EVANGELIO DEL DÍA

martes, 25 de enero de 2011

Timoteo y Tito, sucesores de los apóstoles


EVANGELIO DEL DÍA: 26/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68

San Timoteo y San Tito, obispos - Memoria
Segunda Carta de San Pablo a Timoteo 1,1-8.
Pablo, Apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, para anunciar la promesa de Vida que está en Cristo Jesús,
saluda a Timoteo, su hijo muy querido. Te deseo la gracia, la misericordia y la paz que proceden de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo.
Doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia pura al igual que mis antepasados, recordándote constantemente, de día y de noche, en mis oraciones.
Al acordarme de tus lágrimas, siento un gran deseo de verte, para que mi felicidad sea completa.
Porque tengo presente la sinceridad de tu fe, esa fe que tuvieron tu abuela Loide y tu madre Eunice, y estoy convencido de que tú también tienes.
Por eso te recomiendo que reavives el don de Dios que has recibido por la imposición de mis manos.
Porque el Espíritu que Dios nos ha dado no es un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de sobriedad.
No te avergüences del testimonio de nuestro Señor, ni tampoco de mí, que soy su prisionero. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos que es necesario padecer por el Evangelio, animado con la fortaleza de Dios.

Salmo 96(95),1-2.3.7-8.10.
Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre, día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos, aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del nombre del Señor. Entren en sus atrios trayendo una ofrenda,
Digan entre las naciones: "¡El Señor reina! El mundo está firme y no vacilará. El Señor juzgará a los pueblos con rectitud".

Evangelio según San Lucas 10,1-9.
Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¡Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios está cerca de ustedes'. 
Lc 10,1-9
Leer el comentario del Evangelio por 
Catecismo de la Iglesia católica
§ 863-865
Timoteo y Tito, sucesores de los apóstoles
     Toda la Iglesia es apostólica mientras permanezca, a través de los sucesores de san Pedro y de los apóstoles, en comunión de fe y de vida con su origen. Toda la Iglesia es apostólica en cuanto ella es «enviada» al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío. «La vocación cristiana, por su misma naturaleza, es también vocación al apostolado». Se llama «apostolado» a «toda la actividad del Cuerpo Místico» que tiende a «propagar el Reino de Cristo por toda la tierra» (Vaticano II: AA 2).

     «Siendo Cristo, enviado por el Padre, fuente y origen del apostolado de la Iglesia», es evidente que la fecundidad del apostolado, tanto el de los ministros ordenados como el de los laicos, depende de su unión vital con Cristo. Según sean las vocaciones, las interpretaciones de los tiempos, los dones variados del Espíritu Santo, el apostolado toma las formas más diversas. Pero siempre es la caridad, alimentada sobre todo en la Eucaristía, «que es como el alma de todo apostolado» (AA 3).

     La Iglesia es una, santa, católica y apostólica en su identidad profunda y última, porque en ella existe ya y será consumado al fin de los tiempos «el Reino de los cielos», «el Reino de Dios», que ha venido en la persona de Cristo y que crece misteriosamente en el corazón de los que le son incorporados hasta su plena manifestación escatológica. Entonces todos los hombres rescatados por él, hecho en él «santos e inmaculados en presencia de Dios en el Amor» (Ef 1,4), serán reunidos como el único Pueblo de Dios, «la Esposa del Cordero», «la Ciudad Santa que baja del Cielo de junto a Dios y tiene la gloria de Dios; y «la muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce apóstoles del Cordero» (Ap 21,9-11.14). 


miércoles 26 Enero 2011

SanTimoteo



San Tito Obispo y discípulo de San Pablo La figura de Tito es inseparable de Pablo.
Tito es menos afectivo que Timoteo, pero más enérgico, más fuerte en las contradicciones. Pablo lo llama su ayuda preciosa, su hijo querido, su amadísimo hermano.   
 Se habían conocido en Antioquía. Pablo lo asocia a su apostolado y se lo lleva al concilio de Jerusalén. Era un caso delicado, pues Tito venía de la gentilidad, y los más rigoristas exigían que fuera circuncidado, para ser admitido a los ágapes. Después de muchas discusiones, la tesis de Pablo venció. Para ser discípulo de Jesús no era necesario circuncidarse.  
Tito acompaña a Pablo en el tercer viaje: Asia Menor, Macedonia, Acaya, Jerusalén. Cuando el cisma surgió en Corinto, Pablo envía a Tito a solucionar el conflicto, y a la vez le encarga una colecta en Acaya y Macedonia para la Iglesia madre de Jerusalén. Corinto ardía en discusiones. El celo y habilidad de Tito logró la pacificación de la comunidad de Corinto. Después Pablo lo consagra obispo y le recomienda poner orden en la difícil situación por la que pasa la comunidad de Creta.   
Todo estaba allí muy confuso. Epiménides, cretense, pintaba con duros trazos a sus compatriotas: "Son mentirosos empedernidos, malas bestias, vientres perezosos". Tito había de poner en juego toda su habilidad para separar el trigo de la paja, pues muchos se habían hecho cristianos con torcidas intenciones.    San Pablo escribe una Carta a Tito, y le recomienda que proceda con autoridad frente a los indisciplinados, y con mucha vigilancia en lo que se refiere "a cuestiones necias, genealogías, altercados y vanas disputas sobre la Ley". "Habla con imperio y que nadie te desprecie". Otra vez el celo apostólico de Tito triunfó como antes en Corinto. Tito supo ganarse el cariño de los cretenses y a ellos se entregó hasta el fin de su vida.  
 Fue dirigida hacia el año 65. Tito era nacido de padres paganos, era “hijo querido según la fe”, lo que quiere decir que el Apóstol mismo lo hubiera ganado para Cristo. La situación religiosa en la isla era muy triste: los cretenses se entregaban a muchos vicios, eran mentirosos, perezosos, inmorales; sin hablar de los herejes que allí se habían infiltrado. Por lo cual San Pablo escribe aquí otra de sus Epístola llamadas pastorales, para consolar a u hijo en la fe, dándole a la vez instrucciones para el ejercicio del ministerio episcopal. Según la piedad: vemos aquí una vez más como el Apóstol relaciona íntimamente, desde el principio, la piedad con el exacto conocimiento de la verdad, porque una cosa depende de la otra    

SAN TIMOTEO,
Obispo  Es emocionante leer los Hechos de los Apóstoles y ver cómo el mensaje de Jesucristo se difundía de casa en casa, de ciudad en ciudad. Veían la transformación que se obraba en los corazones, y cada día crecía el número de creyentes. "Incluso muchos sacerdotes se convertían a la fe".   El principal instrumento del Espíritu era San Pablo. Y con él sus colaboradores. Sobre todo, Timoteo y Tito. Habían arrojado a Pablo de Iconio. Entonces se dirige a Listra y se encuentra con una familia judía acogedora: Eunice, su madre Loida y su hijo Timoteo. Los tres se bautizan.    
Después recordará Pablo a Timoteo "la fe sincera de su madre y abuela". La semilla ha caído en tierra buena, y cuando luego vuelve Pablo, contempla la gran labor que ha realizado Timoteo. Lo asocia a su ministerio, le impone las manos, y desde entonces le acompaña siempre como su más fiel colaborador. Se complementaban bien. Pablo, ardiente y audaz. Timoteo, tímido y precavido, pero dócil y fiel.    Juntos acometerán grandes empresas. Timoteo acompaña siempre a Pablo en sus viajes apostólicos por Asia y Grecia. Es su enfermero, su secretario y confidente y el báculo de su ancianidad. "No hay hombre que esté tan unido a mí de corazón y de espíritu". Cuando Pablo sale perseguido de Filipos, encomienda la tarea a Timoteo.    
Pablo, preso en Roma, presiente su fin ya cercano. Consagra obispo a Timoteo y lo envía a Efeso. Le escribe dos Cartas, la última desde Roma, cuando Timoteo está ya en Efeso. Es el testamento apostólico de Pablo, un verdadero código del ministerio pastoral. Carta valiente y a la vez dolorida. Se despide y le da consejos de prudencia y valentía. Los Hechos no vuelven a hablar de Timoteo. En Efeso siguió, según Eusebio, fiel a su misión.  
La Carta de San Pablo a los Efesios, es un insondable abismo de misterios divinos que hemos de conocer, porque nos revela el plan de Dios sobre nuestro destino, e influyen de un modo decisivo sobre nuestra vida espiritual, situándonos en la verdadera posición, infinitamente feliz, que nos corresponde gracias a la redención de Jesucristo. Frente a tales misterios dice el Cardenal Newman, “ la conducta de la mayoría de los católicos dista muy poco de la que tendrían si creyeran que el cristianismo era una fábula “.
 Efeso, capital de Asia Menor, dónde más tarde tuvo su sede el Apóstol San Juan, es la ciudad en la que San Pablo, en su tercer viaje apostólico, predicó el Evangelio durante casi tres años. La carta, escrita en Roma durante el primer cautiverio ( 61-63), se dirige tal vez no solo a los Efesios sino también a las demás Iglesias, lo que se deduce por la ausencia de noticias personales y por la falta de las palabras “en Efesos” v.1, en los manuscritos más antiguo. Algunos han pensado que podría ser esta la enviada a Laodicea según Col. 4,16




Oremos


Señor Dios nuestro, que concediste a los santos Timoteo y Tito vivir de manera semejante a los apóstoles, haz que, ayudados por su intercesión, vivamos en éste mundo justa y piadosamente y alcancemos después tu reino eterno. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.








Calendario de fiestas marianasNuestra Señora de Campo Largo, Madrid, España (1261).



lunes, 24 de enero de 2011

« Is not this the man who was persecuting us? » (Ac 9,21)

DAILY GOSPEL: 25/01/2011
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


The Conversion of Saint Paul, apostle - Feast

Acts of the Apostles 22:3-16.
"I am a Jew, born in Tarsus in Cilicia, but brought up in this city. At the feet of Gamaliel I was educated strictly in our ancestral law and was zealous for God, just as all of you are today.
I persecuted this Way to death, binding both men and women and delivering them to prison.
Even the high priest and the whole council of elders can testify on my behalf. For from them I even received letters to the brothers and set out for Damascus to bring back to Jerusalem in chains for punishment those there as well.
"On that journey as I drew near to Damascus, about noon a great light from the sky suddenly shone around me.
I fell to the ground and heard a voice saying to me, 'Saul, Saul, why are you persecuting me?'
I replied, 'Who are you, sir?' And he said to me, 'I am Jesus the Nazorean whom you are persecuting.'
My companions saw the light but did not hear the voice of the one who spoke to me.
I asked, 'What shall I do, sir?' The Lord answered me, 'Get up and go into Damascus, and there you will be told about everything appointed for you to do.'
Since I could see nothing because of the brightness of that light, I was led by hand by my companions and entered Damascus.
"A certain Ananias, a devout observer of the law, and highly spoken of by all the Jews who lived there,
came to me and stood there and said, 'Saul, my brother, regain your sight.' And at that very moment I regained my sight and saw him.
Then he said, 'The God of our ancestors designated you to know his will, to see the Righteous One, and to hear the sound of his voice;
for you will be his witness before all to what you have seen and heard.
Now, why delay? Get up and have yourself baptized and your sins washed away, calling upon his name.'

Psalms 117:1.2.
Praise the LORD, all you nations! Give glory, all you peoples!
The LORD'S love for us is strong; the LORD is faithful forever. Hallelujah!

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Mark 16:15-18.
He said to them, "Go into the whole world and proclaim the gospel to every creature.
Whoever believes and is baptized will be saved; whoever does not believe will be condemned.
These signs will accompany those who believe: in my name they will drive out demons, they will speak new languages.
They will pick up serpents (with their hands), and if they drink any deadly thing, it will not harm them. They will lay hands on the sick, and they will recover." 
 Mc 16,15-18
Commentary of the day 
Saint Cyril of Jerusalem (313-350), Bishop of Jerusalem, Doctor of the Church
Baptismal catechesis 10
« Is not this the man who was persecuting us? » (Ac 9,21)
«We preach not ourselves, but Christ Jesus as Lord, and ourselves as your servants for Jesus' sake» (2Cor 4,5). Who then is this? The former persecutor. O mighty wonder! The former persecutor himself preaches Christ. But why? Was he bribed? No, there was no one who could have persuaded him in that way. Was it the sight of Christ on earth that blinded him? But Jesus had already been taken up into heaven. Saul set out from Jerusalem to persecute Christ's church, and after three days the persecutor had become a preacher in Damascus. By what power? Others call friends as witnesses for friends but I have presented to you as a witness the former enemy.

Do you still doubt? The testimony of Peter and John is weighty... but they were indeed his friends. But of the testimony of one who was formerly his enemy, and afterwards died for his sake, who can any longer doubt the truth? I am amazed at the wise dispensation of the Holy Spirit;... to Paul, the former persecutor, he gave the privilege of writing fourteen letters... In order that his teaching might be beyond question, he granted the former enemy and persecutor the privilege of writing more letters than Peter and John so that we might all be thus made believers. For «all were amazed at Paul and said: 'Isn't this the man who was formerly a persecutor? Didn't he come here to take us away bound to Jerusalem?'» (Acts 9,21) «Be not amazed,» said Paul, I know «it is hard for me to kick against the pricks» (Acts 26,14): I know that «I am not worthy to be called an apostle, because I persecuted the Church of God» (1Cor 15,9); but «mercy was shown to me because I did it in ignorance»... «the grace of God was exceedingly abundant in me» (1Tm 1,13-14).



«¿No es éste el que nos perseguía?» (Hch 9,21)

EVANGELIO DEL DÍA: 25/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


La Conversión de San Pablo - Fiesta

Libro de los Hechos de los Apóstoles 22,3-16.
"Yo soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero me he criado en esta ciudad y he sido iniciado a los pies de Gamaliel en la estricta observancia de la Ley de nuestros padres. Estaba lleno de celo por Dios, como ustedes lo están ahora.
Perseguí a muerte a los que seguían este Camino, llevando encadenados a la prisión a hombres y mujeres;
el Sumo Sacerdote y el Consejo de los ancianos son testigos de esto. Ellos mismos me dieron cartas para los hermanos de Damasco, y yo me dirigí allá con el propósito de traer encadenados a Jerusalén a los que encontrara en esa ciudad, para que fueran castigados.
En el camino y al acercarme a Damasco, hacia el mediodía, una intensa luz que venía del cielo brilló de pronto a mi alrededor.
Caí en tierra y oí una voz que me decía: 'Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?'.
Le respondí: '¿Quién eres, Señor?', y la voz me dijo: 'Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues'.
Los que me acompañaban vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba.
Yo le pregunté: '¿Qué debo hacer, Señor?'. El Señor me dijo: 'Levántate y ve a Damasco donde se te dirá lo que debes hacer'.
Pero como yo no podía ver, a causa del resplandor de esa luz, los que me acompañaban me llevaron de la mano hasta Damasco.
Un hombre llamado Ananías, fiel cumplidor de la Ley, que gozaba de gran prestigio entre los judíos del lugar,
vino a verme y, acercándose a mí, me dijo: 'Hermano Saulo, recobra la vista'. Y en ese mismo instante, pude verlo.
El siguió diciendo: 'El Dios de nuestros padres te ha destinado para conocer su voluntad, para ver al Justo y escuchar su Palabra,
porque tú darás testimonio ante todos los hombres de lo que has visto y oído.
Y ahora, ¿qué esperas? Levántate, recibe el bautismo y purifícate de tus pecados, invocando su Nombre'.

Salmo 117,1.2.
¡Alaben al Señor, todas las naciones, glorifíquenlo, todos los pueblos!
Porque es inquebrantable su amor por nosotros, y su fidelidad permanece para siempre. ¡Aleluya!

Evangelio según San Marcos 16,15-18.
Entonces les dijo: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación.
El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas;
podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los curarán". 
Mc 16,15-18
Leer el comentario del Evangelio por 
San Cirilo de Jerusalén (313-350), obispo de Jerusalén, doctor de la Iglesia
Catequesis bautismal, 10

«¿No es éste el que nos perseguía?» (Hch 9,21)
     «No nos predicamos a nosotros mismos, predicamos que Cristo es Señor, y nosotros siervos vuestros por Jesús» (2C 4,5). ¿Quién es ese testigo que anuncia a Cristo? El que antes era su perseguidor. ¡Qué maravilla! El que hasta hace poco era perseguidor, ahora anuncia a Cristo. ¿Por qué? ¿Será que lo han comprado? Pero no es él persona para dejarse persuadir de esta forma. ¿Es el hecho de haber visto a Cristo en esta tierra que lo ha cegado? Pero Jesús ya había subido al cielo. Saulo había salido de Jerusalén para perseguir a la Iglesia de Cristo, y tres días más tarde, en Damasco, el perseguidor se había transformado en predicador. ¿Bajo qué influencia? Algunos apelan a gente de su partido como testigos en favor de sus amigos. Yo, digo lo contrario, a ti, mi antiguo enemigo, te he hecho mi testigo.


     ¿Todavía dudas? Grande es el testimonio de Pedro y de Juan, pero... eran personas de casa. Cuando el testigo es el antiguo enemigo, un hombre que más tarde morirá por la causa de Cristo, ¿quién podría todavía dudar del valor de su testimonio? Estoy lleno de admiración por los planes del Espíritu Santo...: concede a Pablo, el antiguo perseguidor, escribir sus catorce cartas... Puesto que no se podía contradecir su enseñanza, concedió al que anteriormente había sido su enemigo y perseguidor, escribir más que Pedro y Juan; así vemos como es sólida nuestra fe común. En cuanto a Pablo, efectivamente, todos quedaban estupefactos: «¿Acaso no es éste el mismo que nos perseguía? ¿No vino aquí para llevársenos encadenados?» (Hch 9,21). No estéis tan extrañados, decía Pablo. Lo sé muy bien; para mí  «es duro dar coces contra el aguijón» (Hch 26,14). «No soy digno de llamarme apóstol, porque he perseguido a la Iglesia de Dios» (1C 15,9); «Dios tuvo compasión de mí, porque no sabía lo que hacía»... «Dios derrochó su gracia en mí» (1Tm 1,13-14).



martes 25 Enero 2011

Conversión de San Pablo



La conversión de San Pablo es uno de los mayores acontecimientos del siglo apostólico. Así lo proclama la Iglesia al dedicar un día del ciclo litúrgico a la conmemoración de tan singular efemérides. "Era, la muerte repentina, trágica, del judío, y el nacimiento esplendoroso, fulgurante, del cristiano y del apóstol". San Jerónimo lo comentaba así: "El mundo no verá jamás otro hombre de la talla de San Pablo".

Saulo, nacido en Tarso, hebreo, fariseo rigorista, bien formado a los pies de Gamaliel, muy apasionado, ya había tomado parte en la lapidación del diácono Esteban, guardando los vestidos de los verdugos "para tirar piedras con las manos de todos", como interpreta agudamente San Agustín.
De espíritu violento, se adiestraba como buen cazador para cazar su presa. Con ardor indomable perseguía a los discípulos de Jesús. Pero Saulo cree perseguir, y es él el perseguido. Thompson, en El mastín del cielo, nos presenta a Dios como infatigable cazador de almas. Y cazará a Saulo.

"Cuando Jesús se evade del grupo de sus discípulos, dice Mauriac, sube al cielo y se disuelve en la luz, no se trata de una partida definitiva. Ya se ha emboscado en el recodo del camino que va de Jerusalén a Damasco, y acecha a Saulo, su perseguidor bienamado. A partir de entonces, en el destino de todo hombre existirá ese mismo Dios al acecho".

Mientras Saulo iba a Damasco en persecución de los discípulos de Jesús, una voz le envolvió, cayó en tierra y oyó la voz de Jesús: Saulo, Saulo ¿por qué me persigues? Saulo preguntó: ¿Quién eres tú, Señor? Jesús le respondió: Yo soy Jesús a quien tú persigues. ¿Y qué debo hacer, Señor?

Pocas veces un diálogo tan breve ha transformado tanto la vida de una persona. Cuando Saulo se levantó estaba ciego, pero en su alma brillaba ya la luz de Cristo. "El vaso de ignominia se había convertido en vaso de elección", el perseguidor en apóstol, el Apóstol por antonomasia.

Desde ahora "el camino de Damasco, la caída del caballo", quedará como símbolo de toda conversión. Quizá nunca un suceso humano tuvo resultados tan fulgurantes. Quedaba el hombre con sus arrebatos, impetuoso y rápido, pero sus ideales estaban en el polo opuesto al de antes de su conversión.  En adelante únicamente Cristo será el centro de su vida.

La caída del caballo representa para Pablo un auténtico punto sin retorno. "Todo lo que para mí era ganancia, lo tengo por pérdida comparado con Cristo. Todo lo tengo por basura con tal de ganar a Cristo. Sólo una cosa me interesa: olvidando lo que queda atrás y lanzándome a lo que está delante, corro hacia la meta, hacia el galardón de Dios, en Cristo Jesús". Pablo es llamado "el Primero después del único".

La vocación de Pablo es un caso singular. Es un llamamiento personal de Cristo. Pero no quita valor al seguimiento de Pablo. En el Evangelio hay otros llamamientos personales del Señor, como el del joven rico y el de Judas Iscariote, que no le siguieron o no perseveraron. "Dios es un gran cazador y quiere tener por presa a los más fuertes" (Holzner). Pablo se rindió: "He sido cazado por Cristo Jesús". Pero pudo haberse rebelado.

Normalmente los llamamientos del Señor son mucho más sencillos, menos espectaculares. No suelen llegar en medio del huracán y la tormenta, sino sostenidos por la suave brisa, por el aura tenue de los acontecimientos ordinarios de la vida, Todos tenemos nuestro camino de Damasco. A cada uno nos acecha el Señor en el recodo más inesperado del camino.





Con presunción de bélico soldado,
galán sale feroz, Pablo, atrevido,
que, si ahora en la cuenta no ha caído,
caerá muy presto del primer estado.

¿ adónde, Pablo, de soberbio armado,
para quedar con una voz vencido?.
Seguid las letras, ¿ dónde vais perdido?,
que habéis de ser doctor del mayor grado.

Aunque valor vuestra persona encierra,
no es bien que nadie contra Dios presuma:
que dará con los ojos por la tierra.

La Iglesia espera vuestra docta suma:
mirad que no sois vos para la guerra,
dejad las armas y tomad la pluma.
Amén 




Señor Dios, que has iluminado al mundo entero, con la palabra del apóstol San Pablo, haz que quienes recordamos hoy su conversión, imitando sus ejemplos, anunciemos el Evangelio al mundo y seamos así testigo de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. 





Calendario de fiestas Marianas:Traslado de las mortajas y la tumba de Nuestra Señora a Constantinopla en 455



domingo, 23 de enero de 2011

«He drives out demons»

DAILY GOSPEL: 24/01/2011
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68



Monday of the Third week in Ordinary Time

Letter to the Hebrews 9:15.24-28.
For this reason he is mediator of a new covenant: since a death has taken place for deliverance from transgressions under the first covenant, those who are called may receive the promised eternal inheritance.
For Christ did not enter into a sanctuary made by hands, a copy of the true one, but heaven itself, that he might now appear before God on our behalf.
Not that he might offer himself repeatedly, as the high priest enters each year into the sanctuary with blood that is not his own;
if that were so, he would have had to suffer repeatedly from the foundation of the world. But now once for all he has appeared at the end of the ages to take away sin by his sacrifice.
Just as it is appointed that human beings die once, and after this the judgment,
so also Christ, offered once to take away the sins of many, will appear a second time, not to take away sin but to bring salvation to those who eagerly await him.

Psalms 98:1.2-3.4.5-6.
Sing a new song to the LORD, who has done marvelous deeds, Whose right hand and holy arm have won the victory.
The LORD has made his victory known; has revealed his triumph for the nations to see,
Has remembered faithful love toward the house of Israel. All the ends of the earth have seen the victory of our God.
Shout with joy to the LORD, all the earth; break into song; sing praise.
Sing praise to the LORD with the harp, with the harp and melodious song.
With trumpets and the sound of the horn shout with joy to the King, the LORD.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Mark 3:22-30.
The scribes who had come from Jerusalem said, "He is possessed by Beelzebul," and "By the prince of demons he drives out demons."
Summoning them, he began to speak to them in parables, "How can Satan drive out Satan?
If a kingdom is divided against itself, that kingdom cannot stand.
And if a house is divided against itself, that house will not be able to stand.
And if Satan has risen up against himself and is divided, he cannot stand; that is the end of him.
But no one can enter a strong man's house to plunder his property unless he first ties up the strong man. Then he can plunder his house.
Amen, I say to you, all sins and all blasphemies that people utter will be forgiven them.
But whoever blasphemes against the holy Spirit will never have forgiveness, but is guilty of an everlasting sin."
For they had said, "He has an unclean spirit." 
Mc 3,22-30
Commentary of the day 
Origen (c.185-253), priest and theologian
Homilies on Exodus, no.1, 5
« He drives out demons»
Acknowledge this: «a new king, a king of Egypt, has come to power» in you. He is the one who imposes forced labor on you and makes you produce bricks and mortar for him. He is the one who sets taskmasters and overseers over you, who forces you on to field work with whip and lash, constraining you to build his cities. It is he who urges you to traverse the world over, stirring up land and seas to satisfy his desires...

This king of Egypt knows well that war is at hand. He forsees the coming of him who can «strip his principalities and powers, bravely triumphing over them and nailing them to the wood of the cross»... He senses that the hour of the destruction of his people is near. And so he declares: «The people of Israel is more powerful than we ourselves!» Would that he could say the same of us and that we might know ourselves more powerful than he! In what way will he sense this? If I do not accept the evil thoughts and depraved lusts he arouses in me; if I repulse his «fire-tipped arrows with the shield of faith»; if, whenever he suggests something to my soul, I say to him, calling Christ my Lord to mind: «Get away, Satan. It is written: 'The Lord, your God, you shall worship and him alone shall you serve»...

For he comes, the Lord Jesus..., to bring to submission the «principalities, dominions and powers», to submit the children of Israel to the rage of their enemies..., to teach us once again to see God in spirit, to abandon Pharaoh's works, to leave the land of Egypt, to renounce the barbaric customs of the Egyptians, «to put away the old self with its works and put on the new self, created in God's way,» «being renewed day by day» in the image of him who created us, Christ Jesus our Lord, to whom be glory and power for ever and ever. Amen.

(Biblical references: Ex 1,8; Col 2,14-15; Ex 1,9; Eph 6,16; Mt 4,10; Dt 6,13; Col 1,16; Eph 4,22-24; Col 3,9-10; 2Cor 4,16)


Monday, 24 January 2011

St. Francis of Sales, Bishop and Doctor of the Church (+ 1622) - Memorial



SAINT FRANCIS OF SALES
Bishop and Doctor of the Church
(1566-1622)
        Francis was born of noble and pious parents, near Annecy, 1566, and studied with brilliant success at Paris and Padua. On his return from Italy he gave up the grand career which his father had marked out for him in the service of the state, and became a priest.
        When the Duke of Savoy had resolved to restore the Church in the Chablais, Francis offered himself for the work, and set out on foot with his Bible and breviary and one companion, his cousin Louis of Sales. It was a work of toil, privation, and danger. Every door and every heart was closed against him. He was rejected with insult and threatened with death. But nothing could daunt or resist him, and ere long the Church burst forth into a second spring. It is stated that he converted 72,000 Calvinists.
        He was then compelled by the Pope to become Coadjutor Bishop of Geneva, and succeeded to the see in 1602. At times the exceeding gentleness with which he received heretics and sinners almost scandalized his friends, and one of them said to him, "Francis of Sales will go to Paradise, of course; but I am not so sure of the Bishop of Geneva: I am almost afraid his gentleness will play him a shrewd turn." "Ah," said the Saint, "I would rather account to God for too great gentleness than for too great severity. Is not God all love? God the Father is the Father of mercy; God the Son is a Lamb; God the Holy Spirit is a Dove-that is, gentleness itself. And are you wiser than God?"
        In union with St. Jane Frances of Chantal he founded at Annecy the Order of the Visitation, which soon spread over Europe. Though poor, he refused provisions and dignities, and even the great see of Paris.
        He died at Avignon, 1622.


Lives of the Saints, by Alban Butler, Benziger Bros. ed. [1894]


«Expulsa a los demonios»

EVANGELIO DEL DÍA: 24/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Lunes de la III Semana del Tiempo Ordinario

Carta a los Hebreos 9,15.24-28.
Por eso, Cristo es mediador de una Nueva Alianza entre Dios y los hombres, a fin de que, habiendo muerto para redención de los pecados cometidos en la primera Alianza, los que son llamados reciban la herencia eterna que ha sido prometida.
Cristo, en efecto, no entró en un Santuario erigido por manos humanas -simple figura del auténtico Santuario- sino en el cielo, para presentarse delante de Dios en favor nuestro.
Y no entró para ofrecerse así mismo muchas veces, como lo hace el Sumo Sacerdote que penetra cada año en el Santuario con una sangre que no es la suya.
Porque en ese caso, hubiera tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. En cambio, ahora él se ha manifestado una sola vez, en la consumación de los tiempos, para abolir el pecado por medio de su Sacrificio.
Y así como el destino de los hombres es morir una sola vez, después de lo cual viene el Juicio,
así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, aparecerá por segunda vez, ya no en relación con el pecado, sino para salvar a los que lo esperan.

Salmo 98,1.2-3.4.5-6.
Salmo. Canten al Señor un canto nuevo, porque él hizo maravillas: su mano derecha y su santo brazo le obtuvieron la victoria.
El Señor manifestó su victoria, reveló su justicia a los ojos de las naciones:
se acordó de su amor y su fidelidad en favor del pueblo de Israel. Los confines de la tierra han contemplado el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra, prorrumpan en cantos jubilosos.
Canten al Señor con el arpa y al son de instrumentos musicales;
con clarines y sonidos de trompeta aclamen al Señor, que es Rey.

Evangelio según San Marcos 3,22-30.
Los escribas que habían venido de Jerusalén decían: "Está poseído por Belzebul y expulsa a los demonios por el poder del Príncipe de los Demonios".
Jesús los llamó y por medio de comparaciones les explicó: "¿Cómo Satanás va a expulsar a Satanás?
Un reino donde hay luchas internas no puede subsistir.
Y una familia dividida tampoco puede subsistir.
Por lo tanto, si Satanás se dividió, levantándose contra sí mismo, ya no puede subsistir, sino que ha llegado a su fin.
Pero nadie puede entrar en la casa de un hombre fuerte y saquear sus bienes, si primero no lo ata. Sólo así podrá saquear la casa.
Les aseguro que todo será perdonado a los hombres: todos los pecados y cualquier blasfemia que profieran.
Pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tendrá perdón jamás: es culpable de pecado para siempre".
Jesús dijo esto porque ellos decían: "Está poseído por un espíritu impuro". 
 Mc 3,22-30
Leer el comentario del Evangelio por 
Orígenes (hacia 185-253), presbítero y teólogo
Homilías sobre el Éxodo, nº 1, 5
«Expulsa a los demonios»
     Reconoce: «en ti ha surgido un nuevo rey, un rey de Egipto». Es él quien te requisa para sus trabajos, te obliga a fabricar ladrillos y mortero. Es él quien te impone capataces y vigilantes, el que te empuja a través del látigo y de la vara a trabajos de tierra, te fuerza a construirle ciudades. Es él el quien te incita a recorrer el mundo, a remover tierras y mares para satisfacer tus codicias... 

     Este rey de Egipto sabe que la guerra es inminente. Presiente la venida de «aquel que puede despojar sus principados y potestades, triunfar sobre ellas con audacia y clavarlas en el madero de la cruz»...; siente ya próxima la hora de la destrucción de su pueblo. Por eso declara: «¡El pueblo de Israel es más fuerte que nosotros!» ¡Que pueda decir lo mismo refiriéndose a nosotros y nos sintamos más poderosos que él! ¿Cómo lo sentirá? Si no acojo los malos pensamientos y los deseos perversos que él me inspira; si rechazo «sus flechas incendiarias con la armadura de la fe»; si cada vez que hace alguna insinuación a mi alma, acordándome de Cristo mi Señor, le digo: «Vete, Satanás, porque está escrito: 'Al Señor, tu Dios, adorarás y a él sólo servirás'»...

     Porque el Señor Jesús viene..., para someter a los «principados, dominaciones y potestades», para sustraer a los hijos de Israel a las violencias de sus enemigos..., para enseñarnos de nuevo a ver a Dios en espíritu, a abandonar los trabajos del Faraón, a salir de la tierra de Egipto, a renunciar a las bárbaras costumbres de los egipcios, «a abandonar al hombre viejo corrompido por deseo de placer y a revestirnos del hombre nuevo creado según Dios», «a renovar nuestro interior día a día» según la imagen del que nos ha creado, Jesucristo nuestro Señor, a quien sean dadas la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén

(Referencias bíblicas: Ex 1,8; Col 2,14-15; Ex 1,9; Ef 6,7; Mt 4,10; Dt 6,13; Col 1,16; Ef 4,22-24; Col 3,9-10; 2C 4,16)


lunes 24 Enero 2011

San Francisco de Sales



San Francisco de SalesSan Francisco de Sales "uno de los más fieles trasuntos del Redentor", era hijo de los marqueses de Sales. Nació en Saboya el año 1567. Se educó en Annecy, en París y en Padua. En 1593 es ordenado sacerdote. Pasa largas horas de oración. "Las almas se ganan con las rodillas", confesaba. Atiende sin prisa al confesionario, predica, asiste a todos los necesitados.

Su celo apostólico no tenía fronteras. La provincia de Chablais había caído bajo el protestantismo. Hacia allí se dirige con su primo Luis para devolver aquellas ovejas al redil. Fue un trabajo paciente y costoso. Redactaba unas hojas sueltas, las célebres Controversias, que luego llegaban hasta los protestantes. Así le leerían los que no acudían a oírle.

A él se debe la conversión de más de sesenta mil calvinistas. El obispo Granier, que ve los frutos de la predicación de Francisco, lo recomienda como su sucesor. El año 1603 fue consagrado obispo. Multiplicó ahora su tarea apostólica: catequesis, predicación, sínodos diocesanos. Las dificultades eran numerosas. Entre otras la situación de la diócesis, que comprendía zonas de Saboya, Francia y Suiza. Era obispo titular de Ginebra, pero desde la rebelión protestante los obispos residían en Annecy. Un día Enrique IV, rey de Francia, le ofreció un rico obispado. Francisco contestó: "Me he casado con una mujer pobre. No puedo dejarla por otra más rica".

Uno de sus más fecundos apostolados fue el de la pluma. Tratado del amor de Dios. El arte de aprovechar nuestras faltas. Cartas. Controversias- Y quizá su mejor libro, de perenne actualidad, Introducción a la vida devota, que comprende una serie de normas para santificarse en el mundo.

Francisco se encontró en su camino con un alma excepcional, Santa Juana Fremiot de Chantal. Entre los dos surgió una honda amistad, ejemplo típico de equilibrio afectivo entre dos almas que caminan hacia Dios. Juntos fundaron la Orden de la Visitación, que consiguió pronto óptimos frutos.
Su vida era muy intensa.

En París se encontró con Vicente de Paúl, que diría después: "¡Qué bueno será Dios, cuando tanta suavidad hay en Francisco!" Vuelve a su diócesis, y al llegar a Lyon se sintió desfallecer. Allí rindió su alma con la calma y serenidad de toda su vida. Era el 28 de diciembre de 1622, a los 56 años de edad. Sus restos fueron trasladados a la catedral de Annecy. Hoy reposan, cerca de la Cofundadora, en el monasterio de la Visitación, que domina el bello paisaje del lago y la ciudad. Canonizado el 1665, fue declarado Doctor por Pío IX el año 1877.
Santos son aquellos que guardaron toda la agresividad para sí mismos, suele decirse. Eso fue Francisco, exigente consigo mismo, y ejemplo de moderación y de equilibrio para los demás. Es el santo de la dulzura, el apóstol de la amabilidad. "El más dulce de los hombres, y el más amable de los santos", a pesar de su fuerte temperamento. Se cuenta que al hacerle la autopsia, encontraron su hígado endurecido como una piedra, explicable por la violencia que se había hecho aquel hombre de fuerte carácter, que era en el trato todo delicadeza y suavidad. "En los negocios más graves derramaba palabras de afabilidad cordial, oía a todos apaciblemente, siempre dulce y humilde", afirma la Cofundadora, que le conocía bien.

La influencia de San Francisco de Sales en la espiritualidad ha sido enorme. Cuando San Juan Bosco buscó un protector para su familia religiosa lo encontró en él, y por eso su obra se llama salesiana. Salesianos y salesas llenan el mundo. Es patrono de los periodistas católicos.




Oremos Señor Dios nuestro, que hiciste que el obispo San Francisco de Sales se hiciera todo para todos para ganarlos a todos, haz que, iluminado por su ejemplo, también nosotros sepamos manifestar la dulzura de tu amor en el servicio de nuestros hermanos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.



Calendario de Fiestas Marianas:Nuestra Señora de Damasco (1203)


sábado, 22 de enero de 2011

Jesus gives himself wholly : he gives his own self to eat

DAILY GOSPEL: 22/01/2011
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68


Saturday of the Second week in Ordinary Time

Letter to the Hebrews 9:2-3.11-14.
For a tabernacle was constructed, the outer one, in which were the lampstand, the table, and the bread of offering; this is called the Holy Place.
Behind the second veil was the tabernacle called the Holy of Holies,
But when Christ came as high priest of the good things that have come to be, passing through the greater and more perfect tabernacle not made by hands, that is, not belonging to this creation,
he entered once for all into the sanctuary, not with the blood of goats and calves but with his own blood, thus obtaining eternal redemption.
For if the blood of goats and bulls and the sprinkling of a heifer's ashes can sanctify those who are defiled so that their flesh is cleansed,
how much more will the blood of Christ, who through the eternal spirit offered himself unblemished to God, cleanse our consciences from dead works to worship the living God.

Psalms 47(46):2-3.6-7.8-9.
All you peoples, clap your hands; shout to God with joyful cries.
For the LORD, the Most High, inspires awe, the great king overall the earth,
God mounts the throne amid shouts of joy; the LORD, amid trumpet blasts.
Sing praise to God, sing praise; sing praise to our king, sing praise.
God is king over all the earth; sing hymns of praise.
God rules over the nations; God sits upon his holy throne.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Mark 3:20-21.
He came home. Again (the) crowd gathered, making it impossible for them even to eat.
When his relatives heard of this they set out to seize him, for they said, "He is out of his mind." 
 Mc 3,20-21
Commentary of the day 
Saint Thomas Aquinas (1225-1274), Dominican theologian, Doctor of the Church
Opuscule for the Feast of Corpus Christi (trans. Breviary)
Jesus gives himself wholly : he gives his own self to eat
The only-begotten Son of God, wishing to enable us to share in his divinity, assumed our nature, so that by becoming man he might make men gods. Moreover, he turned the whole of our nature, which he assumed, to our salvation. For he offered his body to God the Father on the altar of the cross as a sacrifice for our reconciliation; and he shed his blood for our ransom and our cleansing, so that we might be redeemed from wretched captivity and cleansed from all sins.

Now in order that we might always keep the memory of his great act of love, he left his body as food and his blood as drink, to be received by the faithful under the appearances of bread and wine... What could be more precious than this banquet? It is not the meat of calves or kids that is offered, as happened under the Old Law; at this meal Christ, the true God, is set before us for us to eat. What could be more wonderful than this sacrament?...  No one is capable of expressing the delight of this sacrament, through which the sweetness of the Spirit is tasted at its source, and the memory is celebrated of that surpassing love which Christ showed in his Passion.

And so, in order to imprint the immensity of this love more deeply in the hearts of the faithful, at the Last Supper, when the Lord had celebrated the Pasch with his disciples and was about to pass from this world to his Father, he instituted this sacrament as a perpetual memorial of his Passion. It fulfilled the types of the Old Law; it was the greatest of the miracles he worked; and he left it as a unique consolation to those who were desolate at his departure. 

                    


Saturday, 22 January 2011

St. Vincent, Deacon and Martyr (+ 304)




SAINT VINCENT
Deacon and Martyr
(+ 304)
        St. Vincent was archdeacon of the church at Saragossa. Valerian, the bishop, had an impediment in his speech; thus Vincent preached in his stead, and answered in his name when both were brought before Dacian, the president, during the persecution of Diocletian. When the bishop was sent into banishment, Vincent remained to suffer and to die.
        First of all, he was stretched on the rack; and, when he was almost torn asunder, Dacian, the president, asked him in mockery "how he fared now." Vincent answered, with joy in his face that he had ever prayed to be as he was then. It was in vain that Dacian struck the executioners and goaded them on in their savage work. The martyr's flesh was torn with hooks; he was bound in a chair of red-hot iron; lard and salt were rubbed into his wounds; and amid all this he kept his eyes raised to heaven, and remained unmoved.
        He was cast into a solitary dungeon, with his feet in the stocks; but the angels of Christ illuminated the darkness, and assured Vincent that he was near his triumph. His wounds were now tended to prepare him for fresh torments, and the faithful were permitted to gaze on his mangled body. They came in troops, kissed the open sores, and carried away as relics cloths dipped in his blood.
        Before the tortures could recommence, the martyr's hour came, and he breathed forth his soul in peace.
        Even the dead bodies of the saints are precious in the sight of God, and the hand of iniquity cannot touch them, A raven guarded the body of Vincent where it lay flung upon the earth. When it was sunk out at sea the waves cast it ashore; and his relics are preserved to this day in the Augustinian monastery at Lisbon, for the consolation of the Church of Christ.


Lives of the Saints, by Alban Butler, Benziger Bros. ed. [1894]


Jesús se dio totalmente: se dio él mismo como comida

EVANGELIO DEL DÍA: 22/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Sábado de la II Semana del Tiempo Ordinario

Carta a los Hebreos 9,2-3.6-7.11-14.
En él se instaló un primer recinto, donde estaban el candelabro, la mesa y los panes de la oblación: era el lugar llamado Santo.
Luego, detrás del segundo velo había otro recinto, llamado el Santo de los santos.
Dentro de este ordenamiento, los sacerdotes entran siempre al primer recinto para celebrar el culto.
Pero al segundo, sólo entra una vez al año el Sumo Sacerdote, llevando consigo la sangre que ofrece por sus faltas y las del pueblo.
Cristo, en cambio, ha venido como Sumo Sacerdote de los bienes futuros. El, a través de una Morada más excelente y perfecta que la antigua -no construida por manos humanas, es decir, no de este mundo creado-
entró de una vez por todas en el Santuario, no por la sangre de chivos y terneros, sino por su propia sangre, obteniéndonos así una redención eterna.
Porque si la sangre de chivos y toros y la ceniza de ternera, con que se rocía a los que están contaminados por el pecado, los santifica, obteniéndoles la pureza externa,
¡cuánto más la sangre de Cristo, que por obra del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para permitirnos tributar culto al Dios viviente!

Salmo 47(46),2-3.6-7.8-9.
Aplaudan, todos los pueblos, aclamen al Señor con gritos de alegría;
porque el Señor, el Altísimo, es temible, es el soberano de toda la tierra.
El Señor asciende entre aclamaciones, asciende al sonido de trompetas.
Canten, canten a nuestro Dios, canten, canten a nuestro Rey:
el Señor es el Rey de toda la tierra, cántenle un hermoso himno.
El Señor reina sobre las naciones el Señor se sienta en su trono sagrado.

Evangelio según San Marcos 3,20-21.
Jesús regresó a la casa, y de nuevo se juntó tanta gente que ni siquiera podían comer.
Cuando sus parientes se enteraron, salieron para llevárselo, porque decían: "Es un exaltado". 
Sábado de la II Semana del Tiempo Ordinario : Mc 3,20-21
Leer el comentario del Evangelio por 
Santo Tomás de Aquino (1225-1274), teólogo dominico, doctor de la Iglesia
Opúsculo para la fiesta del Cuerpo de Cristo
Jesús se dio totalmente: se dio él mismo como comida
     El Hijo único de Dios, queriendo hacernos participar de su divinidad, tomó nuestra naturaleza con el fin de divinizar a los hombres, y se hizo hombre.  Además, lo que tomó de nosotros nos lo ha dado enteramente para nuestra salvación. En efecto, sobre el altar de la cruz ofreció su cuerpo en sacrificio a Dios Padre con el fin de reconciliarnos con él, y derramó su sangre para que fuera al mismo tiempo nuestro rescate y nuestro bautismo: rescatados de una lamentable esclavitud, quedaríamos purificados de todos nuestros pecados.

     Y para que conserváramos siempre en la memoria un tan gran beneficio, dejó a sus fieles su cuerpo como comida y su sangre como bebida, bajo las apariencias de pan y de vino... ¿Puede haber algo de mayor precio que ese banquete en el que no se nos propone, como en la Ley antigua, comer la carne de terneros y machos cabríos, sino el mismo Cristo que es Dios verdaderamente? ¿Hay algo más admirable que este sacramento?...  Nadie es capaz de expresar las delicias de este sacramento puesto que en él se gusta la dulzura espiritual en su misma fuente; y en él se celebra la memoria de este amor insuperable que Cristo nos mostró En su Pasión.

     Quiso que la inmensidad de este amor quedara grabado más profundamente en el corazón de los fieles. Por eso en la última Cena, después de haber celebrado la Pascua con sus discípulos, sabiendo que iba a pasar de este mundo a su Padre, instituyó este sacramento como memorial perpetuo de su Pasión, cumplimiento de las antiguas prefiguraciones, el mayor de todos los milagros; y a los que su ausencia iba a llenar de tristeza, les dejó este sacramento como incomparable consuelo.


sábado 22 Enero 2011

San Vicente

 


Diácono y mártir,(+ 304)
Vicente, el Victorioso, es uno de los tres grandes diáconos que dieron su vida por Cristo. Junto con Lorenzo y Esteban - Corona, Laurel y Victoria - forma el más insigne triunvirato.

Cubierto con la dalmática sagrada, ostenta entre sus manos la palma inmarcesible de los mártires invictos.
Este mártir celebérrimo en toda la Cristiandad, encontró su panegirista en San Agustín, San León Magno y San Ambrosio. Y tuvo su cantor en su compatriota Prudencio, que dedicó el himno V de su Peristephanon al "levita de la tribu sagrada, insigne columna del templo místico".

Vicente descendía de una familia consular de Huesca, y su madre, según algunos, era hermana del mártir San Lorenzo. Estudió la carrera eclesiástica en Zaragoza, al lado del obispo Valero. "Nuestro Vicente", cantará Prudencio, vindicando esta gloria para Zaragoza, la ciudad de España que tuvo más mártires. San Valero, que tenía poca facilidad de expresión, le nombró Arcediano o primer Diácono, para suplirle en la sagrada cátedra.

Estamos a principios del siglo IV, en la décima y más cruel persecución contra la Iglesia, decretada por Diocleciano y aplicada en España por Daciano. Las cárceles, que estaban reservadas antes para los delincuentes comunes, pronto se llenaron de obispos, presbíteros y diáconos, escribe Eusebio de Cesarea. Era la táctica seguida fielmente por Daciano.

Al pasar Daciano por Barcelona, sacrifica a San Cucufate y a la niña Santa Eulalia. Cuando llega a Zaragoza, manda detener al obispo y a su diácono, Valero y Vicente, y trasladarlos a Valencia. Allí se celebró el primer interrogatorio. Vicente responde por los dos, intrépido y con palabra ardiente. Daciano se irrita, manda al destierro a Valero, y Vicente es sometido a la tortura del potro.

Su cuerpo es desgarrado con uñas metálicas.
Mientras lo torturaban, el juez intimaba al mártir a la abjuración. Vicente rechazaba indignado tales ofrecimientos.
Daciano, desconcertado y humillado ante aquella actitud, le ofrece el perdón si le entrega los libros sagrados. Pero la valentía del mártir es inexpugnable.

Exasperado de nuevo el Prefecto, mandó aplicarle el supremo tormento, colocarlo sobre un lecho de hierro incandescente. Nada puede quebrantar la fortaleza del mártir que, recordando a su paisano San Lorenzo, sufre el tormento sin quejarse y bromeando entre las llamas.

Lo arrojan entonces a un calabozo siniestro, oscuro y fétido "un lugar más negro que las mismas tinieblas", dice Prudencio. Hasta el carcelero, conmovido, se convierte y confiesa a Cristo.
Daciano manda curar al mártir para someterlo de nuevo a los tormentos. Los cristianos se aprestan a curarlo. Pero apenas colocado en mullido lecho, queda defraudado el tirano, pues el espíritu vencedor de Vicente vuela al paraíso.

Era el mes de enero del 304. Ordena Daciano mutilar el cuerpo y arrojarlo al mar. Pero más piadosas las olas, lo devuelven a tierra para proclamar ante el mundo el triunfo de Vicente el Invicto. Su culto se extendió mucho por toda la cristiandad.




Oremos
Señor Dios, fuente y origen de todos los dones, infunde en nuestros corazones el fuego de tu Espíritu, para que nos sintamos llenos de aquella misma fuerza de amor que hizo a San Vicente invencible en medio de sus tormentos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.                                                                               

Calendario Mariano: Vísperas de los Esponsales de Nuestra Señora con San José.


jueves, 20 de enero de 2011

El misterio de la vocación

EVANGELIO DEL DÍA: 21/01/2011
¿ Señor, a quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna. Jn 6, 68


Viernes de la II Semana de Tiempo Ordinario

Carta a los Hebreos 8,6-13.
Pero ahora, Cristo ha recibido un ministerio muy superior, porque es el mediador de una Alianza más excelente, fundada sobre promesas mejores.
Porque si esta primera Alianza hubiera sido perfecta, no habría sido necesario sustituirla por otra.
En cambio, Dios hizo al pueblo este reproche: Llegarán los días -dice el Señor- en que haré una Nueva Alianza con la casa de Israel y la casa de Judá,
no como aquella que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de Egipto. Ya que ellos no permanecieron fieles a mi Alianza, yo me despreocupé de ellos -dice el Señor- :
Y ésta es la Alianza que estableceré con la casa de Israel después de aquellos días -dice el Señor- : Pondré mis leyes en su conciencia, las grabaré en su corazón; yo seré su Dios y ellos serán mi Pueblo.
Entonces nadie tendrá que instruir a su compatriota ni a su hermano, diciendo: "Conoce al Señor"; porque todos me conocerán, desde el más pequeño al más grande.
Porque yo perdonaré sus iniquidades y no me acordaré más de sus pecados.
Al hablar de una Nueva Alianza, Dios declara anticuada la primera, y lo que es viejo y anticuado está a punto de desaparecer.

Salmo 85,8.10.11-12.13-14.
¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación!
Su salvación está muy cerca de sus fieles, y la Gloria habitará en nuestra tierra.
El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán;
la Verdad brotará de la tierra y la Justicia mirará desde el cielo.
El mismo Señor nos dará sus bienes y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de él, y la Paz, sobre la huella de sus pasos.

Evangelio según San Marcos 3,13-19.
Después subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso. Ellos fueron hacia él,
y Jesús instituyó a doce para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar
con el poder de expulsar a los demonios.
Así instituyó a los Doce: Simón, al que puso el sobrenombre de Pedro;
Santiago, hijo de Zebedeo, y Juan, hermano de Santiago, a los que dio el nombre de Boanerges, es decir, hijos del trueno;
luego, Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago, hijo de Alfeo, Tadeo, Simón, el Cananeo,
y Judas Iscariote, el mismo que lo entregó. 
Mc 3,13-19
Leer el comentario del Evangelio por 
Santa Teresa del Niño Jesús (1873-1897), carmelita descalza, doctor de la Iglesia
Ms A, 2rº-vº
El misterio de la vocación
     Sólo pretendo una cosa: comenzar a cantar lo que un día repetiré por toda la eternidad: «¡¡¡Las misericordias del Señor!!!» (Sl 88,1)...
Abriendo el Evangelio, mis ojos se encontraron con estas palabras: «Subió Jesús a una montaña y fue llamando a los que él quiso, y se fueron con él» (San Marcos, cap. II, v. 13). He ahí el misterio de mi vocación, de mi vida entera, y, sobre todo, el misterio de los privilegios que Jesús ha querido dispensar a mi alma... El no llama a los que son dignos, sino a los que él quiere, o, como dice san Pablo: «Tendré misericordia de quien quiera y me apiadaré de quien me plazca. No es, pues, cosa del que quiere o del que se afana, sino de Dios que es misericordioso» (Rm 9, 15-16).

     Durante mucho tiempo me he preguntado por qué tenía Dios preferencias, por qué no recibían todas las almas las gracias en igual medida. Me extrañaba verle prodigar favores extraordinarios a los santos que le habían ofendido, como san Pablo o san Agustín, a los que forzaba, por así decirlo, a recibir sus gracias; y cuando leía la vida de aquellos santos a los que el Señor quiso acariciar desde la cuna hasta el sepulcro, retirando de su camino todos los obstáculos que pudieran impedirles elevarse hacia él... Jesús ha querido darme luz acerca de este misterio. Puso ante mis ojos el libro de la naturaleza y comprendí que todas las flores que él ha creado son hermosas... El ha querido crear grandes santos, que pueden compararse a los lirios y a las rosas; pero ha creado también otros más pequeños, y éstos han de conformarse con ser margaritas o violetas destinadas a recrear los ojos de Dios cuando mira a sus pies. La perfección consiste en hacer su voluntad, en ser lo que él quiere que seamos...


viernes 21 Enero 2011

Santa Inés



Santa Inés es una de las santas más populares del calendario. Una de las figuras más graciosas, una de las heroínas más cantadas por los poetas y los Santos Padres. Luego, de la poesía y la leyenda pasó al arte, desde Bernini hasta Alonso Cano.

Cada época la reproduce a su estilo, pero todos compitiendo en ensalzarla. Como la Inés de Carlos Dolci, cuya dulce hermosura y blancura de lirio nos atrae con su encanto inefable.
La devoción a Santa Inés se ha mantenido viva a través de los tiempos. La Iglesia introdujo su nombre en el canon de la Misa. Es el prototipo de la virgen fiel consagrada a Cristo, desde su más tierna edad. Su mismo nombre, pura en griego y cordera en latín, es ya un presagio.

La tierna corderita tiñó su candor virginal con la sangre del martirio a principios del siglo IV, en la persecución de Diocleciano. Inés, patricia romana, niña tan pura como su nombre, frisaba en los trece años. Su devoción, dice San Ambrosio, era superior a su edad. Su energía superaba a su naturaleza. No había en aquel cuerpecito lugar para el golpe de la espada. Pero quien no tenía dónde recibir la herida del hierro, tuvo fortaleza para vencer al mismo hierro y a los que querían dominarla.

Rehusó la mano del hijo del Prefecto de Roma, por lo que fue acusada de cristiana y juzgada. La doncellita, canta Prudencio en sus versos, caldeada ya en el amor a Cristo, resistía firmemente las seducciones de los impíos para que abandonase la fe, y ofrecía de grado su cuerpo a la tortura. San Dámaso cantó también la fidelidad de la virgen. Holló bajo sus pies las amenazas del tirano y superó, siendo niña, un inmenso terror.

¡Cuántos terrores, insiste San Ambrosio, ensayó el verdugo para asustarla! ¡Cuántos halagos y promesas para rendirla! Pero ella respondía con firmeza superior a su edad: "Injuria sería para mi Esposo el pretender agradar a otro. Me entregaré sólo a aquél que primero me eligió. ¿Qué esperas, verdugo? Perezca un cuerpo que puede ser amado por ojos que detesto".

Anuncia luego el juez un lugar más terrible para una virgen. "Haz lo que quieras, responde Inés, impávida y confiada. Cristo no olvida a los suyos. Teñirás, si quieres, la espada con mi sangre. Pero no mancillarás mis miembros con la lujuria". Despechados sus jueces, fue conducida a un lupanar público, expuesta al fuego criminal de la lujuria. Pero le crece milagrosamente la cabellera, que se derrama sobre el lirio desnudo de su cuerpo, para que ningún rostro humano profanara el templo del Señor.

Para recordar este hecho, en aquel mismo lugar, en la actual plaza Navona, se alza hasta nuestros días la iglesia de Santa Inés. Se venera aún allí una reliquia insigne de la virgen de Cristo.
Aún pasó Inés el tormento del fuego. Pero el fuego respetó el cuerpo virginal. Llegó entonces el verdugo armado con la espada. Tiembla el brazo del verdugo, recuerda San Ambrosio, su rostro palidece. Inés, entretanto, aguarda valerosa.

La Corderita lo recibió gozosa, oró brevemente, inclinó la cabeza y quedó consumado el martirio. La descripción de esta última escena es una de las más bellas páginas de Fabiola, la ejemplar novela del cardenal Wiseman. Los restos virginales fueron enterrados en la Vía Nomentana, en las llamadas catacumbas de Santa Inés. Todavía hoy, el 21 de enero de cada año, se bendicen en este lugar dos corderillos con cuya lana se teje al pallium del papa y de los arzobispos. Santa Inés sigue siendo hoy ejemplo de las jóvenes cristianas.




Oremos


Dios todopoderoso y eterno, que te has complacido en elegir lo débil a los ojos del mundo para confundir a los que se creían fuertes, concede a quienes estamos celebrando el martirio de Santa Inés imitar la heroica firmeza de su fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.



Calendario de fiestas marianas: Nuestra Señora de la Consolación, Roma (1471).


The mystery of vocation


DAILY GOSPEL: 21/01/2011
«Lord, to whom shall we go? You have the words of eternal life.» John 6,68

Friday of the Second week in Ordinary Time
Letter to the Hebrews 8:6-13.
Now he has obtained so much more excellent a ministry as he is mediator of a better covenant, enacted on better promises.
For if that first covenant had been faultless, no place would have been sought for a second one.
But he finds fault with them and says: "Behold, the days are coming, says the Lord, when I will conclude a new covenant with the house of Israel and the house of Judah.
It will not be like the covenant I made with their fathers the day I took them by the hand to lead them forth from the land of Egypt; for they did not stand by my covenant and I ignored them, says the Lord.
But this is the covenant I will establish with the house of Israel after those days, says the Lord: I will put my laws in their minds and I will write them upon their hearts. I will be their God, and they shall be my people.
And they shall not teach, each one his fellow citizen and kinsman, saying, 'Know the Lord,' for all shall know me, from least to greatest.
For I will forgive their evildoing and remember their sins no more."
When he speaks of a "new" covenant, he declares the first one obsolete. And what has become obsolete and has grown old is close to disappearing.

Psalms 85:8.10.11-12.13-14.
Show us, LORD, your love; grant us your salvation.
Near indeed is salvation for the loyal; prosperity will fill our land.
Love and truth will meet; justice and peace will kiss.
Truth will spring from the earth; justice will look down from heaven.
The LORD will surely grant abundance; our land will yield its increase.
Prosperity will march before the Lord, and good fortune will follow behind.

Holy Gospel of Jesus Christ according to Saint Mark 3:13-19.
Jesus went up the mountain and summoned those whom he wanted  and they came to him.
He appointed twelve (whom he also named apostles) that they might be with him and he might send them forth to preach
and to have authority to drive out demons:
(he appointed the twelve:) Simon, whom he named Peter;
James, son of Zebedee, and John the brother of James, whom he named Boanerges, that is, sons of thunder;
Andrew, Philip, Bartholomew, Matthew, Thomas, James the son of Alphaeus; Thaddeus, Simon the Cananean,
and Judas Iscariot who betrayed him. 
Mc 3,13-19
Commentary of the day 
Saint Thérèse of the Child Jesus (1873-1897), Carmelite, Doctor of the Church
MS A, 2 r°-v°
The mystery of vocation
I'm going to be doing only one thing: I shall begin to sing what I must sing eternally: "The Mercies of the Lord!» (Ps 89[88],1)... Opening the Holy Gospels my eyes fell upon these words: "And going up a mountain, he called to him men of his own choosing, and they came to him." This is the mystery of my vocation, my whole life, and especially the mystery of the privileges Jesus showered upon my soul. He does not call those who are worthy but those whom he pleases or as St. Paul says: "God will have mercy on whom he will have mercy, and he will show pity to whom he will show pity. So then, there is question not of him who wills nor of him who runs, but of God showing mercy" (Rm 9, 15-16).

I wondered for a long time why God has preferences, why all souls don't receive an equal amount of graces. I was surprised when I saw him shower his extraordinary favors on saints who had offended him, for instance, St. Paul and St. Augustine, and whom he forced, so to speak, to accept his graces. When reading the lives of the saints, I was puzzled at seeing how Our Lord was pleased to caress certain ones from the cradle to the grave, allowing no obstacle in their way... Jesus deigned to teach me this mystery. He set before me the book of nature; I understood how all the flowers he has created are beautiful... And so it is in the world of souls. He willed to create great souls comparable to lilies and roses, but he has created smaller ones and these must be content to be daisies or violets destined to give joy to God's glances when he looks down at his feet. Perfection consists in doing his will, in being what he wills us to be.


Friday, 21 January 2011

St. Agnes, Virgin and Martyr (+ 304) - Memorial



SAINT AGNES
Virgin and Martyr
(+ 304)
        St. Agnes was but twelve years old when she was led to the altar of Minerva at Rome and commanded to obey the persecuting laws of Diocletian by offering incense. In the midst of the idolatrous rites she raised her hands to Christ, her Spouse, and made the sign of the life-giving cross. She did not shrink when she was bound hand and foot, though the gyves slipped from her young hands, and the heathens who stood around were moved to tears. The bonds were not needed for her, and she hastened gladly to the place of her torture.
        Next, when the judge saw that pain had no terrors for her, he inflicted an insult worse than death: her clothes were stripped off, and she had to stand in the street before a pagan crowd; yet even this did not daunt her. "Christ," she said, "will guard His own." So it was. Christ showed, by a miracle, the value which He sets upon the custody of the eyes. Whilst the crowd turned away their eyes from the spouse of Christ, as she stood exposed to view in the street, there was one young man who dared to gaze at the innocent child with immodest eyes. A flash of light struck him blind, and his companions bore him away half dead with pain and terror.
        Lastly, her fidelity to Christ was proved by flattery and offers of marriage. But she answered, "Christ is my Spouse: He chose me first, and His I will be." At length the sentence of death was passed. For a moment she stood erect in prayer, and then bowed her neck to the sword. At one stroke her head was severed from her body, and the angels bore her pure soul to Paradise.