrita en letras doradas sobre el pecho de María: "Ma ... cat", pero no comprendían lo que ellas significaban; sus manos tapaban la parte del medio de lo que sería revelado después como, "Magnificat", el nombre tradicional dado al cántico de alabanza de María expresado durante la Visitación a Isabel, (Lc 1
,46-55), que tuvo lugar poco después de la Anunciación.
La Sra. Trinson, quien era propietaria de una tienda de zapatos de la ciudad, se juntó luego con las niñasLa Virgen María, con una expresión seria, mostró a las niñas la cruz dorada de su rosario, y les pidió que la besaran. Jacqueline y Nicole se levantaron para hacer esto, y la Sra. Trinson se sorprendió al ver a Jacqueline repetir su hazaña del día anterior, levantando a las dos niñas más pequeñas como si fueran muñecas, tan livianas como una pluma, a fin de que ellas también pudieran besar la cruz dorada. El metal era frío a sus labios y las niñas pudieron percibir en la Virgen María una sensación de pesar.

La Virgen hizo luego una hermosa, pero 
muy lenta, señal de la cruz. Le llevó dos minutos completarla, y las niñas imitaron sus movimientos; la Sra. Trinson observaba todo con gran asombro. Al término de eso, María manifestó a las niñas que les comunicaría un secreto que podrían revelar en tres días, y con gran énfasis mencionó: "Recen por Francia, que en estos días se encuentra en gran peligro". Luego, Ella pidió que el sacerdote acudiera a ese lugar a las dos de la tarde, con las niñas y una multitud, de tal modo a que todos pudieran rezar. Ella también pidió una gruta, y que su imagen y la del ángel estuvieran colocadas en ella, prometiendo bendecirles cuando así lo hicieran. Luego de eso, la aparición se desvaneció.

Fray Ségelle, no obstante, rehusó ir a las dos, y por lo tanto Jacqueline, Jeanette y Laura, con aproximadamente otros veinte niños, y treinta adultos, se reunieron en la iglesia. Luego de que hubieran rezado diez Ave Marías, la Virgen y el ángel se aparecieron como antes, proviniendo de un c
írculo dorado. Ella pidió himnos y oraciones, antes de decirles que volvieran cada día a la una de la tarde, hasta que todo hubiera terminado. A las cinco y treinta, Fray Ségelle informó al arzobispo acerca de los eventos del día. Ese mismo día, para sorpresa general, los comunistas decidieron cancelar su huelga general.
En el tercer día, el miércoles 10 de Diciembre,ciento cincuenta personas esperaron en la iglesia la siguiente aparición de María. De pronto, la Virgen se hizo presente, y de nuevo solicitó una versión cantada del Ave María, antes de pedir a las niñas que le besaran la mano. La multitud, al igual que la Sra. Trinson, se sorprendió al ver a la frágil Jacqueline repetir su hazaña de levantar a las dos niñas más pequeñas.
Curación milagrosa de la vista
La madre de Jacqueline le dijo a su hija que pidiera un milagro de tal modo a que todos pudieran creer, a lo cual María respondió: "No he venido aquí a hacer milagros, sino a decirles que recen por Francia. No obstante, mañana tú verás claramente y no necesitarás más usar anteojos".

Luego, María dijo a las niñas que les iba a contar un secreto, y que debían prometer no revelarlo. Ellas accedieron a esto, y, luego del secreto, la Virgen les pidió que regresaran al día siguiente a la misma hora, antes de desaparecer en la esfera dorada. Esta aparición había durado aproximadamente un cuarto de hora. Como en el caso de otras apariciones auténticas, las niñas no pudieron ser persuadidas, de ninguna manera, a revelar el secreto.
Naturalmente, la gente deseaba saber cual había sido la respuesta al pedido de un milagro, y las niñas comentaron que María había dicho que a partir del día siguiente, Jacqueline vería claramente y no necesitaría usar anteojos. A las cinco de la tarde, Fray Ségelle entrevistó a Jacqueline, y menospreció la idea de que sus ojos, que realmente se encontraban en una condición terrible, pudieran mejorar de un día para otro.

Los padres de Jacqueline se encontraban en un dilema; ellos eran católicos no practicantes y su padre 
estaba enfadado por ciertos comentarios con respecto a su hija. Pero la transparente sinceridad de su hija mayor lo había impactado profundamente. Tendrían que esperar y ver lo que ocurría a la mañana siguiente.
Cuarto día Jueves 11 de diciembreCuando Jacqueline se despertó, pudo abrir los ojos sin ninguna dificultad y tenía una visión normal. Llamó a sus padres con gozo, quienes se sobrecogieron de alegría al ver que los ojos de su hija fueron curados tan milagrosamente. Su padre acudió rápidamente a buscar al Fray Ségelle, quien exclamó al ver a Jacqueline: "¡Entonces es verdad que Ella ha descendido y ha estado entre nosotros!"  El padre contactó inmediatamente con el arzobispo y se le pidió que estuviera presente en la siguiente aparición.
Hacia la una de la tarde la difusión de este milagro había garantizado una iglesia repleta. La Virgen María apareció y pidió que cantaran el Ave María, entonces preguntó: "¿Rezan por los pecadores?" Ellas respondieron que sí lo hacían, y les pidió que rezaran todos juntos diez Ave Marías, pero ella solamente rezaba la primera parte de cada oración, el mensaje del ángel Gabriel, y no la segunda parte.

Jacqueline le pidió que sanara a la gente por quien las niñas habían pedido, a lo cual la Virgen respondió que 
ella prometía que habría "felicidad en las familias". Antes de irse la Virgen preguntó de nuevo acerca de la gruta. Después de esto, las niñas fueron cuestionadas por separado en la sacristía.
El quinto día El viernes 12 de Diciembre, trescientas personas se encontraban en la iglesia para el encuentro de la una de la tarde. Cuando María apareció, las niñas pudieron ver algo nuevo: la Señora llevaba puesta una "corona" hecha de doce rayos brillantes, cada uno de aproximadamente un pie de largo, dos azules y angostos en el centro y cinco más anchos a cada lado, de color rojo, amarillo, verde, rosado y rojo-marrón.

Esta vez, la Virgen tenía las manos colocadas más abajo, por lo tanto se podía leer la palabra "Magnificat". Las niñas pensaban que la corona se asemejaba a un arco iris. Luego, Ella les pidió que cantaran el Ave María, antes de pedirles que rezaran, como en el día anterior, diez Ave Marías. Luego de esto, 
ella dijo: ¿"Rezan por los pecadores?" a lo cual respondieron "Si, Señora", y luego ella continuó: "Bien, sobre todo recen mucho por los pecadores". Jacqueline le pidió un milagro, pero María repitió su afirmación previa de que Ella no había venido para hacer milagros, sino para pedir oraciones por Francia. Luego de rezar otra decena del rosario,desapareció y de nuevo se les hizo preguntas a las niñas acerca de lo que habían visto y oído.
El sexto día El sábado 13 de diciembre, quinientas personas se encontraban en la iglesia a la una de la tarde, cuando la Virgen se apareció de nuevo, pero esta vez sin la corona. María pidió nuevamente oraciones, invocaciones e himnos, mientras Jacqueline repetía su pedido de un milagro, para escuchar la respuesta, "Más adelante". Luego, después de más oraciones e invocaciones, la Virgen les dijo que Ella se aparecería al día siguiente por última vez. De nuevo, las niñas fueron interrogadas posteriormente.


Séptimo y último día de las apariciones,El domingo 14 de diciembre, L’lle Bouchard estaba repleta de peregrinos y en la iglesia de St. Gilles, una multitud de la rebasaba, habiendo aún más personas en su exterior. Mientras esperaban a las niñas, la gente rezaba el rosario – muchos no habían rezado en años.

Una vez más, María y el ángel 
visitaron a las niñas en una aparición que duró aproximadamente media hora. De nuevo la Virgen pidió oraciones e himnos, luego de los cuales Jacqueline leyó algunos mensajes que se le había dado, incluyendo uno de la Hna. Marie que decía: "¿qué debemos hacer para consolar a nuestro Señor por el sufrimiento que los pecadores le producen?" La respuesta fue: "Recen y hagan sacrificios". Luego de más oraciones e invocaciones, María pidió que la gente cantara el Magnificat, y Fray Ségelle les hizo participar a todos en esto. Luego, Ella volvió a enfatizar la necesidad de rezar por los pecadores.
El rayo de luz milagrosa

Dándose cuenta de que la aparición pronto se 
terminaría, Jacqueline le pidió a la Virgen que diera alguna prueba de su presencia, a lo cual María respondió con una sonrisa: "Antes de partir, enviaré un rayo brillante de luz solar". Luego, comenzó a bendecir a la multitud. En ese momento un misterioso rayo de luz solar penetró a través de la ventana suroeste del coro, iluminando el punto preciso de la aparición. El rayo creció en intensidad cubriendo un área mayor y forzando a aquellos que se encontraban cerca del altar de la Virgen a cubrirse los ojos. Los afectados también mencionaron el calor de este rayo. Las niñas estaban de espaldas a la luz, pero los afectados estaban colocados de tal forma en que podían ver sus rostros, y las flores que sostenían, se veían iluminadas suavemente por centelleos y luces de colores, como si se hubieran producido por una reflexión proveniente del interior de la gruta.

Este rayo de luz solar era inexplicable en términos naturales, ya que la luz solar normal no se expande como un abanico a partir de un único punto
 -para que esto ocurriera, el sol hubiera tenido que estar situado virtualmente fuera de la ventana. Además, este rayo, dado su punto de entrada, debió haber sido bloqueado por algunos de los pilares ubicados en la zona del coro. Asimismo, pruebas posteriores demostrarían que era físicamente imposible que un rayo normal de luz solar hubiera iluminado esa parte de la iglesia en el día invernal en cuestión, y por lo tanto nos encontramos en presencia de un milagro.
Al terminar el fenómeno, Fray Ségelle dio a los presentes, varios de los cuales se encontraban llorando, la Bendición con el Santísimo Sacramento, y una vez más las niñas fueron minuciosamente examinadas. Ellas afrontaron muchos más cuestionamientos durante los meses siguientes por parte de los curiosos, y muchas otras pruebas hasta que tuvo que intervenir la policía, pero ellas permanecieron fieles a su testimonio.
Reconocimiento eclesiástico
El obispo autorizó la construcción de una gruta, luego del pedido de la Virgen, y también permitió peregrinaciones a la iglesia. El culto de Notre-Dame de la Prière, "Nuestra Señora de la Oración", ha sido re





Santa María,  Nuestra Señora de la Oración,que acogiste con fe el mensaje del ángel Gabriel,
que te convertiste en la Madre de Jesús, el Hijo Único de Dios :
Enséñanos a rezar para crecer en la Fe.

En la Visitación, tú que exultaste de alegría con el Magnificat :
Enséñanos a dar gracias a Dios.

En Caná, tú que le pediste a Cristo el vino para la boda :
Enséñanos a interceder por nuestros hermanos.

De pie, al lado de la Cruz, tú que te ofreciste con Jesús por amor a los pecadores :
Enséñanos a acoger la misericordia del Padre.

En Pentecostés, tú que rezabas con los apóstoles
cuando recibieron la plenitud del Espíritu Santo :
Enséñanos a pedir el Espíritu para testimoniar el Evangelio.

Tú que eres la Madre de la Iglesia y la protección de las familias,
cuida a cada una de nuestras familias :
Enséñanos a amarnos con fidelidad.

Tú que eres la Madre de la humanidad y la Patrona de Francia,
abre nuestro país a las dimensiones universales del amor de Dios :
Enséñanos a servir con generosidad.

Oh María sin pecado concebida, ¡reza por nosotros que recurrimos a Tí
Nuestra Señora de la Oración, enséñanos a rezar.

"Charity: soul of the mission"

DAILY GOSPEL: 04/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Fourteenth Sunday in Ordinary Time


Book of Isaiah 66:10-14.
Rejoice with Jerusalem and be glad because of her, all you who love her; Exult, exult with her, all you who were mourning over her!
Oh, that you may suck fully of the milk of her comfort, That you may nurse with delight at her abundant breasts!
For thus says the LORD: Lo, I will spread prosperity over her like a river, and the wealth of the nations like an overflowing torrent. As nurslings, you shall be carried in her arms, and fondled in her lap;
As a mother comforts her son, so will I comfort you; in Jerusalem you shall find your comfort.
When you see this, your heart shall rejoice, and your bodies flourish like the grass; The LORD'S power shall be known to his servants, but to his enemies, his wrath.

Psalms 66(65):1-3.4-5.6-7.16.20.
For the leader. A song; a psalm.
Shout joyfully to God, all you on earth; sing of his glorious name; give him glorious praise.
Say to God: "How awesome your deeds! Before your great strength your enemies cringe.
All on earth fall in worship before you; they sing of you, sing of your name!" Selah
Come and see the works of God, awesome in the deeds done for us.
He changed the sea to dry land; through the river they passed on foot. Therefore let us rejoice in him,
who rules by might forever, Whose eyes are fixed upon the nations. Let no rebel rise to challenge! Selah
Come and hear, all you who fear God, while I recount what has been done for me.
Blessed be God, who did not refuse me the kindness I sought in prayer.

Letter to the Galatians 6:14-18.
But may I never boast except in the cross of our Lord Jesus Christ, through which the world has been crucified to me, and I to the world.
For neither does circumcision mean anything, nor does uncircumcision, but only a new creation.
Peace and mercy be to all who follow this rule and to the Israel of God.
From now on, let no one make troubles for me; for I bear the marks of Jesus on my body.
The grace of our Lord Jesus Christ be with your spirit, brothers. Amen.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Luke 10:1-12.17-20.
After this the Lord appointed seventy (-two) others whom he sent ahead of him in pairs to every town and place he intended to visit.
He said to them, "The harvest is abundant but the laborers are few; so ask the master of the harvest to send out laborers for his harvest.
Go on your way; behold, I am sending you like lambs among wolves.
Carry no money bag, no sack, no sandals; and greet no one along the way.
Into whatever house you enter, first say, 'Peace to this household.'
If a peaceful person lives there, your peace will rest on him; but if not, it will return to you.
Stay in the same house and eat and drink what is offered to you, for the laborer deserves his payment. Do not move about from one house to another.
Whatever town you enter and they welcome you, eat what is set before you,
cure the sick in it and say to them, 'The kingdom of God is at hand for you.'
Whatever town you enter and they do not receive you, go out into the streets and say,
'The dust of your town that clings to our feet, even that we shake off against you.' Yet know this: the kingdom of God is at hand.
I tell you, it will be more tolerable for Sodom on that day than for that town.
The seventy (-two) returned rejoicing, and said, "Lord, even the demons are subject to us because of your name."
Jesus said, "I have observed Satan fall like lightning from the sky.
Behold, I have given you the power 'to tread upon serpents' and scorpions and upon the full force of the enemy and nothing will harm you.
Nevertheless, do not rejoice because the spirits are subject to you, but rejoice because your names are written in heaven."
Lc 10,1-12#Lc 10,17-20
Commentary of the day 
Pope Benedict XVI
Message for the World Mission Day 2006 - Copyright © Libreria Editrice Vaticana
"Charity: soul of the mission"
      Unless the mission is oriented by charity, that is, unless it springs from a profound act of divine love, it risks being reduced to mere philanthropic and social activity. In fact, God's love for every person constitutes the heart of the experience and proclamation of the Gospel, and those who welcome it in turn become its witnesses. God's love, which gives life to the world, is the love that was given to us in Jesus, the Word of salvation, perfect icon of the Heavenly Father's mercy.

      The saving message can be summed up well, therefore, in the words of John the Evangelist:  "In this the love of God was made manifest among us, that God sent his only Son into the world, so that we might live through him" (I Jn 4: 9). It was after his Resurrection that Jesus gave the Apostles the mandate to proclaim the news of this love, and the Apostles, inwardly transformed by the power of the Holy Spirit on the day of Pentecost, began to bear witness to the Lord who had died and was risen. Ever since, the Church has continued this same mission, which is an indispensable and ongoing commitment for all believers.


Sunday, 04 July 2010

St. Elizabeth of Portugal (1271-1336)



SAINT ELIZABETH OF PORTUGAL
Queen of Portugal
(1271-1336)
        Elizabeth was born in 1271. She was daughter of Pedro III. of Arragon, being named after her aunt, St. Elizabeth of Hungary. At twelve years of age she was given in marriage to Denis, King of Portugal, and from a holy child became a saintly wife. She heard Mass and recited the Divine Office daily, but her devotions were arranged with such prudence that they interfered with no duty of her state. She prepared for her frequent communions by severe austerities, fasting thrice a week, and by heroic works of charity.
        She was several times called on to make peace between her husband and her son Alphonso, who had taken up arms against him. Her husband tried her much, both by his unfounded jealousy and by his infidelity to herself. A slander affecting Elizabeth and one of her pages made the king determine to slay the youth, and he told a lime-burner to cast into his kiln the first page who should arrive with a royal message. On the day fixed the page was sent; but the boy, who was in the habit of hearing Mass daily, stopped on his way to do so. The king, in suspense, sent a second page, the very originator of the calumny, who, coming first to the kiln, was at once cast into the furnace and burned. Shortly after, the first page arrived from the church, and took back to the king the lime-burner's reply that his orders had been fulfilled. Thus hearing Mass saved the page's life and proved the queen's innocence. Her patience, and the wonderful sweetness with which she even cherished the children of her rivals, completely won the king from his evil ways, and he became a devoted husband and a truly Christian king.
        She built many charitable institutions and religious houses, among others a convent of Poor Clares. After her husband's death, she wished to enter their Order; but being dissuaded by her people, who could not do without her, she took the habit of the Third Order of St. Francis, and spent the rest of her life in redoubled austerities and almsgiving.
        She died at the age of sixty-five, while in the act of making peace between her children. 

La caridad, alma de la misión

EVANGELIO DEL DÍA: 04/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



XIV Domingo del Tiempo Ordinario


Libro de Isaías 66,10-14.
¡Alégrense con Jerusalén y regocíjense a causa de ella, todos los que la aman! ¡Compartan su mismo gozo los que estaban de duelo por ella,
para ser amamantados y saciarse en sus pechos consoladores, para gustar las delicias de sus senos gloriosos!
Porque así habla el Señor: Yo haré correr hacia ella la prosperidad como un río, y la riqueza de las naciones como un torrente que se desborda. Sus niños de pecho serán llevados en brazos y acariciados sobre las rodillas.
Como un hombre es consolado por su madre, así yo los consolaré a ustedes, y ustedes serán consolados en Jerusalén.
Al ver esto, se llenarán de gozo, y sus huesos florecerán como la hierba. La mano del Señor se manifestará a sus servidores, y a sus enemigos, su indignación.

Salmo 66(65),1-3.4-5.6-7.16.20.
Del maestro de coro. Canto. Salmo. ¡Aclame al Señor toda la tierra!
¡Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa,
digan al Señor: "¡Qué admirables son tus obras!". Por la inmensidad de tu poder, tus enemigos te rinden pleitesía;
toda la tierra se postra ante ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre.
Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres:
él convirtió el Mar en tierra firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en él,
que gobierna eternamente con su fuerza; sus ojos vigilan a las naciones, y los rebeldes no pueden sublevarse.
Los que temen al Señor, vengan a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí:
Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia.

Carta de San Pablo a los Gálatas 6,14-18.
Yo sólo me gloriaré en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo está crucificado para mí, como yo lo estoy para el mundo.
Estar circuncidado o no estarlo, no tiene ninguna importancia: lo que importa es ser una nueva criatura.
Que todos los que practican esta norma tengan paz y misericordia, lo mismo que el Israel de Dios.
Que nadie me moleste en adelante: yo llevo en mi cuerpo las cicatrices de Jesús.
Hermanos, que la gracia de nuestro Señor Jesucristo permanezca con ustedes. Amén.

Evangelio según San Lucas 10,1-12.17-20.
Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'.
Pero en todas las ciudades donde entren y no los reciban, salgan a las plazas y digan:
'¡Hasta el polvo de esta ciudad que se ha adherido a nuestros pies, lo sacudimos sobre ustedes! Sepan, sin embargo, que el Reino de Dios está cerca'.
Les aseguro que en aquel Día, Sodoma será tratada menos rigurosamente que esa ciudad.
Los setenta y dos volvieron y le dijeron llenos de gozo: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu Nombre".
El les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.
Les he dado poder para caminar sobre serpientes y escorpiones y para vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos.
No se alegren, sin embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres estén escritos en el cielo". 
Lc 10,1-12#Lc 10,17-20
Leer el comentario del Evangelio por 
Cardenal Joseph Ratzinguer [Papa Benedicto XVI]
Mensaje para la jornada mundial de la misiones 2006
La caridad, alma de la misión
     La misión, si no es fruto de la caridad, si no brota de un profundo acto de amor divino, corre el riesgo de reducirse a una simple actividad filantrópica y social. El amor que Dios tiene por cada persona constituye, en efecto, el corazón de la experiencia y del anuncio del Evangelio, y todos los que lo acogen se convierten, a su vez, en unos testigos. El amor de Dios que da vida al mundo es el amor que nos ha sido dado en Jesús, Palabra de salvación, icono perfecto de la misericordia del Padre celestial.

     El mensaje salvífico podría muy bien resumirse con las palabras del evangelista Juan: «En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él» (1Jn 4,9). Jesús lo confió el mandamiento de difundir el anuncio de este amor, a sus apóstoles después de su resurrección, y los apóstoles, transformados interiormente el día de Pentecostés por el poder del Espíritu Santo, comenzaron a dar testimonio del Señor muerto y resucitado. Después la Iglesia ha seguido esta misma misión, que constituye, para todos los creyentes, un compromiso permanente al que no se puede renunciar.



domingo 04 Julio 2010

Santa Isabel de Portugal



Santa Isabel de Portugal
S. XIV-  Nació en Zaragoza, en el hermoso palacio de la Aljafería. Era hija de Pedro III el Grande, nieta de Jaime el Conquistador y sobrina nieta de Santa Isabel de Hungría. Desde niña fue muy inclinada a la piedad y más atenta a las virtudes de su tía abuela que a las hazañas de su padre y abuelo.
A los doce años (1283), fue entregada en matrimonio al rey Denís de Portugal, de quien tuvo una hija y un hijo. Su vida se vio señalada por múltiples pruebas, que soportó llena de fe. El rey, que la abandonó pronto, empezó a acusarla de mala conducta, mientras ella llevaba su abnegación hasta a educar a los hijos adulterinos de aquél.    Denís, acusador inveterado, entró en conflicto con su yerno, y más tarde con su hermano, en tanto que su propio hijo se alzaba contra él. A esto respondía Isabel multiplicando sus ayunos y esfuerzos cerca de los interesados a fin de reconciliarlos.
Después, sobrevinieron los duelos familiares: su hija y su yerno murieron jóvenes.   El rey murió en 1325. Delante del cadáver Isabel se viste el hábito de la Tercera Orden de San Francisco y empieza una vida completamente consagrada a Dios, a los pobres y a los enfermos. Se hace peregrina, llega a Compostela, y ante el Apóstol deja todas sus insignias reales.
Visita hospitales y mientras besa a los apestados va sembrando milagros.    Habiendo brotado de nuevo la guerra, en esta ocasión entre su hijo y uno de sus nietos; se puso en camino para reconciliarles, pero moriría en el transcurso del viaje en Estremoz (1336). Madura ya para el cielo, exhala el último suspiro invocando a la Virgen María.





Oremos  

Dios nuestro, fuente de paz y de amor, que otorgaste a Santa Isabel de Portugal el don admirable de reconciliar a quienes vivían enemistados, concédenos, por su intercesión, ser de aquellos que trabajan por la paz., para que así merezcamos ser llamados hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

viernes, 2 de julio de 2010

Become a believer and be my apostle

DAILY GOSPEL: 03/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Saint Thomas, apostle - Feast


Letter to the Ephesians 2:19-22.
So then you are no longer strangers and sojourners, but you are fellow citizens with the holy ones and members of the household of God,
built upon the foundation of the apostles and prophets, with Christ Jesus himself as the capstone.
Through him the whole structure is held together and grows into a temple sacred in the Lord;
in him you also are being built together into a dwelling place of God in the Spirit.

Psalms 117:1.2.
Praise the LORD, all you nations! Give glory, all you peoples!
The LORD'S love for us is strong; the LORD is faithful forever. Hallelujah!

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint John 20:24-29.
Thomas, called Didymus, one of the Twelve, was not with them when Jesus came.
So the other disciples said to him, "We have seen the Lord." But he said to them, "Unless I see the mark of the nails in his hands and put my finger into the nailmarks and put my hand into his side, I will not believe."
Now a week later his disciples were again inside and Thomas was with them. Jesus came, although the doors were locked, and stood in their midst and said, "Peace be with you."
Then he said to Thomas, "Put your finger here and see my hands, and bring your hand and put it into my side, and do not be unbelieving, but believe."
Thomas answered and said to him, "My Lord and my God!"
Jesus said to him, "Have you come to believe because you have seen me? Blessed are those who have not seen and have believed."

Jn 20,24-29
Commentary of the day 
Saint Basil of Seleucia (?-c.468), bishop
Sermon for the Resurrection, 1-4
Become a believer and be my apostle
       «Put your finger into the marks of the nails». You looked for me when I wasn't there, now take advantage of it. I understand your desire despite your silence. Before you tell me them I already know your thoughts. I heard you speak and, even though unseen, I was beside you, beside your doubts. Without revealing myself I made you wait so as better to consider your eagerness. «Put your finger into the marks of the nails. Put your hand into my side; do not be unbelieving any longer, but believe.»

       Then Thomas touched him and all his mistrust fell away. Full of genuine faith and all the love owing to God, he cried out: «My Lord and my God!» And the Lord said to him: «You believe because you have seen me; happy are those who have not seen and yet believe!» Thomas took the news of the resurrection to those who had not seen. Draw the whole earth to believe, not by its own sight but at your word. Go through peoples and cities far away. Teach them to carry the cross rather than weapons on their shoulders. Only proclaim me: they will believe and worship. They will demand no other proof. Tell them they are called by grace and, with your own eyes, behold their faith. Truly, blessed are those who did not see and yet believed!

       This is the army the Lord raises; these are the children of the baptismal font, the works of grace, the fruit of the Spirit. They have followed Christ without having seen him; they sought him and believed. They recognised him with the eyes of faith not those of the body. They have not put their finger into the mark of the nails but they have bound themselves to his cross and embraced his sufferings. They have not seen the Lord's side but, by grace, they have become members of his body and have made his words their own: «Happy are those who have not seen and yet believe!»


Saturday, 03 July 2010

St. Thomas, Apostle -Feast



SAINT THOMAS
Apostle
        St. Thomas was one of the fishermen on the Lake of A Galilee whom our Lord called to be his apostles. By nature slow to believe, too apt to see difficulties, and to look at the dark side of things, he had withal a most sympathetic, loving, and courageous heart.
        Once when Jesus spoke of the mansions in his Father's house, St. Thomas, in his simplicity, asked: "Lord, we know not whither you go, and how can we know the way?"
        When Jesus turned to go toward Bethany to the grave of Lazarus, the desponding apostle at once feared the worst for his beloved Lord, yet cried out bravely to the rest: "Let us also go and die with him"
        After the Resurrection, incredulity again prevailed, and whilst the wounds of the crucifixion were imprinted vividly on his affectionate mind, he would not credit the report that Christ had indeed risen. But at the actual sight of the pierced hands and side, and the gentle rebuke of his Saviour, unbelief was gone forever; and his faith and ours has ever triumphed in the joyous utterance into which he broke: "My Lord and my God!"

Sé creyente y sé mi apóstol

EVANGELIO DEL DÍA: 03/07/2010

¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Santo Tomás, apóstol - Fiesta


Carta de San Pablo a los Efesios 2,19-22.
Por lo tanto, ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.
Ustedes están edificados sobre los apóstoles y los profetas, que son los cimientos, mientras que la piedra angular es el mismo Jesucristo.
En él, todo el edificio, bien trabado, va creciendo para constituir un templo santo en el Señor.
En él, también ustedes son incorporados al edificio, para llegar a ser una morada de Dios en el Espíritu.

Salmo 117,1.2.
¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!
Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!

Evangelio según San Juan 20,24-29.
Tomás, uno de los Doce, de sobrenombre el Mellizo, no estaba con ellos cuando llegó Jesús.
Los otros discípulos le dijeron: "¡Hemos visto al Señor!". El les respondió: "Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado, no lo creeré".
Ocho días más tarde, estaban de nuevo los discípulos reunidos en la casa, y estaba con ellos Tomás. Entonces apareció Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio de ellos y les dijo: "¡La paz esté con ustedes!".
Luego dijo a Tomás: "Trae aquí tu dedo: aquí están mis manos. Acerca tu mano: Métela en mi costado. En adelante no seas incrédulo, sino hombre de fe".
Tomas respondió: "¡Señor mío y Dios mío!".
Jesús le dijo: "Ahora crees, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!". 
Jn 20,24-29
Leer el comentario del Evangelio por 
Basilio de Seleucia (?- hacia 468), obispo
Sermón para la Resurrección, 1-4
Sé creyente y sé mi apóstol
     «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos con la señal de los clavos». Me buscabas cuando no estaba aquí; aprovéchate ahora. Conozco tu deseo a pesar de tu silencio. Antes que me lo digas, sé lo que piensas. Te he oído hablar y, aunque invisible, estaba junto a ti, junto a tus dudas, sin dejarme ver; te he hecho esperar para percibir mejor tu impaciencia. «Mete tu dedo en la señal de mis clavos. Mete tu mano en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente».

     Tomás le toca y cae toda su desconfianza; lleno de una fe sincera y de todo el amor que debe a Dios, exclama: «¡Señor mío y Dios mío!». Y el Señor le dice: «¿Por qué me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto». Tomás, lleva la nueva de mi resurrección a los que no me han visto. Arrastra a toda la tierra a creer no lo que ven, sino a tu palabra. Recorre pueblos y ciudades lejanas. Enséñales a llevar sobre sus hombros, no las armas, sino la cruz. No ceses de anunciarme: creerán y me adorarán. No exigirán otras pruebas. Diles que son llamados por la gracia, y tú, contempla su fe: ¡Dichosos, en verdad, los que crean sin haber visto».

     Este es el ejército seducido por el Señor; estos son los hijos de la piscina bautismal, las obras de la gracia, la cosecha del Espíritu. Han seguido a Cristo sin haberle visto, le han buscado y han creído. Le han reconocido con los ojos de la fe, no con los del cuerpo. No han puesto su dedo en las marcas de los clavos, sino que se han unido a su cruz y han abrazado sus sufrimientos. No han visto el costado abierto del Señor, pero por la gracia han llegado a ser miembros de su cuerpo y han hecho suya su palabra: «¡Dichosos los que crean sin haber visto!»



sábado 03 Julio 2010

Santo Tomás Apóstol




Santo Tomás Apóstol
Poco se recuerda de Sto. Tomás Apóstol, no obstante, gracias al cuarto Evangelio, su personalidad está más clara para nosotros que la de algunos otros de los Doce.
Su nombre aparece en todas las listas de los Sinópticos (Mateo 10:3; Marcos 3:18; Lucas 6, cf. Hechos 1:13), pero en San Juan desempeña un papel característico.    Primero, cuando Jesús anuncia su intención de regresar a Judea para visitar a Lázaro, Tomas, que es llamado «Didimo» (el mellizo), dice a los otros discípulos: «Vayamos también nosotros a morir con Él» (Jn 11:16). De nuevo es Tomás quien,  durante el discurso antes de la Última Cena, pone una objeción: «Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?» (Jn 14:5).
Pero Tomás es especialmente recordado por su incredulidad, cuando los otros Apóstoles le anuncian la Resurrección de Cristo: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi mano en su costado, no creeré» (Jn 20:25); pero, ocho días después, hizo su acto de fe, acatando el reproche de Jesús: «Porque me has visto has creído. Dichosos los que no han visto y han creído. « (Jn 20:29).
Esto agota todo nuestro conocimiento cierto con respecto al Apóstol; pero su nombre es el punto de partida de una considerable literatura apócrifa, y hay también ciertos datos históricos que sugieren que algunos de estos materiales apócrifos pueden contener gérmenes de verdad.
El documento principal acerca de él es el "Acta Thomae", conservada para nosotros, con algunas variaciones,  en griego y en siríaco, y con signos inconfundibles de su origen gnóstico. Puede ser de hecho obra del propio Bardesanes. La historia en muchos de sus detalles es absolutamente extravagante, pero es el dato más antiguo, fue fechado por Harnack (Chronologie, 2, 172) al principio del tercer siglo, en el 220 d,C.  
Si el lugar de su origen es realmente Edessa, como Harnack y otros sostienen con legítimas razones (ibid., pág. 176), esto daría una considerable probabilidad a la afirmación, explícitamente hecha en el  "Acta" (Bonet cap. 170, p.286), de que las reliquias del Apóstol Tomás, que sabemos que eran veneradas en Edessa, realmente habían venido de Oriente. La extravagancia de la leyenda puede juzgarse por el hecho de que en más de un lugar (cap. 31, pág., 148) representa a Tomás (Judas Tomás, como es nombrado aquí y en otras lugares de tradición siríaca) como el hermano gemelo de Jesús.
Tomás en siríaco es el equivalente al didymos en griego, y significa mellizo. Rendel Harris, que exagera mucho el culto de los Dioscuros, lo considera una transformación de un culto pagano en Edessa pero este punto es, como poco,  problemático.    La historia transcurre como sigue: Tras la separación de los Apóstoles, India fue la porción de Tomás, pero manifestó su incapacidad para ir;  tras lo cual, su Maestro Jesús se apareció de un modo sobrenatural a Abban, enviado de Gundafor, un rey hindú, y le vendió a Tomás como esclavo, para servir a Gundafor como carpintero.
Entonces Abban y Tomás navegaron hasta llegar a Andrápolis dónde desembarcaron y asistieron a la fiesta de las bodas de la hija del gobernador. Siguieron extraños sucesos y Cristo, bajo la apariencia de Tomás,  exhortó a la novia a permanecer virgen. Llegado a India Tomás emprendió la construcción de un palacio para Gundafor, pero gastó el dinero a él confiado con los pobres. Gundafor lo encarceló; pero el apóstol escapó milagrosamente y Gundafor se convirtió. Recorriendo el país para predicar, Tomás se encontró con extrañas aventuras de dragones y asnos salvajes.
Entonces llegó a la ciudad de rey Misdai (en siríaco Mazdai), dónde convirtió a Tertia, la esposa de Misdai,  y a Vazan, su hijo. Después de ello fue condenado a muerte, llevado fuera de la ciudad a una colina, y atravesado por las lanzas de cuatro soldados. Fue enterrado en la tumba de los antiguos reyes pero sus restos fueron después llevados a occidente.    Ahora bien, es ciertamente un hecho notable que, alrededor del año 46 d.C.,  gobernaba un rey sobre la zona de Asia al sur del Himalaya, representada actualmente por Afganistán, Beluchistan, el Pundjab, y Sind, que llevaba el nombre de Gondophernes o Guduphara. Lo sabemos por el descubrimiento de monedas, algunas de estilo parto con las leyendas griegas, otras hindúes con  las leyendas en un dialecto hindú en caracteres kharoshthi.
A pesar de las pequeñas variaciones la identificación del nombre con el Gundafor del "Acta Thomae"  es inequívoca y apenas se discute. Más aún, tenemos la evidencia de la inscripción Takht-i-Bahi,  que está fechada y qué los mejores especialistas aceptan para establecer que el rey Gunduphara probablemente empezó a reinar sobre el  20 d.C. y todavía estaba reinando en el 46.
Hay excelentes razones de nuevo para creer que Misdai o Mazdai bien pueden ser la transformación de un nombre hindú hecha en tierra Iraní. En este caso probablemente representaría a un cierto rey Vasudeva de Mathura, sucesor de Kanishka. No hay duda de que no se puede deducir que el narrador gnóstico que escribió el "Acta Thomae" pudiera haber adoptado algunos nombres históricos hindúes para dar verosimilitud a su obra;  pero, como el Sr. Fleet  deduce en sus severamente críticos escritos,  " los nombres puestos aquí  en relación con Sto. Tomás son característicos, no tal y como han existido en la historia y tradición hindú" (Joul. of R.Asiátic. Soc., 1905, p.235).
Por otro lado, la tradición de que Sto. Tomás predicó en "India"  se extendió ampliamente por  Oriente y Occidente y aparece en escritores como Efraim,  Siro, Ambrosio, Paulino, Jerónimo y más tarde en Gregorio de Tours y otros, es difícil todavía descubrir algún fundamento adecuado para la creencia, largamente aceptada, de que Sto. Tomás realizó sus viajes misioneros por el lejano sur de Mylapore, no lejos de Madrás, y allí sufrió el martirio.
En esta región todavía se encuentra una cruz en un bajorrelieve de granito con una inscripción en  pahlavi (persa antiguo) datada en el siglo séptimo, y la tradición de que fue allí donde Sto. Tomás entregó su vida es localmente muy fuerte. Es cierto también que en el Malabar o costa oeste del sur de la India, todavía existe un grupo de cristianos que aún usan un tipo de siríaco como lengua litúrgica. Parece difícil determinar si esta Iglesia data del tiempo de Sto. Tomás Apóstol (hubo un obispo Siro-Caldeo, Juan,  "de India y Persia" que asistió al Concilio de Nicea en el 325) o si el Evangelio fue por primera vez predicado allí en el 345 bajo la persecución persa de Shapur (o Sapor), o si lo fue por los misioneros sirios que acompañaron un cierto Tomás Cana y penetraron en la costa Malabar alrededor del año 745.
Sólo sabemos que en el siglo sexto Cosmas Indicopleustes habla de la existencia de cristianos en Male (¿Malabar?) bajo un obispo que había sido consagrado en Persia. El rey Alfredo el Grande aparece en la "Crónica" anglosajona» enviando una expedición para establecer relaciones con estos cristianos del lejano Oriente.    Por otro lado las reputadas reliquias de Sto. Tomás estaban ciertamente en Edessa en el siglo cuarto, y allí permanecieron hasta que fueron trasladadas a Chios en 1258 y a Ortona. La improbable sugerencia de que Sto.
Tomás predicó en América (American Eccles ., 1899, pp.1-18) está basada en una interpretación equivocada del texto de los Hechos de los Apóstoles (1, 8;  cf. Berchet, "Fonte italiane per la storia della scoperta del Nuovo Mondo", II, 236, y I, 44).    Además del "Acta Thomae" de la que existe una redacción, diferente y notablemente más corta, en etíope y latín, tenemos un breve formulario de un,  así llamado, «Evangelio de Tomás", originalmente gnóstico, y, tal y como ahora lo conocemos, meramente una historia fantástica de la niñez de Jesús, sin ningún notablemente tinte herético.
Hay también una "Revelatio Thomae", condenada como apócrifo por el Decreto del Papa Gelasio  que se ha recuperado recientemente de diversas fuentes de modo fragmentado  (vease el texto completo en la Revista benedictina, 1911, el pp. 359-374).




Oremos  

Concédenos, Señor celebrar con alegría la fiesta de Santo Tomás; que la intercesión de este apóstol, que reconoció y confesó a Cristo como a su Señor y su Dios, nos haga crecer en la fe, para que así, creyendo en Jesús, el Mesías, tengamos vida en su nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.

At table with Jesus

DAILY GOSPEL: 02/07/2010
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Friday of the Thirteenth week in Ordinary Time


Book of Amos 8:4-6.9-12.
Hear this, you who trample upon the needy and destroy the poor of the land!
"When will the new moon be over," you ask, "that we may sell our grain, and the sabbath, that we may display the wheat? We will diminish the ephah, add to the shekel, and fix our scales for cheating!
We will buy the lowly man for silver, and the poor man for a pair of sandals; even the refuse of the wheat we will sell!"
On that day, says the Lord GOD, I will make the sun set at midday and cover the earth with darkness in broad daylight.
I will turn your feasts into mourning and all your songs into lamentations. I will cover the loins of all with sackcloth and make every head bald. I will make them mourn as for an only son, and bring their day to a bitter end.
Yes, days are coming, says the Lord GOD, when I will send famine upon the land: Not a famine of bread, or thirst for water, but for hearing the word of the LORD.
Then shall they wander from sea to sea and rove from the north to the east In search of the word of the LORD, but they shall not find it.

Psalms 119:2.10.20.30.40.131.
Happy those who observe God's decrees, who seek the LORD with all their heart.
With all my heart I seek you; do not let me stray from your commands.
At all times my soul is stirred with longing for your edicts.
The way of loyalty I have chosen; I have set your edicts before me.
See how I long for your precepts; in your justice give me life.
I sigh with open mouth, yearning for your commands.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Matthew 9:9-13.
As Jesus passed on from there, he saw a man named Matthew sitting at the customs post. He said to him, "Follow me." And he got up and followed him.
While he was at table in his house, many tax collectors and sinners came and sat with Jesus and his disciples.
The Pharisees saw this and said to his disciples, "Why does your teacher eat with tax collectors and sinners?"
He heard this and said, "Those who are well do not need a physician, but the sick do.
Go and learn the meaning of the words, 'I desire mercy, not sacrifice.' I did not come to call the righteous but sinners."
Mt 9,9-13
Commentary of the day 
Saint Bede the Venerable (c.673-735), monk, Doctor of the Church
Homilies on the Gospels, I, 21 ; CCL 122, 149-151
At table with Jesus
       «While he was at table in the house, many tax collectors and sinners came and sat with Jesus and his disciples.» Let us try to understand what we are told here at a deeper level. Matthew did not simply offer a material meal to the Lord in his earthly home but, even more importantly, he prepared a feast in the house of his heart through his faith and love like the one who bore witness, saying: «I stand at the door and knock: if anyone hears my voice and opens the door, I will enter his house and dine with him and he with me» (Rv 3,20).

       Our Lord does indeed stand at the door and knock when he makes our hearts attentive to his will, whether through the words of teachers or through an interior inspiration. We open our door to the sound of his voice when we freely accept his teachings, whether interior or exterior, and when, after understanding what we are to do, we carry them out. And he comes in to share our meal, he with us and we with him, because he dwells in the hearts of his friends, thanks to his love, to feed them constantly with his own hand by the light of his presence. Thus he causes their desires to rise up by degrees while he himself feeds on their earnest desire for heaven as on the most delicious food.
                    

Friday, 02 July 2010

St. Bernardino Realino, Priest (1530-1616)



SAINT BERNARDINO REALINO
Priest
(1530-1616)
        St. Bernardino Realino was born into a noble family of Capri, Italy in 1530. After receiving a thorough and devout Christian education at the hands of his mother, he went on to study medicine at the University of Bologna, but after three years he switched to law and received his doctorate in 1563. Word of his learning, dedication, and legal brilliance spread rapidly, and in 1554 he was summoned to Naples to assume the position of auditor and lieutenant general.
        Shortly afterward, his exemplary young man came to the realization that he had a religious vocation and, aided by our Lady's appearance to him, joined the Society of Jesus, being ordained in 1567. For three years he labored unstintingly at Naples, devoting himself wholeheartedly to the service of the poor and the youth, and then he was sent to Lecce where he remained for the last forty-two years of his life.
        St. Bernardino won widespread recognition as a result of his ceaseless apostolic labors. He was a model confessor, a powerful preacher, a diligent teacher of the Faith to the young, a dedicated shepherd of souls, as well as Rector of the Jesuit college  in Lecce and Superior of the Community there. His charity to the poor and the sick knew no bounds and his kindness brought about the end of vendettas and public scandals that cropped up from time to time.
        So greatly was this saint loved and appreciated by his people that in 1616, as he lay on his death bed the city's magistrates formally requested that he should take the city under his protection. Unable to speak, St. Bernardino bowed his head. He died with the names of Jesus and Mary on his lips.


«En la mesa con Jesús»

EVANGELIO DEL DÍA: 02/07/2010


¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68



Viernes de la XIII Semana del Tiempo Ordinario


Libro de Amós 8,4-6.9-12.
Escuchen esto, ustedes, los que pisotean al indigente para hacer desaparecer a los pobres del país.
Ustedes dicen: "¿Cuándo pasará el novilunio para que podamos vender el grano, y el sábado, para dar salida al trigo? Disminuiremos la medida, aumentaremos el precio, falsearemos las balanzas para defraudar;
compraremos a los débiles con dinero y al indigente por un par de sandalias, y venderemos hasta los desechos del trigo".
Aquel día -oráculo del Señor- yo haré que el sol se ponga al mediodía, y en pleno día cubriré la tierra de tinieblas;
cambiaré sus fiestas en duelo y todos sus cantos en lamentaciones; haré que todos se ciñan un sayal y que se rapen todas las cabezas; haré que estén de duelo como por un hijo único, y su final será como un día de amargura.
Vendrán días -oráculo del Señor- en que enviaré hambre sobre el país, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de escuchar la palabra del Señor.
Se arrastrarán de un mar a otro e irán errantes del norte al este, buscando la palabra del Señor, pero no la encontrarán.

Salmo 119,2.10.20.30.40.131.
Felices los que cumplen sus prescripciones y lo buscan de todo corazón,
Yo te busco de todo corazón: no permitas que me aparte de tus mandamientos.
Mi alma se consume, deseando siempre tus decisiones.
Elegí el camino de la verdad, puse tus decretos delante de mí.
Yo deseo tus mandamientos: vivifícame por tu justicia.
Abro mi boca y aspiro hondamente, porque anhelo tus mandamientos.

Evangelio según San Mateo 9,9-13.
Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme". El se levantó y lo siguió.
Mientras Jesús estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con él y sus discípulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los discípulos: "¿Por qué su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jesús, que había oído, respondió: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores". 
Mt 9,9-13
Leer el comentario del Evangelio por 
San Beda el Venerable (hacia 673-735), monje, doctor del a Iglesia
Homilías sobre los Evangelios, I, 21 ; CCL 122, 149-151
«En la mesa con Jesús»
     «Estando Jesús a la mesa en su casa, de entre los muchos que lo seguían, un grupo de recaudadores y otra gente de mala fama se sentaron con Jesús y sus discípulos». Procuremos penetrar más profundamente el significado de estos hechos. Mateo no sólo ofreció al Señor un banquete temporal en su casa terrena, sino que le preparó, por su fe y su amor, otro banquete mucho más grato en la casa de su corazón tal como lo dicen aquellas palabras: «Estoy a la puerta y llamo: si alguno escucha mi voz y me abre, entraré y comeremos juntos» (Ap 3,20).
     Sí, el Señor está a al puerta y llama cuando nuestro corazón está pronto y atento a cumplir su voluntad, ya sea a través de una palabra de los que enseñan, ya por una inspiración interior. Abrimos la puerta a la llamada de su voz cuando, libremente, habiendo comprendido lo que debemos hacer, lo realizamos. Él entra para comer con nosotros y nosotros con él porque habita en el corazón de sus amigos a través de la gracia de su amor, para, sin cesar, alimentarlos con la luz de su presencia. De esta manera sus deseos tienden cada vez más hacia las cosas celestiales, y él mismo se deleita en esos deseos como en manjar más delicioso.




viernes 02 Julio 2010

San Bernardino



Santos Bernardino Realino, S.J. y otros santos jesuitas

En este día la Iglesia recuerda varios santos y beatos sacerdotes de la Compañía de Jesús queestuvieron dedicados al apostolado en distintas partes de Europa.

 San Juan Francisco de Régis. Francés, nace 1597, † el 31 de diciembre de 1640, canonizado por Clemente XII en 1737. San Francisco de Gerónimo. Italiano, nace 1642, † el 11 de mayo 1716, canonizado por Gregorio XVI en 1839. Beato Julián Maunoir. Francés, nace 1606, † el 28 de enero de 1683, beatificado por Pío XII en 1951. Beato Antonio Baldinucci. Italiano, nace 1665, † el 7 de noviembre de 1717, beatificado por León XIII en 1893.
 San Bernardino Realino. Italiano, nace 1530, † 2 de julio de 1616, canonizado por Pío XII en 1947.
Bernardino Realino nació el 1 de diciembre de 1530 en una ilustre familia de Carpi (MO) y de sus primeros estudios de los profesores que entran en la casa.

Durante 16 años asistió a la Academia de Modena, en uno de los más destacados centros culturales de Italia, donde fue fuertemente atraído por las humanidades. Estudio, entonces, la filosofía y medicina en la Universidad de Bolonia, y, por último, a la edad de 26 años, se graduó en "utruque jure", es decir, tanto en el derecho canónico que civile.

Su padre, un colaborador del cardenal Cristoforo Madruzzo que, como obispo de Trento, era el "dueño" del famoso Consejo y uno de los protagonistas, el 1556 es el Gobernador de Milán para el rey Philip II de España.

Bajo su protección el producto Bernardino empieza en las calles de "cargo público". Empiece por hacer una Felizzano el alcalde de Monferrato, y luego ir a Alejandría como un "abogado tributario" (el fiscal).

Después de las cesiones en el Piamonte, pasa al servicio del marqués Ferdinando Francesco d'Avalos, virrey de Sicilia y se traslada a Nápoles, la ciudad también está sujeto a España con su reino.

Aquí, sin embargo, deja su carrera. Bernardino Realino asistieron a los jesuitas, recién llegados de la ciudad, y decide ser uno de ellos, el abandono de los códigos y las carreras. Ella le da la bienvenida en 1564 Salmeron Alonso, uno de los iniciadores de la Compañía de Jesús con Ignacio de Loyola.

Bernardino, en 1567 fue ordenado sacerdote y se convierten en el maestro de novicios de los jesuitas. Siete años después, en Lecce, crear una universidad a la que se dedican a la muerte.

Al mismo tiempo se dedicó a la gente de Lecce, ricos y pobres, educados e ignorantes, todos asombrados por su paciencia en el tratamiento irreductible de situaciones, necesidades, problemas.

Muere  el 2 de julio de 1616 a la edad de 86 años.

Pope Pius XII proclamó santo en 1947.

Significado del nombre Bernard, Bernard, "como valiente oso" (alemán
).
Fonti: santiebeati; gesuiti.it; wikipendia («RIV.»).